Cuando recibí la última de ellas, la abrí casi temblando. No había letras. Tampoco números. Solo un dibujo de un árbol seco, con una cuerda colgando de una de sus ramas.
Pero... sí que hay algo. Enterrada a unos pocos centímetros de la superficie encuentro una llave diminuta, oxidada y tibia, como si alguien acabara de dejarla ahí.
Yaiza, María y Molly, compañeras desde hacía años ya en la oficina, se miraron preocupadas. Sin su ya habitual dosis de cafeína no podrían, ni siquiera, cambiar la cara de pocas ganas con la que habían llegado.
"Ninguno creía en el destino, sino más bien en las casualidades. Sin embargo, aquella noche había ocurrido algo. Sus ojos no podían dejar de buscarse, sonriendo cada vez que se encontraban."
"Mis días se llenaron de caminatas por bosques helados, senderos llenos de nieve brillante y atardeceres en los que el cielo se teñía de rosa y violeta..."
El viento, ligero y suave, atraviesa los huecos de la pared, haciendo danzar a las motas de polvo que adquieren un brillo dorado que trata de competir con la luz plateada de la misma luna.
¡Despacio, plumín áureo de rápidos movimientos! Aún no es el tiempo de saltos ni de carreras. Deja que mi mano marque el ritmo en la narración de sus historias.
Cómodamente en su sillón, estuvo un buen rato ensimismada en aquella lectura hasta que cayó en el ensoñamiento propio de la edad haciéndola volver a aquella playa.
Nunca imaginé que se sirviera en los bares y cafeterías adornados y emplatados con su sobre amarillo y rojo, aderezado con dos sobres de azúcar con refranes canarios impresos en el dorso.
"...recordó con tristeza que dentro de pocas horas tendría que abandonar sus verdes riscales, sus queridos prados, el humilde hogar donde se crió para cruzar los mares en busca de un porvenir incierto, que maldita las ganas que tenía."
Cuando estemos al borde del hoyo, no habrá que hacerse el listo, pero tampoco olvidar, habrá que contar todo sin cambiar una palabra. Es trabajo de sobra para toda una vida. Louis-Ferdinand Céline 'Viaje al fin de la noche'