Transita pegada a los muros de las fincas de plataneras que flanquean el camino, queriendo hacerse invisible, a lo que ayuda el ropaje negro y la pañoleta que cubre su cabeza.
Admiraba la iglesia desde un lateral de la plaza cuando la vio. Entre margaritas y tulipanes, en un pequeño puesto situado calle arriba, una hermosa joven colocaba flores en una palangana.
"...observa horrorizada que su marido tiene la misma expresión alelada que en el sueño y mientras le acaricia, le dice sonriendo: ¡No pasa nada, cariño!... ¡No pasa nada!"
¡Despacio, plumín áureo de rápidos movimientos! Aún no es el tiempo de saltos ni de carreras. Deja que mi mano marque el ritmo en la narración de sus historias.
Cómodamente en su sillón, estuvo un buen rato ensimismada en aquella lectura hasta que cayó en el ensoñamiento propio de la edad haciéndola volver a aquella playa.
Nunca imaginé que se sirviera en los bares y cafeterías adornados y emplatados con su sobre amarillo y rojo, aderezado con dos sobres de azúcar con refranes canarios impresos en el dorso.
Al día siguiente, el milagro ocurrió: las cabras volvieron a dar leche. Los calderos se llenaron y las queseras lloraban de alegría viendo rebosar sus moldes.
Jorge no entendía por qué los adultos no hacían nada mientras aquellos bonitos peces se apilaban en los tejados de las casas y en la plaza, inertes, sin vida. Así que decidió hacer algo por ellos.
Cuando recibí la última de ellas, la abrí casi temblando. No había letras. Tampoco números. Solo un dibujo de un árbol seco, con una cuerda colgando de una de sus ramas.
Pero... sí que hay algo. Enterrada a unos pocos centímetros de la superficie encuentro una llave diminuta, oxidada y tibia, como si alguien acabara de dejarla ahí.
Yaiza, María y Molly, compañeras desde hacía años ya en la oficina, se miraron preocupadas. Sin su ya habitual dosis de cafeína no podrían, ni siquiera, cambiar la cara de pocas ganas con la que habían llegado.
"Ninguno creía en el destino, sino más bien en las casualidades. Sin embargo, aquella noche había ocurrido algo. Sus ojos no podían dejar de buscarse, sonriendo cada vez que se encontraban."