Un inquietante episodio nocturno en la UCI despierta el misterio entre el personal sanitario, tras la aparición de una figura inexplicable junto a una paciente convaleciente.
"Galileo sabía que la principal razón de su condena fue su ataque a la doctrina aristotélica de la materia y las implicaciones que tenía sobre dogmas de la iglesia..."
"...necesitaban manos pequeñas para limpiar las cabezas de los muñecos, remendar telones y vender entradas con la sonrisa impostada de la infancia curtida."
"Ella no bajó la cabeza ni un instante. Medía poco más de metro y medio pero le clavó una mirada que lo hizo verla más alta, una mirada de fiera enfurecida..."
Transita pegada a los muros de las fincas de plataneras que flanquean el camino, queriendo hacerse invisible, a lo que ayuda el ropaje negro y la pañoleta que cubre su cabeza.
Al día siguiente, el milagro ocurrió: las cabras volvieron a dar leche. Los calderos se llenaron y las queseras lloraban de alegría viendo rebosar sus moldes.
Jorge no entendía por qué los adultos no hacían nada mientras aquellos bonitos peces se apilaban en los tejados de las casas y en la plaza, inertes, sin vida. Así que decidió hacer algo por ellos.
"Una tarde, la mujer no volvió. El banco se quedó vacío, abandonado en medio del paseo, sin que nadie se atreviese a sentarse. Hasta que un día, una nota apareció en su lugar..."
"No quiero apagarme, pero tampoco vivir en un mundo que no valora estar vivo. La vida no se mide en la capacidad de razonar, sino en la capacidad de despertar. Cuando los humanos lo hagan, regresaré."
Admiraba la iglesia desde un lateral de la plaza cuando la vio. Entre margaritas y tulipanes, en un pequeño puesto situado calle arriba, una hermosa joven colocaba flores en una palangana.
"...observa horrorizada que su marido tiene la misma expresión alelada que en el sueño y mientras le acaricia, le dice sonriendo: ¡No pasa nada, cariño!... ¡No pasa nada!"