"...sin hacer ademán alguno, pero frente al restaurante de comida rápida, al pasar junto a él, sus miradas se enganchan, diciéndose todo sin hablar de nada."
Una anciana, sin dientes, vestida con traje negro y un carro de compra atiborrado de hierros, fuma un cigarrillo, se sienta en un banco, y contempla los árboles.
No es mala niña, intenta ayudar con los más pequeños, pero tiene siempre la cara triste. Como ya tiene cierta edad, los matrimonios no quieren adoptarla porque no saben cómo les va a salir.
Que no sepas qué hacer sí que es una novedad. Seguro que es una chorrada. Pero anda, dime en qué necesitas que te ayude. —le dijo el hermano sin estudios, al Psicólogo de prestigio.