"...lo relevante resulta el dibujo del sol vespertino que cada tarde de diciembre se asoma al lugar, solitario en aquella hora en que el día empieza a morir."
Y esa manera de ser y estar no solo entronca con tradiciones lejanas, sino que, además, muestran que los nuevos términos han venido para quedarse: en cualquier pared, muro o lo que se tercie.