Un mural en Valencia rinde homenaje a la labor silenciosa y perseverante de los científicos, acercando su esfuerzo cotidiano al público a través del arte urbano.
Desde la cima de Arucas, el perfil de La Isleta revela su influencia silenciosa y ancestral sobre Las Palmas, entre el misterio natural y la vitalidad urbana.
"...los cronistas y los historiadores, como creíbles valedores de una situación donde la verdad crece, nos devuelven el auténtico valor de las miradas lejanas..."
La transformación del barrio y el auge del turismo han obligado a los comerciantes a adaptarse, buscando un equilibrio entre tradición y supervivencia.
El casco antiguo de Valencia invita a redescubrir la ciudad a través de sus calles, terrazas y comercios, evocando sensaciones familiares en cada paso.
La imagen de Alonso Quesada en la azotea simboliza la apertura de la literatura canaria hacia nuevas perspectivas y horizontes, trascendiendo el ámbito local.