Hace más de treinta años que salí de la casa, bueno, huí, cuando apenas era una adolescente. Me fui con el primer extranjero que prometió ser mi tabla de salvación.
Por eso él sigue mirando el espejo, aunque ni se ve ni se encuentra. En el fondo, lo sabe: ya su tiempo pasó, y solo espera, sin ver, lo que tiene que llegar
Hoy es mi día de suerte. Recibo carta, la sopeso, veo su escritura, el sello, las cicatrices del viaje, las que me unen al mundo externo, ¡vuelvo a ser alguien!
...muy placentera la imagen de la gente allí sentada, charlando animadamente, risueña la mayoría, disfrutando de un refresco o de una hamburguesa, un vino o una cerveza, sobre todo a la hora del ocaso...
El gremio de las especias fue el que más llamó su atención: el olor y el colorido de la cúrcuma, el azafrán, la canela, el curri, el jengibre, la pimienta, el comino…, todo a granel
A la altura del cementerio los dos alegaban y sus voces llegaban apagadas por la música del pioneer. Él se escondía en el asiento trasero, intentando que no vieran sus lágrimas vivas
Me llamo Modesto Tranquilo Campiña. Nací en la calle Miguel de Cervantes, al lado de la casa de la madre de mi madre, una pequeña vivienda situada en mitad de un prado...