Pedro nos cuenta que: “Yo siempre estuve vinculado a la Escuela de folclore de Adeje, allí nací y crecí en la mejor época de dicho grupo, y siempre tocando el laúd”.
"... la ilusión de crear un espacio donde poder practicar los valores intrínsecos de la tuna: caballerosidad, humildad, romanticismo y compañerismo, sin ningún ánimo de lucro."
Nuestro protagonista ha recorrido una senda muy dura a nivel personal, todos los que le conocemos sabemos que ha sido un claro ejemplo de coraje, tenacidad y superación
Con 10 años se convierte en monaguillo y comienza una relación con la parroquia de Nuestra Señora de la Concepción de Agaete, que llega hasta hoy día. Además de ejercer como organista de la mencionada parroquia.
Este colectivo surge con el principal objetivo de poner de manifiesto el folclore de la villa y para que San Sebastián tuviese una agrupación tradicional, puesto que no contaba con ninguna en ese momento.
Su primera talla fue una Virgen que hizo en el 68, a la edad de 18 años, trabajando aún con los hermanos Osorio, y se ha convertido en un talismán que le acompaña allá donde expone.
A lo largo de su vida ha desempeñado múltiples oficios: agricultor en Arico, cabuquero en Gran Canaria, albañil, carpintero, paredero, herrero, camellero y leñador, entre otros.
El nombre de la agrupación es todo un homenaje a los artesanos de Ingenio, que con sus trabajos de calados, traperas, lanas, le dieron fama nacional e internacional al pueblo de Ingenio
Fue de los primeros artesanos terorenses, fieles a ir donde los organismos públicos hiciesen promociones, ya fuesen ferias o muestras. Aunque volviese casi con lo mismo que llevaba. Pero iba.
El Rancho de Ánimas de Tiscamanita recibió en pasadas fechas de este mes de diciembre, un reconocimiento por su trayectoria, organizado por la Asociación de Vecinos El Tabaibe