La figura del acequiero fue clave para garantizar el reparto justo y eficiente del agua en la agricultura tradicional de Gran Canaria, desempeñando tareas que requerían experiencia, vigilancia constante y un profundo conocimiento del terreno.
La leyenda de la Casa de los Miedos, en Casas de Aguilar, sobrevive entre relatos de sucesos inexplicables y el recuerdo colectivo de Santa María de Guía.
Las plañideras, figuras femeninas que lloraban en los funerales a cambio de una compensación, reflejan antiguas formas de expresar el duelo y la solidaridad en las comunidades canarias.
La agrupación Los Sanroqueños transformó la vida del barrio de San Roque, en Las Palmas de Gran Canaria, convirtiendo el folclore en un espacio de aprendizaje, convivencia e identidad colectiva.
Reconocido por su maestría en la talla de madera y su compromiso con la comunidad, Juan José Caballero Rodríguez ha dejado una huella indeleble en la vida cultural y social de Santa María de Guía.
La festividad revive las antiguas tareas agrícolas y fomenta el encuentro intergeneracional en torno a la cultura y la gastronomía tradicional de Gran Canaria.
La artesana de Güime ha dedicado su vida a la elaboración y enseñanza de sombreras tradicionales, preservando un legado familiar que forma parte del patrimonio cultural de Lanzarote.
La joven cantante compagina su formación en Farmacia con una incipiente carrera musical, marcada por el legado familiar y la búsqueda de una identidad propia sobre los escenarios.
Miles de peregrinos recorren cada septiembre los caminos de Lanzarote para rendir homenaje a la Virgen de los Dolores, en una tradición que fusiona fe, música y memoria colectiva desde hace casi tres siglos.
La Parranda de Teror lidera una celebración que transforma las calles en escenario y a los vecinos en protagonistas, fusionando música popular y tradición durante las Fiestas del Pino.
Las leyendas transmitidas por generaciones en Gran Canaria revelan la riqueza de la tradición oral y su papel en la construcción de la memoria colectiva insular.
Los tenderos, espacios humildes y esenciales, permitieron a las familias de La Graciosa conservar el pescado gracias al sol y al ingenio local, forjando una tradición que hoy se reconoce como parte del patrimonio insular.
La tradición de la pella de gofio se reinventa en Lanzarote a través de la memoria colectiva y el aprendizaje intergeneracional, convirtiéndose en un símbolo vivo del patrimonio gastronómico canario.
La Traída del Gofio y el Agua revive la memoria colectiva de Agüimes, fusionando tradición, folclore y participación popular en una de las fiestas más emblemáticas de Canarias.
El lagarto gigante de El Hierro, símbolo de la biodiversidad canaria, enfrenta todavía graves amenazas pese a los esfuerzos de conservación y recuperación impulsados en la isla.
La agrupación Nostalgia Aldeana consolidó un legado musical en La Aldea de San Nicolás, fusionando géneros y generaciones a través de su repertorio y actuaciones destacadas durante casi dos décadas.