Los tiempos extintos, donde éramos lo que éramos, se han esfumado inevitablemente, como las cartas que nadie escribe: hasta la correspondencia es otra.
Me he traído a la residencia que ahora habito, y donde vivo con entera libertad, (entro y salgo cuando me da la gana), unos cien libros que pretendo releer. Y ciento cincuenta discos que siempre me han tranquilizado al contemplar los celajes.
"... hay algo en Arucas, que es la ciudad a la que nos referimos, que sirve para marcar el paso y, poco a poco, tal vez se acerque a “ese tiempo de la ciudad"
...posee una clara personalidad debidamente contrastada, casi nos llega con “denominación de origen”: siempre que nos visita, África está más cerca y La Costa regresa más allá de las consabidas canciones.
"... las palabras callejeras continuaban en su eterno viaje. La primera vez, hace ya algún tiempo, que noté su grata presencia fue cuando mis hijos aprendieron a leer..."
Y en esa mezcla de personas de toda clase y condición se adivina quién no lleva zapatos, así como los que visten de manera impecable. Esa mescolanza sigue presente hoy día, pero ha adquirido las nuevas formas de estos tiempos que siguen siendo, cuando menos, raros.
La Laguna es hoy una ciudad llena de tendencias, donde la tradición se mestiza con lo nuevo y, en ese recurrente barullo, sobresale por encima de otras
Nos descubre las posibilidades infinitas de enlazar palabras, unificar propuestas e intereses varios, y señalar, al mismo tiempo, que la creatividad es un derecho y una posibilidad que camina siempre a nuestro lado.
Son las palabras la materialización no solo de una idea sino, acaso, el inicio de todos aquellos principios e instantes que vamos atesorando según avanzamos en el camino...