“Detrás de la quietud” también es una novela, extraordinaria y puntillosa, del desconocido escritor Edmundo Armas González, que puede encontrar, estimado lector, en cualquier librería..."
María del Mar Rodríguez representa una voz pronunciada y coherente que, además, dispone de su propio estilo; y eso es muy difícil de encontrar y alcanzar.
Son días raros porque no llegamos a saber bien si hay o no calima, si hay o no calor o si lo que predomina es una cierta neblina que refresca la temperatura.
Yo no sé qué tiene la calle, pero me gusta verla así: solitaria, sin vehículos que emborronen el suelo y sin tráfico ruidoso que altere su natural desarrollo
"Han regresado los días luminosos, sí, con el calor preciso y el recurrente sol picón de otoño, tan cálido y huidizo, amante de las nubes y del viento raro y extraño..."
"...todas ellas se convierten en una especie de objetos culturales interesantes que, seguramente, sobrepasarán el tiempo: cada una de ellas a su modo y manera."
Rosa María Martinón Corominas, se ha quedado atrás de manera intencionada: solo vemos que, su coincidencia con las palabras del autor valenciano, nos parecen dignas de resaltar.
Leer es la segunda parte de Escribir: sin lectores no hay vida, ni silencios cómplices ni contextos nuevos, ni personajes que crecen en nuestra imaginación y que viven exclusivamente para nosotros.
“... el beso al finado”, tenía carácter opcional y no una obligación trasnochada en la que alguien se erigía como representante de la tradición mortuoria".
"...contribuye el bar del barrio a la salud mental de sus parroquianos, como si actuara permanentemente como un psiquiatra de guardia. Y eso es de agradecer."
"...su visión de la realidad resulta tan cercana que parece capacitada para aunar todas las voces y todas las interpretaciones en torno a este primera historia..."
El paso del tiempo viene a descubrir cartas viejas, inesperadamente recuperadas como si de un sueño se tratara, tan llenas de amor como acompañadas de faltas de ortografía...