La falsa transición energética en Canarias: acelera el mismo modelo destructivo

Pedro Hernandez Camacho - Julio Cuenca Sanabria

[Img #40098]

Convertir a Canarias en un polígono industrial  energético al servicio de intereses del oligopolio  y de un modelo económico que sigue el  crecimiento infinito.

 

[Img #24254]“El artículo 6bis es la columna central, es el “golpe estado civil” contra el territorio y el ordenamiento territorial y las competencias del territorio de ayuntamientos y Cabildos”.

 

 Según la prensa, los empresarios del oligopolio de la energía, reunidos en el foro de las renovables “siguen pidiendo más territorio para el desarrollo de las renovables”. Consideran que el bien común del territorio, el viento y el sol es un solar para explotarlo. 

 

[Img #24253]En Canarias se intenta instalar una idea cada vez más repetida desde el Gobierno de Canarias, el Cabildo de Gran Canaria y grandes operadores energéticos del oligopolio: que cualquier cuestionamiento al actual despliegue masivo de infraestructuras renovables equivale a estar contra la lucha climática. 

 

Ese relato simplista y manipulador, liderado desde hace años por Antonio Morales y ahora por Zapata desde el Gobierno, pretende ocultar el verdadero debate de fondo: no estamos discutiendo si hacen falta energías renovables, sino qué modelo territorial, económico y político se está imponiendo bajo el nombre de “transición ecológica”. 

 

Las tesis planteadas por Carlos Taibo, Antonio Turiel y otros autores del libro “La falsa transición energética y ecológica” (2026), adquieren relevancia para entender lo que ocurre hoy en Canarias.

 

Lo que estamos viviendo en Canarias, no es una transición energética. Estamos asistiendo a un proceso acelerado de ocupación territorial con lenguaje climático y ecológico, subordinado al mismo modelo de crecimiento ilimitado que ha llevado a las islas a una situación de colapso social, territorial y ambiental.

 

La gran contradicción canaria resulta ya imposible de ocultar.

 

Se habla de emergencia climática, sostenibilidad y descarbonización. Al mismo tiempo: se siguen ampliando aeropuertos, aumentando récords turísticos, impulsando nuevos puertos y carreteras, trenes al norte y al sur en Gran Canaria y Tenerife, nuevas urbanizaciones, más camas en el PIO de GC, incrementando el consumo energético, y profundizando la dependencia exterior.

 

Se pretende “descarbonizar” un modelo que continúa creciendo sin límites. Es lo que denuncian Taibo y Turiel: el llamado capitalismo verde, no cuestiona el problema central. Sólo intenta sustituir unas fuentes energéticas por otras, mientras mantiene intacta la lógica del crecimiento permanente, del consumo masivo y de la explotación continua del territorio.

 

En Canarias, el artículo 6bis se convirtió en una pieza fundamental, en la columna central, el “golpe de estado civil” contra el territorio y el ordenamiento territorial y las  competencias  territoriales de ayuntamientos y Cabildos, avalado  y apoyado por todos los partidos. Desde el año 2005, y siguientes que fueron perfeccionando el artículo 6bis, en el 2010 y en el 2021, con el gobierno del llamado pacto “sin” las flores en el territorio. Esos partidos, (PSOE, NC, PODEMOS Y ASG) no suprimieron el artículo de facilidades territoriales al oligopolio energético, aceleraron la entrega de nuevos suelos al oligopolio energético.  Siguieron la senda de los anteriores partidos, (PP, CC).  

 

Nacido bajo el argumento de la urgencia energética, terminó funcionando como un mecanismo excepcional para acelerar proyectos, reducir obstáculos administrativos y facilitar la implantación de grandes infraestructuras energéticas sobre territorios frágiles y saturados.

 

La “emergencia” y la “excepcionalidad” que el  artículo 6bis justifica:

 

Eliminación de la ordenación del territorio de los Cabildos y el planeamiento de los ayuntamientos. El Gobierno de Canarias de los diferentes partidos desde el año 2005(PP, CC. PSOE, NC, PODEMOS SI SEPUEDE, ASG) decidían siempre al servicio del oligopolio energético, robando el suelo y regalando viento, sol y agua de lluvia.

 

Simplificación ambiental. Nada de evaluación ambiental estratégica para determinar el efecto sinérgico y acumulativos de los diferentes macroproyectos. Esa es la grave realidad que impusieron los partidos políticos.

 

Subordinación del territorio, al servicio de las grandes multinacionales de la energía y los fondos de inversión especulativos. Cualquier proyecto con la etiqueta de “verde” lo declaran de “interés general” aplicándole el artículo 6bis. Desde el Gobierno de Canarias imponían y el Cabildo de Gran Canaria de Antonio Morales hacía la propaganda. Está en la misma ecuación de lo “verde”. Morales es un “agente gestor” del oligopolio y de los fondos internacionales. Aparece en diversos lugares sosteniendo la pancarta y apadrinando a Ecoener, una multinacional energética a la que le ha regalado el viento y el sol. Y su otra “pasión”, REE, la otra empresa del oligopolio que ahora destruye el Barranco de Arguineguín y quiere seguir con la destrucción de la presa de las Niñas.

 

Concentración de decisiones estratégicas lejos de la ciudadanía. Nada del daño territorial producido en Fuerteventura, Gran Canaria, Tenerife o la Gomera, ha sido consultado ni participado por la ciudadanía, siempre se le ha excluido. Ver para creer. 

Todo “acompañado” de un discurso “moral de Morales”, cualquier resistencia territorial es presentada como egoísta, reaccionaria o anti ecologista.

 

La realidad es mucho más compleja.

 

Las críticas no son de un rechazo a las renovables. Es rechazo a una transición diseñada desde arriba, controlada por grandes empresas y basada en macro infraestructuras que reproducen las mismas dinámicas que históricamente han dañado las islas.

 

¿Transición energética para qué modelo de Canarias? No es lo mismo impulsar:

 

Autoconsumo distribuido, comunidades energéticas locales, ahorro y eficiencia, almacenamiento en baterías, rehabilitación urbana, soberanía alimentaria y energética, reducción de la demanda, Que:

 

Convertir a Canarias en un polígono industrial  energético al servicio de intereses del oligopolio  y de un modelo económico que sigue el  crecimiento infinito.

 

Canarias no es un territorio vacío.

 

Cada nuevo megaproyecto implica: fragmentación del paisaje, pérdida de suelo agrícola, presión sobre biodiversidad, artificialización, infraestructuras asociadas, y degradación acumulativa de espacios ya tensionados por décadas de turismo masivo y urbanización intensiva.

 

El Gobierno de Canarias, Antonio Morales, Sectores del ITC, académicos, “ecologistas” de la Ben Magec al servicio de Morales, intentan ocultar 

 

La transición energética no es neutral:

 

Define: quién controla la energía, quién obtiene beneficios, quién asume los impactos, qué territorios se sacrifican, y qué modelo de sociedad se construye.

 

En Canarias ya emerge una conciencia social cada vez más clara: no basta con cambiar petróleo por molinos y placas si el modelo económico continúa basado en el crecimiento turístico ilimitado, el hiperconsumo y la destrucción sistemática del territorio.

 

La transición real exige algo mucho más profundo: reducir consumos, relocalizar economías, poner límites, democratizar la energía, recuperar planificación territorial, y asumir que un territorio insular tiene límites físicos y ecológicos que no pueden seguir ignorándose.

 

No estamos ante una simple discusión  sobre megavatios, porcentajes  o infraestructuras eléctricas. Estamos ante un conflicto histórico sobre el futuro del archipiélago:

 

¿La transición energética servirá para transformar el modelo que ha llevado a Canarias al límite… o simplemente será el nuevo lenguaje “verde” para continuar profundizando el mismo proceso de destrucción territorial?

 

En algún rincón del Paisaje Cultural, Patrimonio de la Humanidad, de Risco Caído y las Montañas Sagradas de Gran Canaria

 

Noticias relacionadas

 

La sentencia que desmonta la falacia de la “Ecoisla”  

 

Chira-Soria, el fracaso de un modelo energético obsoleto, impuesto sin planificación, sin debate y sin consenso

 

Pedro Hernandez Camacho

Julio Cuenca Sanabria 

Comentar esta noticia

Normas de participación

Esta es la opinión de los lectores, no la de este medio.

Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.

La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad

Normas de Participación

Política de privacidad

Por seguridad guardamos tu IP
216.73.216.223

Todavía no hay comentarios

Con tu cuenta registrada

Escribe tu correo y te enviaremos un enlace para que escribas una nueva contraseña.