Pedimos disculpas al Colectivo Arbitral, por no evitar que se relacionarse la conducta puntual de un ex árbitro del que versa la alegoría de la Quema de Judas del año 2024, con el colectivo al que pertenecen.
Para el colectivo arbitral de Las Palmas es un insulto a su honradez, una humillación como deportistas y una legitimación de la violencia en el deporte