Hay que decir que el debate nacional del pasado lunes, además de innovar en lo del número de candidatos, también fue innovador en el papel de los moderadores. Por primera vez en mucho tiempo, no fueron árbitros, sino que intervinieron con acidez, y esa acidez fue con todos. Los que lo vimos sin pasión ideológica, sino con nuevo formato, vimos que funciona y que todos recibieron lo suyo, aunque algunos, sin motivo, digan que fueron a por ellos cuando no es verdad y solo es que no estuvieron estar a la altura de lo que se esperaba de ellos.































Normas de participación
Esta es la opinión de los lectores, no la de este medio.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.
La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad
Normas de Participación
Política de privacidad
Por seguridad guardamos tu IP
216.73.216.223