Recordando las carrozas de Gáldar

Redacción Martes, 21 de Julio de 2015 Tiempo de lectura:

el abanicoCada 23 de julio, la noche festiva galdense se llena de fantasía, colorido y magia visual con la tradicional Cabalgata de Carrozas que abre los días grandes de las fiestas mayores del municipio.

Desde mediados del siglo pasado, las carrozas de las fiestas de Santiago gozan de gran fama en la comarca norte, y son muchos los que se acercan hasta la ciudad, para disfrutar del espectáculo.

el trenAllá por los años 70, un grupo de cerca de doce jóvenes, entre los que se encontraban Paco Bolaños, Juan Mendoza, Juan Moreno, Roberto Tacoronte, Santiago Monzón, Victorio Pérez, Hernán Bolaños, Nicolás Ramírez, Clemente Rios  y Jorge Mendoza, entre otros, bajo la supervisión del siempre recordado, Juan Manuel Suárez, se encargaban de confeccionar las vistosas carrozas.

Desde el primero de julio y hasta el mismo día de la cabalgata, pasaban los días en la Casa Ciel, entregados con devoción a la ardua tarea de hacer realidad la fantasía de la imaginación.

la jaulaEl viejo almacén de empaquetado de tomates se llenaba de alfardas, papel de embalar, telas metálicas, escayola, cola de empapelar, pinturas al aceite, papel celofal, tachas, clavos, y demás materiales que una vez utilizados con el buen hacer juvenil, daban forma a la inspiración creativa.

Cuando a la imaginación de los jóvenes se les ocurrían estructuras metálicas, contaban con la colaboración del taller de Corujo para construirlas.

Esta juventud entregada con afán y sin descanso a la tradición de las carrozas, no dudaba en rescatar materiales de años pasados como los afaldas y hasta las tachas y clavos. Por ello, cuando se les dio permiso para comprar nuevos materiales, recibieron la noticia con júbilo, y se emplearon a fondo en adquirir herramientas con las que hacer más fácil la labor, que luego eran guardadas con celo en una caja de madera con candado, que no era obstáculo para que de un año para otro desapareciera alguna herramienta.

El fatigoso trabajo era recompensado con un bocadillo por la tarde, traído del bar de Paco Ramírez o Pepe Moreno, acompañado de un botellín de cerveza, y sobre todo, era recompensado por el placer de hacer lo que les gustaba.

mariposasCuentos infantiles, cuadros como La Vendimia de Goya, idea aportada por Pepita Medina, o las piezas de cerámica de adornos, eran fuente inagotable de inspiración.

De esa inspiración nacieron carrozas inolvidables como la de la Casita de Chocolate, la Jaula con niños, transformados y vistosos pájaros, o una Locomotora con sus pasajeros del siglo XIX, para la que se contó con la colaboración del entonces párroco, D. Abraham González Arencibia.

El tiempo ha pasado, pero la ilusión de la noche festiva galdense del 23 de julio, con su fantasía de carrozas, se mantiene inalterable en Gáldar.

A través de la cámara de Paco Rivero, recordamos las Carrozas de Gáldar del año 1973, contando con la impagable colaboración de la Fundación Néstor Álamo y  la digitalización de Sergio Aguiar Castellano.

 


Etiquetada en...

Comentar esta noticia

Normas de participación

Esta es la opinión de los lectores, no la de este medio.

Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.

La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad

Normas de Participación

Política de privacidad

Por seguridad guardamos tu IP
216.73.216.223

Todavía no hay comentarios

Con tu cuenta registrada

Escribe tu correo y te enviaremos un enlace para que escribas una nueva contraseña.