El hundimiento de un pesquero ruso en aguas isleñas, ha dejado bien claro que se carece de un plan para actuar contra los vertidos, lo que muestra que no aprendemos ni en cabeza ajena ni en propia. Lo que ha pasado este miércoles en torno al hundimiento del citado pesquero, deja claro también que las malas relaciones políticas son las que priman ante un problema que podía haber sido mucho más grave, ya que en vez de trabajar codo con codo, lo que se hizo fue dejar de lado, informar más bien poco y a esperar que no hayan males mayores.




























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