Carta abierta a los jóvenes...
Hazte y haznos a todos un favor: antes de votar, tómate un café con tu abuelo.
Hoy escribo estas líneas para dirigirme de forma general a toda la juventud que me lea. Me gustaría hacerte reflexionar sobre algo que, a los que ya peinamos canas, nos tiene un poco preocupados.
La frase “con Franco se vivía mejor” resuena casi cada día saliendo de la boca de veinteañeros que, parecen ignorar el infierno que, durante cuarenta años, se vivió en España bajo la dictadura franquista.
A ti, que quizá votes en tus primeras elecciones generales, o a ti, jovencita que lees esto antes de ir a la universidad, o a ti que vives tu relación homosexual abiertamente y paseas con tu pareja de la mano. Sí, a todos ustedes que han tenido la suerte de nacer y crecer en una sociedad libre, cada vez más.
Quiero hablarte de historia, y no, no voy a pedirte que conozcas dónde está Atapuerca o cuál fue el primer homínido en ponerse sobre dos piernas, te refresco la memoria sobre algo que ocurría en nuestro país hasta hace tan solo cincuenta años. Puede que te suene a muchísimo, pero déjame que te diga que, cincuenta años en historia, no es nada. Todo es tan reciente que puedes saber qué pasó sin necesidad de abrir un libro, solo sentándote un rato a tomar un café con tus abuelos.
Sí, como lees, si tienes la suerte de tener a tus abuelos vivos, dedícales un rato entre Tik Tok e Instagram y que te cuente, de viva voz, porqué con Franco no se vivía mejor.
Dile que te hable de las cartillas de racionamiento a ti, que vas al súper a comprarte algo en cada instante que te da hambre. Dile que te cuente de las personas a las que pegaban un tiro en la cabeza y tiraban en una cuneta por hacer algo que tú haces a diario y que para ti es algo tan natural como respirar: dar tu opinión sobre las cosas, aunque no opines como “los que mandan”. Dile a tu abuela como ella no podía ir al banco y tener una cuenta propia a su nombre mientras tú con tu Smart Phone pagas con una aplicación a tu amiga el café de ayer. Dile que te cuente a cuantas personas mataron y torturaron solo por amar, a ti que afirmas que el amor es el sentimiento que mueve el mundo y te llenas la boca hablando en lenguaje inclusivo. Dile que te diga cómo los medios de comunicación estaban controlados y las películas censuradas a ti que lees titulares rápidos en Twitter para estar informado y le das al play en Netflix sin miedo cuando te apetece ver una película, sea de lo que sea. Dile que te diga qué son los toques de queda a ti que sales de casa sin saber a qué hora vas a volver.
Censura, represión, palizas, disparos. Y la lista es mucho más larga.
Todo esto, deberías haberlo aprendido en el instituto, en Historia de España, pero, no entiendo que está pasando que parece que esa asignatura no se imparte. Estoy preparándome para ser profesora de historia y no sé qué están haciendo mis futuros compañeros o sí simplemente tú, joven veinteañero, sales de clase y apagas los conocimientos al contrario que haces con el móvil.
Con esta carta solo pretendo llamar a la reflexión, las elecciones están próximas y todo lo que se ve y se oye por ahí da miedo.
Solo te pido que el desconocimiento de la historia más reciente de nuestro país no te lleve a cometer el error de devolvernos allí. Hazme caso, bébete un café con tus abuelos y después me cuentas si realmente con Franco se vivía mejor. Teníamos casas sí, pero, muchas veces al precio de la vida humana.
Zeneida Miranda Suárez































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