Cruzar el Atlántico a bordo de la palabra y el encuentro

Josefa Molina

[Img #10531]Si hay una actividad hermosa y que motiva es cruzar el Atlántico para hablar de literatura. Reconozco que cuando crucé el océano por primera vez para trasladarme al otro lado del mar, a más de 9000 kilómetros de distancia de las islas, me invadió una cierta desazón combinada con algo de temor sobre qué me iba a encontrar una vez pisara tierra americana. Sin embargo, cuando en aquella ocasión me subí al avión para regresar a Canarias, me dije a mí misma que esa sería la primera vez de otras muchas que vendrían, siempre que se me presentara la oportunidad de cruzar el Atlántico.

 

Y es que volar hasta tan lejos cuando el aliciente es literario, no sólo me estimula sino que me conduce a desear contar con más momentos y experiencias como las vividas en mi última incursión latinoamericana: la Gira Literaria que nos ha llevado a un grupo de nueve escritoras hasta las ciudades de Montevideo y Punta del Este, en Uruguay, y de Buenos Aires, en Argentina. Sobre todo, cuando el recibimiento y la acogida por parte de las personas, grupos de poetas e instituciones ha sido de lo más enriquecedora y entrañable.

 

Todo empezó hace tres años cuando la poeta y artista multifacética, María del Pino Marrero, Berbel, me habló sobre un encuentro literario que se iba a celebrar en Punta del Este, ciudad turística al estilo Benidorm, pero a lo grande, situada en una península estrecha del sudeste de Uruguay, una ciudad sitiada por los vientos y rodeada por una playa de aguas bravas y otra, de aguas mansas, conocida por ser destino turístico de miles de personas en los meses de temporada de verano en el hemisferio sur, es decir, de diciembre a febrero, cuando en Europa estamos comiendo turrones y en Uruguay están bañándose en cualquiera de las hermosas playas, balnearios como les llaman allí.

 

¿Te animas?, me preguntó Berbel, y claro que me animé, y no solo yo, también se animó Maruja Salgado, escritora de Gáldar quien, sin contemplarlo, se ha convertido en mi compañera de viajes literarios. Y para allá que nos fuimos un mes de octubre de hace tres años. Aquella fue la primera vez que pasé más de doce horas seguidas a borde de un avión y les puedo asegurar que la experiencia fue tan bella, que en el vuelo de regreso a Canarias, le dije a mi compañera: “Maruja, esto hay que repetirlo”. Luego vinieron México, Bolivia y de nuevo Uruguay este año 2026, en una gira que, auspiciada por la Asociación de Escritoras y Escritores Palabra y Verso, ha llevado a un grupo de ocho escritoras y un escritor no solo a repetir presencia en el Encuentro y Congreso Internacional de Literatura de Punta del Este, sino a ampliar la estancia en Buenos Aires, Argentina. Y todo ello, con un objetivo muy definido: que la creación literaria se conviertiera en nuestro nexo de encuentro y cohesión. Y les puedo asegurar que así ha sido.

 

La aventura comenzó su andadura en febrero de 2026 cuando la poeta y escritora Rocío Cardoso me contactó para indicarme que Canarias iba a ser el territorio homenajeado en la sexta cita literaria y que qué me parecía la idea de regresar de nuevo a Punta del Este liderando una delegación de escritoras y escritores. Por supuesto que la propuesta me maravilló y enseguida me puse a planificarla bajo el empuje y la organización de la Asociación Palabra y Verso.

 

El resultado fue la delegación de ocho autoras de las islas: Milagrosa Salgado, Rosario Ibrahim, Inma Flores, Felicidad Batista, Ana Tejera, Josefa Molina, María del Pino Marrero Berbel y Alicia Llarena, quienes junto al escritor argentino afincado en Gran Canaria, Rubén Mettini, recorrimos distintos espacios de interés literario y cultural de Uruguay y Argentina.

 

Estas actividades, enmarcadas bajo el paraguas de la Gira Literaria Canarias-Uruguay-Argentina, llevó a la delegación canaria a participar en diversas mesas literarias de poesía y narrativa así como en diversas presentaciones de libros, como el volumen 15 de la Colección Palabra y Verso, 'Referentes de la Literatura Canaria. Proyecto artístico-literario', que cerró el programa de actividades del Encuentro.

 

Además, en el marco de este evento internacional, tuve el honor de recibir la distinción Susana Soca en reconocimiento a mi labor como escritora, poeta y gestora cultural. Reconocimiento que agradezco de corazón y que me mantiene emocionada a este lado del océano Atlántico.

 

No es fácil, se los digo ya, y requiere meses de trabajo y contactos de uno y otro lado para diseñar un programa en el que el interés literario ha sido siempre el hilo conductor programático. Pero ha merecido el esfuerzo porque todo lo que se hace con cariño y pasión, suele obtener buenos resultados, aunque a veces pasan cosas que te pueden aguar la fiesta -como que no te lleguen las maletas a destino y te tengas que comprar ropa de urgencia- pero aún así, no dejan de ser pesados inconvenientes que no logran enturbiar la emoción de conocer países y ciudades nuevas y adentrarse en su riqueza cultural, artística y, en nuestro caso además literaria.

 

Una de las primeras paradas del grupo de escritoras al llegar a la ciudad de Montevideo fue visitar la tumba de uno de sus más ilustres vecinos, el poeta Mario Benedetti. Frente al lugar donde descansan sus restos y los de su esposa, Luz López, recitamos emocionadas algunos de nuestros poemas en un acto de homenaje y reconocimiento al autor de La tregua, una de las novelas más laureadas.

 

El poeta y novelista fue reconocido en vida con diversos galardones como el Premio Reina Sofía de Poesía Iberoamericana y el Premio Internacional Menéndez Pelayo. Su esposa, Luz López, a quien había conocido siendo ambos adolescentes, falleció a los 84 años en el año 2006. Mario le siguió 3 años después, a los 88 años. No tuvieron descendencia así que todo su patrimonio y legado quedó en manos de la Fundación Mario Benedetti, donde celebramos una de las lecturas más emotivas de esta gira literaria en un evento en el que estuvimos acompañadas por un nutrido grupo de personas. En esta lectura no sobraron las lágrimas ni los momentos de piel erizada. Y es que estar tan cerca de este grande de las letras uruguayas fue un acontecimiento que a todas nos emocionó hasta las entrañas.

 

Entrañable fue también la acogida y el cariño que nos otorgó el Espacio Cultural Islas Canarias de Montevideo que agrupa en la capital uruguaya a descendientes de los miles de inmigrantes canarios que una vez llegaron hasta el pequeño país de América del Sur. La capital, Montevideo, con sus edificios art decó, su ciudadela, sus casas coloniales y su mercado del puerto, nos recuerda que una vez fue colonia española pero que hoy es un país de mixturas, moderno y avanzado que lidera una legislación de las más progresistas de Hispanoamérica.

 

La ciudad fue fundada por el gobernador español Bruno Mauricio de Zabala a través de un periodo que se desarrolló entre 1724 y 1730, y en el que hubo un proceso de repoblación que contó con la llegada de quince familias canarias. Por eso, la presencia de descendientes canarios en tan importante en la ciudad, como en Punta del Este, donde también llegaron familias canarias. No en vano su iglesia principal está dedicada a la Virgen de la Candelaria.

 

Tras el paso por Montevideo, el grupo canario se trasladó hasta Punta del Este, donde pudimos participar durante cinco días en un estupendo y muy bien organizado 6º Encuentro y Congreso Internacional de Literatura de Punta del Este, impulsado por la escritora uruguaya Rocío Cardoso y la Asociación de Mujeres Artistas de Maldonado. Tal es su nivel que el Encuentro está declarado de Interés Cultural por diversos Ministerios, Intendencia de Maldonado y Municipio de Punta del Este. El evento tuvo lugar del 29 de septiembre al 4 de octubre y contó con la participación de escritores y poetas de Uruguay, Bolivia, Brasil, México, Italia, Argentina, Chile, Senegal, Estados Unidos y de las Islas Canarias, comunidad invitada en esta edición.

 

Tras culminar el encuentro de Punta del Este, las integrantes de la Gira nos trasladamos hasta Colonia de Sacramento, una bella y antigua colonia portuguesa, ubicada en el sudoeste de Uruguay y separada de Buenos Aires por el Río de la Plata. Desde allí y tras disfrutar de su encanto colonial, sus calles adoquinadas y de un espectacular puesta de sol sobre el río, nos trasladamos en ferry hasta el otro lado, Buenos Aires, donde nos esperaba la tercera fase de esta emocionante Gira.

 

¿Qué decir de la magia porteña de Buenos Aires? No hay palabras. Imaginen un tango, unas calles de viviendas de colores, unos rascacielos al borde del Río de la Plata. Imaginen tomar un capuchinno en la cafetería London City donde escribía Julio Cortázar o en el Tortoni, espacio de referencia de Jorge Luis Borges o Alfonsina Storni. Es difícil, lo sé, pero es tan único que no sé cómo traérselo hasta esta columna si no es a través de estas palabras que solo intentan destralucir la emoción, el asombro, la pasión de una experiencia que me quejó casi muda.

 

Parte de esa experiencia fue la presentación oficial de la Asociación de Escritoras y Escritores 'Palabra y Verso' en la Biblioteca Nacional 'Mariano Moreno' de Buenos Aires (Argentina) en un acto que contó con un numeroso público asistente. En esta presentación, tuve la oportunidad de dar a conocer al colectivo Palabra y Verso y presentar la Colección Palabra y Verso, que dirijo bajo el sello editorial Beginbook Ediciones. De esta forma, tuvo lugar la presentación del volumen 15 de la Colección, el proyecto artístico-literario 'Referentes de la Literatura Canaria', que recoge los textos y retratos de 150 autoras y autores de las Islas, 75 escritoras y 75 escritores, e hice además donación de varias de mis obras que pasarán a formar parte de los fondos bibliográficos de la institución argentina, además de otras obras de mi autoría como 'Tiempos de espera', volumen 13 de la citada colección, y el poemario 'Secretos y Emociones', que recoge poemas de su creación junto con textos del poeta peruano Javier Cáceres Jara.

 

La Gira concluyó el día 9 de octubre con un destacado evento organizado por la Federación de Sociedades Españolas y el Club Archipiélago Canario en Buenos Aires, bajo la dirección de Liliana Acosta, que incluyó una disertación sobre poesía canaria e hispanoamérica que tuve el honor de realizar bajo el título "Uniendo orillas a través de la poesía".

 

A su conclusión se procedió a una lectura de poemas por parte de la delegación canaria y del resto de poetas participantes. El evento se cerró con la participación de la rondalla del Club Archipiélago Canario en Buenos Aires que deleitaron al público con varios temas del folclore canario.

 

A estos eventos digamos más oficiales se sumaron otros de especial interés para el grupo canario como fue el encuentro literario con los miembros del Ateneo Poético Argentino 'Alfonsina Storni' de Buenos Aires, en activo desde 1950 y dirigida por la poeta Olga Luna, en el que se leyeron poemas y se intercambiaron poemarios entre los distintos autores presentes, así como las visitas a la Casa-museo de Ernesto Sabato y a la Fundación Internacional Jorge Luis Borges.

 

En definitiva, se ha tratado de una gira muy enriquecedora cuyos momentos atesoraré siempre en mi vida y que me recuerdan que cruzar el Atlántico de mano de la poesía supone un elemento más que me ayuda a amar y a entregarme a esta gran pasión: la literatura.

 

Desde aquí reitero mi agradecimiento a todas las personas, entidades e instituciones que han hecho posible que esta Gira haya sido todo un éxito y, sobre todo, un reconocimiento para las letras canarias más allá del territorio insular.

 

Josefa Molina

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