
De izquierda a derecha: María Teresa Lozano, Mª Ángels Martín Aresti, Ana Sosa, Teresa Cancio (+), Pepita Medina (+), Yolanda Arencibia (+), María Teresa Ojeda y Carmelina Ramírez (+)
A lo largo de su carrera profesional, en la Consejería de Educación, recorrió todos los estamentos profesionales: Profesora de Instituto de Secundaría, Directora de Secundaria, Inspectora de Educación de Secundaria, Directora Territorial de Educación, y Directora General Técnica; pues tenía por formación Licenciatura de Historia por La Complutense, Doctora de Lengua y Literatura Castellana, y Catedrática de Lengua y Literatura, además de ser autora de numerosos artículos y prólogos, sobre autores y obras de literatura canaria. Era asimismo autora de un estudio sobre la correspondencia Galdosiana en Galdós y el teatro y del libro Pedro Lezcano y su obra. Los docentes de Canarias la considerábamos una autoridad fiable, nombrarla era citar ¨Un Clásico¨, y, por su capacidad profesional, generosidad, rectitud y rapidez, en informes, gestiones y soluciones, de muy eficiente operatibilidad; sabíamos que nuestras propuestas y demandas, como Directores, Consejos Escolares, Claustros, y Asociaciones de Padres y Alumnos, llegarían a buen término, en asuntos tan importantes como creación de nuevos centros escolares, ampliación de los mismos y creación de nuevas aulas, aumento de plantillas docentes, dotación de comedores escolares, adjudicación de mobiliario y materiales escolares…etc.
Doña Teresa Cancio León, nos ha dicho adiós recientemente (9/10/26). Y con inmensa pena escribo este texto de agradecimiento por lo tanto resuelto a favor del alumnado y la educación en Canarias, y por lo mucho, con su amistad, afecto y sabiduría, con que premió a mi persona.
Yo, supe de su existencia y contacté con ella, en la época revolucionaria docente de la década de los 90 – con los sindicatos de la enseñanza en plena actividad reivindicativa: el STEC, CCOO y UGT-, y a raíz de mi traslado profesional de Lanzarote al Barrio Marinero de San Cristóbal y su colegio a la orilla del mar, frente al Castillo de San Pedro. La situación escolar se vio deteriorada aún más debido a las Olimpiadas de Barcelona, pues los catalanes vaciaron barrios enteros menesterosos enviando a esas familias humildes y colonias gitanas, a Gran Canaria y sin billetes de regreso a la península. Ante esa nueva realidad precaria –las chabolas del Martín Freire-, fue de su mano, generosidad social y gestión, que se construyeron dos aulas nuevas, se dotó al centro de un comedor escolar, se instalaron duchas….etc. con sus correspondientes partidas económicas. Recibiendo y escuchando y visitando los Colegios, Asociaciones de madres-padres, de vecinos….etc. e inclusive realizaron los alumnos sus correspondientes viajes escolares por primera vez en su vida. Sus palabras, justificando la intervención: - ¨Con hambre y sin estar duchados y fresquitos, no se puede aprender¨-.
Honorable, llevando entre sus dones el don de la concordia y el alto buen hacer, le tocó vivir y gestionar –entre otros-, el conflicto de la jornada continua en Canarias y el expediente disciplinario a los directores escolares -quien esto suscribe fue una de los 22 directores expedientados-, que siguiendo legalmente todo el proceso la implantaron, periodo turbulento en Canarias, que tuvo una enorme respuesta social y que se acabó ganando en los juzgados. Años después, ya amigas por mor de nuestras comunes aficiones literarias y poéticas, me decía entre risas, como había sido el proceso de la negociación con los sindicatos, que duró semanas, y el gol inicial que soportaron como representantes de la administración: -¨Entrabamos todos a las 8 a trabajar sobre los puntos de un documento consensuado, se había conseguido igual número de representantes por la administración y los sindicatos y las sesiones eran agotadoras, punto por punto, matiz por matiz, palabra por palabra, y con un calor horroroso y solo un receso de 15 minutos para tomar un café, pues ya ni discurríamos. Nuestra sorpresa fue grande, cuando tras el primer receso, entran cuatro sindicalistas nuevos fresquitos, duchados y perfumados, protestamos y nos respondieron que cada uno se había preparado un punto y que nada en el acuerdo obligaba a que fueran las mismas personas. Salimos agotados y sudados a las 10 de la noche, eso si, al día siguiente teníamos también nuestros equipos sustitutos de refresco y el acuerdo fue mejorando: de todo se aprende¨.
Solíamos quedar por la tarde para un cafecito e intercambiarnos escritos y cuando me preguntaba en dónde nos veíamos solía decirle: - En la Universidad de Mesa y López¨-, así que me preguntó la primera vez:-¨¿Y dónde es…?¨- Y le contesté:-En la puerta de tu edificio, pues tu casa con tantos licenciados, doctores y cátedros, más títulos que personas, es una Universidad-.
Y con este recuerdo de una sonrisa que le iluminó el rostro, cierro este homenaje a un ser sobresaliente que derramó su sabiduría y su corazón sobre todos nosotros.
Lourdes Isabel Montesdeoca Pulido
Su misa funeral se celebrará en la tarde del miércoles, 14 de octubre en la parroquia de Santa María de Guía.

































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