![[Img #37008]](https://infonortedigital.com/upload/images/02_2026/9821_7977_6081_guayarmina.jpg)
La carretera municipal que conecta la carretera de Sardina con la playa de Bocabarranco lleva años reclamando una intervención en condiciones. Su firme acumula socavones, hundimientos, desniveles y remiendos que, en algunos puntos, han terminado empeorando la calzada. Pero el arreglo definitivo no llega: parche sobre parche, como si gobernar consistiera en tapar los agujeros hasta que vuelvan a abrirse.
No hablamos de una vía sin uso. Por allí pasan vecinos, usuarios de las playas, vehículos que se dirigen a Los Dos Roques, La Furnia, Bocabarranco, El Agujero, El Frontón, Caleta Arriba, La Atalaya y el casco de Gáldar, además de camiones y vehículos vinculados a las fincas agrícolas y al almacén de plátanos de la zona. Tránsito hay; necesidades, también. Lo que falta es que alguien las convierta en una actuación concreta.
A los baches se suma la oscuridad. Hace tiempo que se reclama alumbrado público, pero por la noche esta carretera continúa prácticamente a ciegas. Algunas personas han dejado de utilizarla en esas horas por la sensación de inseguridad y el riesgo que supone circular por una vía deteriorada y sin iluminación.
Y aquí entra en escena el concejal del bombillo, que podría demostrar que su labor va más allá de cambiar bombillos cuando se funden o inaugurar 6 farolas en San Isidro a bombo y platillo. Porque no basta con dejar que los vecinos sigan esperando a oscuras mientras se acumulan las reclamaciones. Tampoco se está en política únicamente para el postureo con chaleco salvavidas en una procesión marinera y salir bien en la foto. Las responsabilidades municipales también se ejercen atendiendo los problemas cotidianos, gestionando soluciones y dando la cara cuando una carretera lleva años deteriorándose.
Mientras Bocabarranco sigue esperando sus farolas, la carretera de tierra que conecta El Agujero con El Frontón, con bastante menos tránsito de vehículos y personas, ya cuenta con alumbrado LED en todo su recorrido y ha iniciado los trabajos preparatorios para su asfaltado. Que se mejore esa vía puede estar muy bien; lo que cuesta entender es que la de Bocabarranco, con su uso diario, sus problemas de seguridad y sus evidentes necesidades de mantenimiento, continúe relegada.
El Ayuntamiento debería explicar qué criterio sigue para ordenar estas actuaciones. Si hay medios para iluminar y preparar el asfaltado de una vía, también debería haber una respuesta para otra que lleva años soportando tráfico, baches y oscuridad.
Los vecinos no piden que se deje de mejorar ningún camino. Piden que esta carretera deje de ser una colección de parches y que quienes tienen responsabilidades municipales se ocupen de resolver el problema de fondo. Menos postureo, chalequitos y más gestión. Que se ponga las pilas y que los bombillos de Bocabarranco se enciendan de una vez.
Guayarmina Guanarteme
Normas de participación
Esta es la opinión de los lectores, no la de este medio.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.
La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad
Normas de Participación
Política de privacidad
Por seguridad guardamos tu IP
216.73.217.8