Ventana folclórica, hoy con la subida del Gofio y el Agua en Agüimes (vídeo)

La Traída del Gofio y el Agua revive la memoria colectiva de Agüimes, fusionando tradición, folclore y participación popular en una de las fiestas más emblemáticas de Canarias.

Redacción Jueves, 01 de Octubre de 2026 Tiempo de lectura:

Agüimes tiene en la Traída del Gofio y el Agua una de esas celebraciones que difícilmente pueden entenderse sin mirar hacia atrás. El gofio, el agua, los molinos, las parrandas, la vestimenta tradicional y las calles llenas de gente forman parte de una fiesta que nació ligada a una realidad mucho más sencilla y necesaria: llevar hasta el pueblo aquello que durante generaciones había sido parte de la vida diaria de sus vecinos.

 

La tradición que se recrea en esta celebración está documentada desde 1646 y guarda relación con el antiguo camino que realizaban las familias de Agüimes hasta los molinos de Lolita y Ananías, en dirección a Guayadeque. Allí llevaban el millo de sus cosechas para convertirlo en gofio y durante el recorrido recogían también agua. En aquel tiempo nadie estaba pensando en una fiesta. Era una necesidad, una tarea más dentro de una vida marcada por el campo y por el aprovechamiento de los recursos que ofrecía la tierra.

 

Con los años aquella forma de vida fue desapareciendo, pero quedó la memoria. La actual Traída del Gofio y el Agua recupera parte de aquel recorrido y lo convierte en una de las celebraciones más populares de las Fiestas del Rosario. La fiesta moderna cuenta ya con varias décadas de historia y ha sabido construir una personalidad propia sin perder los elementos que le dieron origen.

 

El camino comienza en los molinos de Lolita y Ananías y termina en el casco histórico de Agüimes. La gente se reúne, muchos participantes recuperan la vestimenta tradicional y las parrandas ponen música a un recorrido que poco tiene que ver hoy con aquel desplazamiento de nuestros antepasados, pero que conserva su referencia a los molinos, al gofio y al agua.

 

El gofio es uno de los grandes protagonistas. Aquel alimento que durante generaciones estuvo presente en las casas canarias aparece ahora también como elemento de diversión. El lanzamiento de gofio entre los participantes se ha convertido en una de las imágenes más características de la fiesta y en una de esas particularidades que hacen que la Traída sea fácilmente reconocible.

 

El agua completa la celebración. En una tierra donde históricamente conseguirla y aprovecharla condicionó la vida de las personas, su presencia no es casual. Aquello que en otro tiempo era una necesidad hoy forma parte del juego y de la fiesta, pero también permite recordar la importancia que tuvo este recurso para nuestros campos y nuestros pueblos.

 

La Traída tampoco se entiende sin la Subida del Millo. Una lleva el millo hasta los molinos y la otra trae el gofio de regreso. Dos celebraciones que, vistas juntas, cuentan una misma historia: la de un producto que nace en el campo, pasa por el molino y termina convertido en alimento.

 

En ese camino el folclore tiene mucho que decir. Las parrandas acompañan la jornada y hacen que la música tradicional vuelva a ocupar el espacio que históricamente le correspondió: la calle, la reunión y la fiesta compartida. El timple, las guitarras, las voces y los demás instrumentos se mezclan con el ambiente de una celebración en la que nadie parece conformarse con ser solamente espectador.

 

Ese carácter popular es precisamente uno de sus mayores valores. La Traída permite que el folclore salga del escenario y se encuentre con la gente. Las canciones no están separadas del público, las parrandas forman parte del recorrido y las distintas generaciones comparten una misma celebración. Los mayores pueden reconocer parte de aquel mundo que conocieron y los más jóvenes acercarse a unas costumbres que ya no forman parte de su vida cotidiana.

 

 

La vestimenta tradicional también tiene su espacio. Más allá de la imagen que ofrece una calle llena de personas ataviadas a la manera tradicional, existe la posibilidad de recordar que aquellas ropas tenían un contexto, una época y una razón de ser. La tradición gana cuando se conoce lo que hay detrás de ella y no cuando se limita a convertirse en una fotografía.

 

Lo mismo ocurre con el gofio. Hoy puede encontrarse fácilmente en cualquier supermercado, pero durante mucho tiempo estuvo ligado directamente al trabajo del campo y a los molinos. La fiesta permite recordar ese camino y poner en valor un alimento que forma parte de la identidad gastronómica de Canarias.

 

Agüimes ha conseguido mantener una celebración que tiene algo difícil de encontrar: la gente no va únicamente a mirar. Participa, camina, canta, baila, se moja y termina cubierta de gofio. Esa manera de vivir la fiesta explica buena parte de su personalidad.

 

El folclore encuentra aquí un terreno especialmente apropiado. No se trata solamente de llevar un grupo a tocar durante una celebración. Se trata de que la música forme parte de lo que está ocurriendo, que acompañe el camino y que ayude a crear ese ambiente de pueblo que difícilmente puede fabricarse desde un escenario.

 

Las tradiciones necesitan precisamente eso. Necesitan gente que las conozca, que las participe y que sea capaz de explicar qué hay detrás de cada gesto. Una fiesta puede repetirse durante décadas, pero si dejamos de conocer su origen corre el riesgo de quedarse únicamente con la imagen.

 

La Traída del Gofio y el Agua sigue teniendo historia, pero también tiene presente. Cada edición vuelve a reunir a vecinos, familias, grupos de música y visitantes alrededor de unos símbolos que pertenecen a la memoria de Agüimes.

 

Primero fue el millo. Después vino el molino. Más tarde llegó el gofio y el agua volvió a acompañar el camino. Hoy todo aquello se transforma en fiesta, pero todavía queda algo de aquella historia entre las parrandas, las voces, el gofio y las calles de Agüimes.

 

Porque una tradición no está viva simplemente porque se celebre. Está viva cuando todavía somos capaces de saber de dónde viene, entender lo que significa y hacer que otros quieran seguir caminándola.

 

Bibliografía

  • Ayuntamiento de Agüimes: información y documentación sobre la Traída del Gofio y el Agua y las Fiestas del Rosario.

  • Ayuntamiento de Agüimes: publicaciones y documentación histórica sobre la Subida del Millo, los molinos y las tradiciones agrícolas del municipio.

  • Gobierno de Canarias: documentación sobre las Fiestas del Rosario de Agüimes y sus tradiciones.

  • BienMeSabe: artículos y documentación sobre la Traída del Gofio y el Agua y las tradiciones populares de Agüimes.

  • Memoria y tradición oral de Agüimes, vinculada a los antiguos molinos, el cultivo del millo, el agua y la elaboración del gofio.

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