Obituario

Manolo Ríos Quesada, el último de una estirpe irrepetible de tocadores

Su legado musical y humano marcó a varias generaciones en Gáldar, siendo testigo y protagonista de una época irrepetible para el folclore local.

Moisés Rodríguez Gutiérrez Miércoles, 23 de Septiembre de 2026 Tiempo de lectura:
Manuel Ríos Quesada (DEP)Manuel Ríos Quesada (DEP)

Hoy Gáldar se despide con graa pesar de  Manolo Ríos Quesada , que ha fallecido a los 90 años, y con él se va una parte de esa historia musical de nuestro municipio.  Se nos va  un gran tocador, pero también se marcha algo más, porque Manolo era el último de aquella estirpe de tocadores sin precedentes  y que difícilmente volverá a repetirse. Aquellos hombres  hicieron de la música algo cotidiano, que aprendieron escuchando, mirando y compartiendo, sin necesidad de grandes escenarios ni de demasiados reconocimientos.

 

Manolo comenzó desde muy joven su relación con la música y pasó por el Frente de Juventudes, una etapa por la que también transitaron muchos jóvenes de su generación. Su nombre quedaría ligado especialmente a Los Hijos de la Noche, aquella extraordinaria formación dirigida por Juan Gutiérrez Díaz y en la que se reunió algunos de los grandes tocadores de Gáldar. Cuando Manolo entró en Los Hijos de la Noche era el más joven de todos, algo que dice mucho de la confianza que ya entonces despertaba su manera de tocar y de la oportunidad que tuvo de convivir con aquellos músicos que atesoraban un repertorio y unos conocimientos que hoy forman parte de nuestra memoria. 

 

[Img #43640]

 

Los Hijos de la Noche fueron mucho más que una agrupación. Fueron una forma de entender la música y la vida, de esas que nacían en los bailes, en las fiestas, en las bodas, en las romerías o simplemente alrededor de una reunión. Aquellos tocadores podían pasar horas haciendo sonar sus instrumentos y conocieron un repertorio enorme, aprendiendo muchas veces de oído, de generación en generación. Manolo fue el más joven de aquella formación y hoy es el último de ellos que nos deja . Por eso su marcha tiene un significado especial, porque con él desaparece definitivamente el último testimonio vivo de aquella generación irrepetible. 

 

Su relación con la música continuó durante muchos años. A finales de 1970 se incorporó a Los Cebolleros, formando también parte de la historia de una agrupación que con el paso del tiempo se convertiría en una de las referencias del folclore de Gáldar. Su trayectoria pasó además por la AM Facaracas y por la Agrupación Lírica de Gáldar “Algaldar”, demostrando que su inquietud musical iba mucho más allá de una sola formación.

 

A Manolo le gustaba tocar, simplemente tocar. No hacía falta preparar un escenario ni organizar un acto. Bastaba una reunión y las ganas de compartir unas canciones. Muchas veces se encontró con Mari Naty Saavedra y Chano Mederos y de manera espontánea comenzaban a salir las canciones, como ocurría antes, cuando la música formaba parte de las reuniones y de la vida cotidiana. Aquello no necesitaba presentación ni programa, porque la música estaba dentro de ellos. 

 

[Img #43639]

 

Manolo también tuvo otras grandes pasiones. Fue un gran amante del cine, hasta el punto de poseer proyectores y reunir una importante colección de películas. El cine era otra de sus formas de disfrutar, de conservar recuerdos y de alimentar esa curiosidad que siempre estuvo presente en su vida. Quienes lo conocieron recordarán también su particular manera de ser, su humor socarrón, esa ironía tan característica que aparecía en cualquier conversación y que hacía que nunca pasara desapercibido.

 

Hoy, al despedir a Manolo, no estamos despidiendo solamente a un hombre que tocaba muy bien. Estamos despidiendo al último de una generación de tocadores que marcaron una época en Gáldar. Aquel joven que llegó a Los Hijos de la Noche de la mano de Juan Gutiérrez Díaz siendo el más joven de la formación terminó convirtiéndose, con el paso de las décadas, en el último eslabón de aquella cadena. Su historia pasó por el Frente de Juventudes, Los Hijos de la Noche, Los Cebolleros, Facaracas y Algaldar, pero también por esas reuniones espontáneas donde una canción podía aparecer en cualquier momento.

 

El sepelio de Manolo tendrá lugar este miércoles, 23 de septiembre de 2026, a las 16:00 horas, partiendo desde el Tanatorio Municipal de San Isidro hacia el Cementerio de Gáldar.

 

A mí me queda el recuerdo de Manolo, de sus conversaciones, de su humor socarrón y de esa manera tan suya de contar las cosas. Me queda también la sensación de haber conocido, a través de él, una parte de aquella Gáldar que ya casi no existe, la de los tocadores que se reunían para hacer música sin pensar en si había público, escenario o cámaras. Manolo pertenecía a ese tiempo y, con su marcha, ese tiempo se hace todavía un poco más lejano.

 

Hoy toca decirle adiós. Cuesta hacerlo cuando se marcha alguien que forma parte de nuestros recuerdos y de la memoria de nuestro pueblo. Gracias, Manolo, por las canciones, por las historias y por haber sido uno de aquellos hombres que hicieron de la música una parte de la vida de Gáldar. 

 

Descansa en paz. Hasta siempre, Manolo.

 

Moisés Rodríguez Gutiérrez

Comentar esta noticia

Normas de participación

Esta es la opinión de los lectores, no la de este medio.

Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.

La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad

Normas de Participación

Política de privacidad

Por seguridad guardamos tu IP
216.73.216.33

Todavía no hay comentarios

Con tu cuenta registrada

Escribe tu correo y te enviaremos un enlace para que escribas una nueva contraseña.