Es rotundo este título. Puede sugerir diversos asuntos como, por ejemplo, el hecho de que estamos en una etapa dura socialmente pues vivimos un genocidio de Israel contra Palestina; una guerra que ha propiciado Rusia; que el mundo está muy mal por culpa de dirigentes como Donald Trump, que sólo se quiere a sí mismo; que las ultraderechas están ganando terreno en todo el mundo, poco amor y mucho odio, sobre todo al inmigrante, y otros temas preocupantes, como los terremotos que últimamente han sacudido Chile o Venezuela, pero de lo que en realidad quiero hablar no es de todo esto, sino de una persona en particular, Amy Winehouse, cuyo último disco se llamó “Back to black”, que en español se traduciría “Vuelta a la oscuridad”. O al luto.
Bambi, grafitera a la que llaman la “hermana menor de Banksy” fue la que dibujó a Amy Winehouse, en 2024, como un ángel en Camden Town, Londres, la cual aparece en el encabezamiento del artículo. Ya le había hecho varios homenajes después de su muerte en 2011 (parece mentira que ya hayan pasado quince años), todos merecidos porque, la verdad, la cantante fue una gran artista, considerada nueva reina del soul británico y diva del jazz, que mezclaba géneros musicales como los ya citados, junto al R&B y ritmos caribeños como el ska.
“Solo dijimos adiós con palabras. Morí cientos de veces. Tú vuelves con ella y yo vuelvo a la oscuridad”, dice el estribillo de este tema, “Back to black”, que ella canta con todo el sentimiento del mundo,
… porque sigue enamorada de su marido, Blake Fielder, el cual la piensa dejar para irse con su antigua novia. Tal vez por eso se emborrachó tanto que murió de una intoxicación etílica, dejando sin su voz a medio mundo. Sin esa boca perfecta, ese lunar sobre el labio superior, su nariz rebelde, sus ojos claros, aunque no lo parezcan, esas cejas laminadas, naturales y delicadas, y ese moño colmena. Nos quedamos sin ella, sin su mirada expresiva y sin esa frase icónica suya: “los locos como yo no viven mucho tiempo pero viven como quieren”
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Este relato también se podía haber llamado “El club de los 27”, en cuanto que los artistas citados a continuación han muerto a la edad de 27 años, como la propia Amy Winehouse. Curt Cobain, el cual dijo que “es mejor quemarse que apagarse lentamente”, Jimmy Hendrix, Janis Joplin o Jim Morrison, entre otros, son quienes nos han dicho adiós a tan temprana edad.
No me hubiera gustado haber formado parte de este club pero sí haber participado con todos ellos en su mundo sonoro pues tanto unos como otras, aunque vivieron poco tiempo, dejaron un legado musical muy rico, pues Kurt Cobain fue el gran guitarrista de la banda de rock y grunge Nirvana; Jimmy Hendrix se constituyó en el guitarrista más influyente de la historia del rock; Janis Joplin en primera mujer estrella del rock and roll mundial; Jim Morrison en el líder carismático de The Doors, aparte de cantautor y poeta, y Amy Winehouse, nuestra protagonista, es súper famosa por su carismática voz, poderosa y profunda, de contralto, destacando además como compositora y dueña de un talento musical fuera de lo común.
Aunque tales artistas ya no estén entre nosotros, gracias a los avances tecnológicos, que siempre traen novedades, cada vez que suenan sus voces en nuestros aparatos siguen estando tan vivos como cuando lo estuvieron.
Quico Espino
Fotos: Google
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