
Barrial volvió a vivir este domingo una de las jornadas más esperadas de sus fiestas en honor a Nuestra Señora de Los Desamparados con la celebración del Desfile de Carrozas y la tradicional Batalla de Flores, un acto que congregó a un gran número de vecinos y visitantes y que convirtió las calles del barrio en un auténtico escenario de fiesta, color y participación.
Las cinco carrozas participantes desfilaron dedicadas a la naturaleza, mostrando diferentes propuestas que pusieron de manifiesto el trabajo, la imaginación y la creatividad de quienes hacen posible esta celebración. El recorrido contó también con la animación de las charangas Vitamina Band y Guiniguada, que pusieron la música a la tarde, además de la presencia de los Papagüevos de San Isidro, que se sumaron al desfile aportando su particular colorido y animación.
Tras la primera vuelta de las carrozas llegó uno de los momentos más esperados de la jornada, cuando las calles de Barrial se transformaron en el escenario de una auténtica batalla campal de un todo contra todos. Las tradicionales bolas rellenas de confeti comenzaron a volar de un lado a otro, dando paso a una celebración desenfadada en la que vecinos y visitantes participaron activamente, convirtiendo durante unos minutos las calles en un auténtico campo de batalla festivo.
La jornada volvió a tener un marcado carácter intergeneracional, con hasta cuatro generaciones compartiendo las calles y disfrutando juntas de una celebración que se ha convertido, con el paso de los años, en uno de los actos más esperados de las fiestas. Niños, jóvenes, adultos y mayores participaron de una misma fiesta en la que la diversión, la espontaneidad y las ganas de disfrutar en comunidad fueron las grandes protagonistas.
La Batalla de Flores volvió a demostrar así que es mucho más que un desfile de carrozas. Es una celebración en la que el pueblo participa de manera activa, espontánea y desenfadada, manteniendo viva una de las tradiciones más participativas de las fiestas de Barrial y convirtiendo sus calles en un punto de encuentro para varias generaciones.
La fiesta continuó posteriormente en la Plaza José Rodríguez Quintana con la actuación de Los Salaitos, que congregó a un destacado número de asistentes. El público se convirtió en parte activa del espectáculo, participando y siguiendo con entusiasmo los diferentes números que fue interpretando el grupo de transformismo a lo largo de una actuación que se prolongó durante casi dos horas.
El humor, la música y la interacción constante con el público marcaron una propuesta que consiguió mantener el ambiente festivo hasta el último momento y que dejó un gran sabor de boca entre los asistentes, poniendo el broche final a una jornada especialmente participativa dentro de las fiestas de Barrial.
Galería fotográfica en este enlace
(AV Amagro de Barrial - Gáldar)





























Normas de participación
Esta es la opinión de los lectores, no la de este medio.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.
La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad
Normas de Participación
Política de privacidad
Por seguridad guardamos tu IP
216.73.216.111