La Guancha, 50 años después

El Interdicto de La Guancha

Medio siglo después de una manifestación sin precedentes

Julio Cuenca Sanabria Domingo, 23 de Agosto de 2026 Tiempo de lectura:
Recreación del desaparecido túmulo del Agujero. Autor, Martín RobainaRecreación del desaparecido túmulo del Agujero. Autor, Martín Robaina

Desde la redacción de Info Norte, me propusieron escribir un artículo, sobre mi participación, como arqueólogo, en el yacimiento del Agujero- La Guancha. El medio digital estaba publicando una serie de artículos y entrevistas relacionadas con la manifestación ciudadana que se había llevado a cabo en Gáldar y en La Guancha, en 1976, para exigir la protección de aquel enclave arqueológico, de gran interés científico y patrimonial. Habían pasado 50 años de aquella movilización ciudadana, una manifestación, sin precedentes, que podía haberse hecho extensiva a toda Gran Canaria, porque entonces, hace medio siglo, su patrimonio arqueológico, casi como ahora, estaba en la más absoluta ruina.

 

En mi opinión aquellas primeras movilizaciones ciudadanas, en buena medida, pudieron ser la consecuencia del papel de difusión y concienciación, sobre la Historia de Canarias, que se realizaba desde la emisora “La Voz de Canarias Libre”, que emitía, para las islas, desde Argel, el abogado Antonio Cubillo, fundador del MPAIAC.

 

Por aquellos años la sociedad canaria se empezaba a enterar de su historia pasada, contada sin tapujos, empezaron a escuchar casi por primera vez, los aspectos más importantes de la cultura de los antiguos canarios, relatada ahora no de forma despectiva o irrelevante sino con pasión y rigor, desde aquella lejana emisora.

 

Es a partir de este momento cuando se desarrolla un gran interés por todo lo que tuviera que ver con la Historia de Canarias, tanto Natural como Humana. Su pasado pre colonial, lo que sucedió con esas culturas ancestrales que fueron casi borradas del mapa, tras el proceso conquista y colonización de todas y cada una de las islas. Lo que pronto se tradujo en una mayor conciencia ciudadana por la defensa de sus raíces. En este contexto debe explicarse, a mi entender, la primera manifestación histórica de La Guancha.

 

[Img #42906]

 

El Interdicto de La Guancha

 

En 1985, siendo Conservador del Museo Canario, escribí un articulo en La Provincia (13.10.1985) que llevaba por título “El Interdicto de La Guacha“:

 

Sorprendente paralización de unas obras de cerramiento del yacimiento por la denuncia de propietarios de viviendas clandestinas

 
Por Julio CUENCA SANABRIA
(Conservador del Museo Canario)

 

Las obras de cerramiento que la Consejería de Cultura del Gobierno autónomo canario venía realizando para la protección del yacimiento arqueológico de La Guancha, en El Agujero, costa de Gáldar, se han visto definitivamente paralizadas por orden del juez Conde Núñez, del Juzgado de Primera Instancia e Instrucción de Guía, quien ha resuelto de esta sorprendente forma el interdicto de «Obra Nueva» interpuesto, apenas iniciadas las obras, por los propietarios de un grupo de viviendas clandestinas, construidas ilegalmente en la zona marítimo-terrestre y prácticamente sobre el yacimiento arqueológico.

 

Con la decisión judicial se ha perdido una vez más la oportunidad de cerrar y proteger definitivamente uno de los monumentos arqueológicos más representativos y también de los peor conservados de cuantos conforman el esquilmado Patrimonio Arqueológico canario.

 

Inexplicablemente un hecho de tal trascendencia ha pasado prácticamente desapercibido ante la opinión pública, lo cual sólo se comprende si consideramos el escaso interés que, noticias de esta índole, tienen para los medios de difusión social, sin olvidar claro está, la ley del silencio impuesta como consecuencia de los oscuros intereses que se esconden tras este vergonzoso litigio, en el que al parecer se encuentran implicados «propios y extraños», tema este del que se hablará en su debido momento.

 

Por ahora, al margen de las acciones legales que la Consejería de Cultura, como Organismo responsable del tema, deberá emprender si de verdad se pretende salvar de la inminente ruina este valioso monumento arqueológico, también resulta obligatorio iniciar una campaña de información y denuncia para que sea la opinión pública quien en definitiva se movilice, exigiendo la restitución de su legado cultural.

 

REFERENCIAS HISTORICAS

 

Los primeros vestigios arqueológicos de este gran yacimiento se descubren en el año 1934, en los terrenos que pertenecían al subdito inglés David J . Leacock, auténtico pionero de las grandes explotaciones plataneras del Noroeste de Gran Canaria. Los hallazgos se produjeron de forma casual, cuando unos obreros intentaban excavar una fosa para la instalación de unos tanques de gas oil, tropezando los sachos a unos 60 centímetros de profundidad con fragmentos cerámicos y seguidamente con huesos humanos.

 

Los trabajos arqueológicos llevados a cabo de forma inmediata por El Museo Canario, pusieron al descubierto el gran túmulo del Agujero, impresionante monumento funerario de 14 metros de diámetro, en el que se encontraron cinco esqueletos humanos junto a tres vasijas cerámicas ricamente decoradas a base de triángulos y círculos, en disposición triangular sobre un fondo rojo-almagre, siendo estas piezas de las más importantes por su perfecto acabado de cuantas conforman la valiosa colección cerámica del Museo Canario.

 

Desgraciadamente el túmulo del Agujero fue destruido al poco tiempo de su descubrimiento, influyendo en ello los constantes saqueos de coleccionistas privados y la desidia de las autoridades de la época. En la actualidad, lo único que se conserva, además del recuerdo, son los planos levantados por El Museo Canario, así como los vestigios hallados en su excavación.

 

Mejor suerte correría el túmulo de La Guancha, descubierto a unos 400 metros del anterior que fue también excavado por El Museo Canario. Se trata de una gran sepultura colectiva con 42 cistas y un torreón central, cuyos muros de piedra seca alcanzan los tres metros de altura.

 

43 esqueletos se encontraron en este túmulo, de los cuales 2 aparecieron dentro de una sola cista. En la cista del torreón central, revestida de madera, se halló un solo esqueleto. Cubría esta cista un grueso tablón y piedras. Como única muestra de ajuar funerario se extrajo una pequeña vasija que contenía materia carbonizada. Las muestras de madera enviadas por El Museo Canario para su fechación dieron por el análisis radiocarbónico una cronología en torno al año 1050 de nuestra era.

 

El resto del yacimiento sería excavado en años posteriores, sobre todo durante las campañas de 1942-43-44, dirigidas por el entonces comisario provincial de excavaciones arqueológicas Sebastián Jiménez Sánchez, a quien se debe la primera restauración del conjunto arqueológico, así como las gestiones encaminadas a lograr que fuera declarado Monumento Histórico-Artístico, lo cual se conseguiría en el año 1949.

 

En la actualidad malamente se conservan los vestigios semiarruinados de cuatro grupos de casas, cuatro túmulos saqueados y una construcción arrinconada entre varias viviendas clandestinas, que algunos autores interpretan como un posible Tagoror.

 

EL CERRAMIENTO

 

Ante estos penosos antecedentes se comprenderá mejor por qué el cerramiento de este monumento arqueológico ocupaba un lugar destacado entre los proyectos de la Consejería de Cultura para 1985, referidos a la protección y restauración del patrimonio arqueológico canario.

 

Este yacimiento junto con el de Balos y Tufia, todos ellos en la isla de Gran Canaria, serían los primeros en verse favorecidos por la política emprendida por la Consejería de Cultura.

La Provincia, domingo 13 de octubre de 1985

 

[Img #42898]

 

En aquel año coordinábamos, desde El Museo Canario, las obras de cerramiento de los sitios arqueológicos de El Agujero-La Guancha, Tufia y Lomo de Los Letreros, en el Barranco de Balos. Se empezaron los trabajos por el vallado de La Guancha-El Agujero. El programa de protección de sitios arqueológico de Gran Canaria, lo coordinaba El Museo Canario pero lo promovía y financiaba la Consejería de Cultura del GobCan. Eran aquellas las primeras actuaciones que realizaba la recién creada Consejería, del primer Gobierno de Canarias de la Democracia, cuyo primer titular, Alfredo Herrera Piqué, se había comprometido sin ambages con las inversiones necesarias para la protección y promoción del patrimonio arqueológico canario.

 

Escribí aquel artículo, en octubre de 1985, a sabiendas que estaba tocando las “sensibilidades” de la oligarquía galdense, uno de cuyos más destacados miembros, que había sido Senador con la UCD, había interpuesto un interdicto, por “Obra nueva”, contra el cerramiento perimetral de La Guanche y de El Agujero, porque dicho cerramiento, según la demanda, impediría, que en lo sucesivo, pudiera llegar su coche, atravesando los túmulos y casas de los aborígenes canarios, hasta la puerta de su casa de veraneo, en la costa de El Agujero.

 

El juzgado de instrucción nº1 de Guia, fallo a favor del demandante y la obra quedó paralizada temporalmente. Inexplicablemente, un hecho de tal trascendencia pasó prácticamente desapercibido ante la opinión pública. Contra la sentencia favorable del juez Conde Núñez, nadie salió a denunciarlo, sobre todo nadie de las “élites” intelectuales del norte de la isla, que optaron por callar, ante tamaña injusticia, a pesar de que habían participado en aquella ya legendaria manifestación.

 

[Img #42909]

 

Decíamos entonces en el artículo, publicado por La Provincia, que al margen de las acciones legales que la Consejería de Cultura debería emprender, si de verdad se se quería salvar de la inminente ruina aquel valioso complejo arqueológico de los antiguos canarios, también resultaba obligado iniciar una campaña de información y sensibilización, para que la opinión pública fuera quién nuevamente se movilizara exigiendo la restitución de su legado cultural.

 

Al final, los servicios jurídicos probablemente del GobCan lograron revocar la sentencia de paralización de aquellas obras y el cerramiento prosiguió, y así se ha podido mantener en relativo buen estado, hasta nuestros días. Probablemente si La Guancha, Tufia y el Lomo de los Letreros, no se hubieran protegido a base de un cerramiento físico, hoy en día estos lugares no estarían conservados como lo están.

 

Pero hagamos un poco de historia sobre este sitio arqueológico de La Guancha, porque tal y como vemos hoy en nada se parece a lo que tuvo que ser en su época de esplendor. Ya que no solo han desaparecido gran parte de las estructuras que conformaban aquel asentamiento de los antiguos canarios, sino que además ha cambiado de forma drástica el entorno, lo que permanece vallado, los vestigios que han sobrevivido a la barbarie, se encuentran rodeados por casas, muros de fincas e invernaderos, pistas y carreteras, lo cual ciertamente le resta valor patrimonial e imposibilita que nos hagamos una idea de como era este lugar, donde los grandes túmulos funerarios compartían espacio con las casas y otras construcciones que se habitan y usaban permanentemente.

 

[Img #42905]

 

1934. Los primeros hallazgos arqueológicos: La destrucción del Túmulo funerario de El Agujero.

 

A principio de la década de los 30 del S.XX, ya se sabía de la existencia de vestigios arqueológicos en la costa de Gáldar, restos de lo que podría ser un poblado de los antiguos canarios, parecía estar enterrado allí, en esa parte de la costa conocida como El Agujero y La Guancha. Restos de estructuras formadas por muros de piedra seca, sobresalían entre la tierra y los amontonamientos de piedras.

 

Pero en 1934 se produce, en ese lugar, un hallazgo excepcional, en los terrenos que pertenecían entonces al súbdito ingles David J.Leacock, al que se le considera pionero de la grandes explotaciones plataneras en el Nor-noroeste de Gran Canaria, cuando unos obreros de Leacock, que trabajan en la excavación de una fosa para la instalación de unos tanques de gasoil, encuentran a unos 60 cm. de profundidad, vasijas de cerámica y seguidamente restos óseos humanos.

 

El Museo Canario se movilizó entonces ante la noticia de aquellos hallazgos y procede a realizar la primera excavación arqueológica en el sitio. La excavación puso al descubierto el Gran Túmulo de El Agujero, impresionante monumento funerario de 14 metros de diámetro, en el que se encontraron, cinco esqueletos humanos junto a tres vasijas cerámicas ricamente decoradas a base de triángulos y círculos, en disposición triangular sobre un fondo rojo-almagre, siendo estas piezas de las más destacadas, por su perfecto acabado y original decoración, de cuantas conforman la valiosa colección de cerámica aborigen, del Museo Canario.

 

[Img #42908]

 

Desgraciadamente el túmulo de El Agujero fue destruido al poco tiempo de su descubrimiento, sin haberse podido excavar en su totalidad. Solo se recuperaron los restos humanos y sus ajuares, que estaban depositados en el anillo más exterior. No se pudo excavar en su totalidad, por lo que no sabemos si existían más enterramientos con sus ajuares funerarios, lo cual sería lo más probable. La destrucción de este monumento funerario fue consecuencia, con casi total seguridad, de las obras agrícolas de Leacock, que arrasaron con el túmulo y otras estructuras funerarias, pero también de los constantes saqueos y de la desidia de las autoridades de la época.

 

En la actualidad, lo único que se conserva, además de los restos óseos humanos, tres cuerpos, los recipientes cerámicos que aparecieron junto a los cráneos, y las vigas de madera, materiales que se recuperaron en los primeros momentos del hallazgo del gran túmulo, y que hoy se conservan expuestos en El Museo Canario.

 

Sobre la documentación gráfica y escrita, de aquella intervención arqueológica, de 1934, previa a la Guerra Civil, solo se conservan, los planos levantados por el personal del Museo Canario, que participó en aquella intervención. No existen diarios, ni informes redactados sobre la intervención arqueológica, tampoco fotos que de seguro se hicieron.

 

No sabemos si el túmulo de El Agujero se excavó en su totalidad, por lo que leemos en la prensa de entonces, las excavaciones del Museo Canario, quedaron paralizadas hasta que regresara de Londres, Leacock, el empresario propietario de los terrenos, quien tenía que dar la autorización. Por eso pensamos que las excavaciones quedaron interrumpidas.

 

[Img #42904]

 

La intervención arqueológica, en los túmulos de El Agujero, fueron realizadas por miembros destacados del Museo Canario, que no eran arqueólogos profesionales, pero tenían experiencia en este tipo de intervenciones: Benitez Padilla, Bosch Millares, José Naranjo, Juan del Río y otros..

 

Dos años después de aquella intervención arqueológica, se produjo un Golpe Militar contra el Gobierno Republicano legalmente constituido, y eso trajo como consecuencia una Guerra Civil, de nefastas consecuencias. Un conflicto armado que duró desde 1936 hasta 1939.

 

En ese lapsus de tiempo, se pararon todas las actividades científicas del Museo Canario, incluyendo las excavaciones. No he encontrado en las Actas de las reuniones de la Junta Directiva, correspondientes a esos años, de 1934 a 1939, ninguna referencia ni informes sobre aquellas excavaciones en el Túmulo de El Agujero, por lo que no sabemos mucho más de lo que publicó la prensa de entonces, más concretamente el periódico “Hoy” que dedicó dos páginas con fotos, a un reportaje escrito por Juan del Río Ayala, miembro del Museo Canario, que llevaba por titulo: “Un interesante monumento guanche descubierto recientemente en Galdar” .

 

Mejor suerte correría el túmulo de La Guancha, descubierto a unos 400 metros del anterior, que fue también excavado por El Museo Canario, posiblemente en su totalidad. Se trata de una gran sepultura colectiva, con 42 cistas y un torreón central, cuyos muros de piedra seca alcanzaban los tres metros de altura.

 

43 esqueletos se encontraron en este túmulo, de los cuales 2 aparecieron dentro de una sola clsta. En la cista del torreón central, revestida de madera, se halló un solo esqueleto. Cubría esta cista un grueso tablón y piedras. Como única muestra de ajuar funerario se extrajo un pequeña vasija que contenía materia carbonizada. Las muestras de madera enviadas por El Museo Canario para su datación por C14 dieron por el una cronología en torno al año 1050 de nuestra era. Tampoco se ha encontrado, en El Museo Canario, documentación de esta otra intervención arqueológica, en el Gran Túmulo de La Guancha

 

[Img #42900]

 

Las intervenciones del Comisariado de Excavaciones Arqueológicas de 1942 a 1944.

 

Pero es de justicia reconocer que si alguien salvó de la ruina total al complejo arqueológico del Agujero- La Guancha, no fue otro que Sebastián Jimenez Sanchez, el primer comisario Provincial de Excavaciones Arqueológicas, tras la Guerra Civil. Este profesor de Enseñanza Primaria, aficionado a la arqueología, tras su nombramiento por Martinez Santa Olalla, Comisario General de Excavaciones Arqueológicas, como comisario provincial inicio una serie de campañas de intervenciones arqueológicas, dirigidas fundamentalmente a la recuperación de sitios arqueológicos emblemáticos en Gran Canaria, empezando por el sitio arqueológico de El Agujero - La Guancha, “desenterrando” las estructuras y restaurando los muros de piedra seca, señalizando los sitios y delimitando la zona arqueológica. Estas actuaciones se llevarían a cabo durante las campañas de 1942-43-44.

 

A Sebastián Jiménez Sánchez, se debe no solo la primera restauración del conjunto arqueológico, sino también las gestiones encaminadas a lograr que fuera declarado Monumento Histórico-Artístico, lo cual se conseguiría en el año 1949.

 

No sería hasta 1985 cuando se volverían a retomar las actuaciones de protección del sitio arqueológico, en concreto se llevaría a cabo el cerramiento del yacimiento, lo que provocó en un primer momento el Interdicto de La Guancha. Aquel cerramiento que salvó al yacimiento de la ruina, y que todavía se mantiene en pié, fue una actuación financiada por la Consejería de Cultural del GobCan, y dirigida por mi desde El Museo Canario.

 

En los últimos años se han realizado nuevas excavaciones arqueológicas en el lugar, pero al no haber sido publicadas desconozco su alcance. Recientemente el Ayuntamiento de Gáldar, con fondos del Cabildo de Gran Canaria, ha inaugurado un Centro de Interpretación. No lo he podido visitar aún. En cualquier caso es un paso importante de cara a no perder la memoria de lo que allí hubo y de lo que solo se conserva una pequeña parte.

 

Julio Cuenca Sanabria

Comentar esta noticia

Normas de participación

Esta es la opinión de los lectores, no la de este medio.

Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.

La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad

Normas de Participación

Política de privacidad

Por seguridad guardamos tu IP
216.73.216.179

Todavía no hay comentarios

Quizás también te interese...

Con tu cuenta registrada

Escribe tu correo y te enviaremos un enlace para que escribas una nueva contraseña.