
El Gobierno anuncia ayudas para 666 explotaciones y 16 466 colmenas, pero las cifras representan apenas la mitad del sector. De los aproximadamente 170.000 euros disponibles se conceden 85 482,90, mientras la financiación para medicamentos veterinarios se concentra en Gran Canaria y Tenerife.
El Gobierno de Canarias ha anunciado la concesión de 85 482,90 euros de la Intervención Sectorial Apícola —ISA— 2026 a cuatro entidades del Archipiélago. Según la información difundida por la Consejería de Agricultura, Ganadería, Pesca y Soberanía Alimentaria, las ayudas alcanzan a 666 explotaciones y 16 466 colmenas.
El consejero Narvay Quintero ha destacado que «la apicultura es un sector estratégico» por su contribución a la biodiversidad, la conservación de los ecosistemas y el valor de sus producciones, y ha señalado que estas ayudas contribuyen a mejorar su competitividad y garantizar su viabilidad.
ApiGranca comparte esa consideración. Pero los datos completos ofrecen una imagen bastante distinta de la que transmite el anuncio del Gobierno: la convocatoria utiliza aproximadamente la mitad de la financiación disponible, alcanza solo a la mitad de la apicultura canaria y deja a cinco islas sin ayudas para medicamentos veterinarios.
De unos 170 000 euros disponibles a 85 482 concedidos
La Intervención Sectorial Apícola no es una ayuda creada ni financiada exclusivamente por el Gobierno de Canarias. Forma parte de la Política Agrícola Común y se aplica en toda la Unión Europea, donde hay más de 710 000 apicultores y unos 20 millones de colmenas. España, con 2,8 millones de colmenas, posee el mayor censo apícola de la UE.
Estas ayudas financian actuaciones como la asistencia técnica, los seguros y la lucha contra las enfermedades de las abejas.
La intervención se sostiene conjuntamente con fondos de la Unión Europea, el Estado y las comunidades autónomas. En España se articula a través del Plan Estratégico de la PAC y los fondos nacionales se distribuyen entre las comunidades autónomas.
En 2026, la Conferencia Sectorial de Agricultura realizó ese reparto teniendo en cuenta, entre otros criterios, el número de colmenas registradas en cada territorio. A partir de esa asignación y de las correspondientes aportaciones autonómica y europea, la convocatoria canaria disponía de unos 170 000 euros de financiación pública.
La resolución definitiva concede 85 482,90 euros.
Por tanto, aproximadamente la mitad de la financiación disponible no termina llegando al sector, pese a que cientos de explotaciones permanecen fuera.
No faltaban fondos: quedaron fondos sin utilizar y apicultores sin ayuda.
El otro dato: cerca de 650 explotaciones quedan fuera
Según los últimos datos disponibles del Ministerio de Agricultura, Canarias cuenta con 1315 explotaciones apícolas y 31 884 colmenas.
La resolución anunciada por el Gobierno alcanza a 666 explotaciones y 16 466 colmenas.
En ambos casos, la ayuda llega aproximadamente a la mitad de la apicultura del Archipiélago.
El anuncio oficial destaca las 666 explotaciones beneficiarias. El dato inverso es que cerca de 650 explotaciones canarias no reciben estas ayudas.
Algo similar sucede con las colmenas: frente a las 16 466 incluidas en la resolución, existe prácticamente otro número equivalente que queda fuera.
No se trata de una cuestión menor. La ISA está concebida precisamente para mejorar las condiciones sanitarias, técnicas y económicas del sector apícola. Por eso, cuando una intervención de esta naturaleza alcanza solamente a aproximadamente la mitad del censo, el resultado merece ser analizado más allá del número de beneficiarios anunciado.
Los medicamentos solo llegan a Gran Canaria y Tenerife
La situación resulta todavía más llamativa cuando se analiza la principal actuación sanitaria de la convocatoria: la financiación para medicamentos veterinarios, fundamentalmente destinados al control de la varroosis.
La varroa constituye uno de los principales problemas sanitarios de las explotaciones apícolas y obliga a realizar tratamientos periódicos para evitar el debilitamiento y la pérdida de colonias.
En 2026, solo las explotaciones incluidas a través de Apitén y ApiGranca reciben financiación para medicamentos.
Esta actuación alcanza a 602 explotaciones y 14 956 colmenas: menos de la mitad de la apicultura canaria.
Y existe además un claro desequilibrio territorial: toda la financiación para medicamentos se concentra en Tenerife y Gran Canaria.
Las explotaciones de La Palma, La Gomera, El Hierro, Lanzarote y Fuerteventura no reciben financiación para tratamientos veterinarios dentro de esta convocatoria.
Algunas asociaciones de estas islas reciben cantidades para asistencia técnica o seguros, pero ninguna de las cinco islas no capitalinas accede a la financiación destinada a medicamentos.
Para ApiGranca, resulta difícil conciliar este resultado con el carácter regional de una intervención destinada a mejorar la sanidad y la viabilidad de la apicultura canaria.
Si la apicultura es estratégica, el modelo debe revisarse
ApiGranca considera que estos resultados obligan a revisar una convocatoria autonómica que ha incorporado condiciones adicionales a las previstas con carácter general para la ISA.
Entre ellas figura la exigencia de que las agrupaciones que soliciten medicamentos contra la varroosis dispongan de autorización para su dispensación, junto con determinadas interpretaciones sobre las Agrupaciones de Defensa Sanitaria Ganadera y el ámbito de actuación de las asociaciones.
Algunas de estas interpretaciones están actualmente recurridas por ApiGranca. Pero el problema trasciende a cualquier asociación concreta: el resultado final es que solo se moviliza aproximadamente la mitad de la financiación, cerca de la mitad del sector queda fuera de las ayudas y cinco islas no reciben financiación para medicamentos veterinarios.
A este problema se suma otro.
Canarias parte ya de una posición desfavorable en el reparto nacional de la ISA. En 2026 recibió 1,29 euros por colmena de aportación estatal, frente a una media nacional aproximada de 1,65 euros.
Es decir, Canarias recibe menos financiación por colmena que la media y, después, tampoco consigue movilizar íntegramente los fondos de los que dispone.
De cara a 2027, ApiGranca pide al Gobierno de Canarias actuar en los dos frentes: reclamar ante el Ministerio un reparto más equitativo y revisar las condiciones de la convocatoria autonómica para que los fondos asignados puedan llegar al mayor número posible de explotaciones y a todas las islas.
Si, como afirma el consejero, la apicultura es un sector estratégico para Canarias, resulta difícil considerar satisfactorio un modelo que deja sin movilizar casi la mitad de los fondos, deja fuera de las ayudas a aproximadamente la mitad del sector y sin financiación para medicamentos a cinco islas.
La apicultura canaria afronta así una triple desventaja: recibe menos financiación que la media nacional, deja sin utilizar una parte importante de los fondos disponibles y, además, los apicultores de las islas no capitalinas quedan fuera de las principales ayudas sanitarias.
APIGRANCA




























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