Microrrelatos. Un segundo

El mito de Neptuno, Ceres y Tritón revive en un relato donde el castigo y la nostalgia se entrelazan cada atardecer sobre el mar.

Quico Espino Lunes, 06 de Julio de 2026 Tiempo de lectura:

Cabalgando sobre las olas, Neptuno, el rey de los mares descubrió a Ceres, su cuarta esposa, en los brazos de Tritón, su primogénito, su hijo más querido. Estaban locamente enamorados y lo engañaban. 
 
Neptuno montó en cólera. 
 
Se enturbiaron los océanos y se levantaron torbellinos tornadizos que hicieron crujir las profundidades marinas. 
 
Instantes después vino el castigo: Tritón fue convertido en estatua de piedra, de espaldas al mar, y Ceres fue desterrada y transformada en sirena. 
 
No obstante, Neptuno les concedió un regalo: un segundo diario para verse, al atardecer, cuando el sol se refleja en el mar: ella salta sobre las olas emitiendo sus lamentos mientras él toca la caracola.
 
Texto: Quico Espino
Imagen: Ignacio A. Roque Lugo
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