
Cuando la salud se resquebraja y empieza a darnos sustos no-programados-ni-previstos, todo se relativiza. De pronto el cabreo que mantuvimos con la persona en cuestión desaparece y decimos, una vez más, aquello de que “no vale la pena poner tanto énfasis en determinados asuntos”. Primero, porque todo vuelve a su mirada anterior y, segundo, porque no merece mostrar tanto “entusiasmo” ante determinadas cuestiones. Ni bueno ni sano. Siempre decimos lo mismo y, aun así, seguimos tropezando con la misma piedra. No aprendemos. Somos como somos.
Y nos creemos maravillosos hasta decir “basta”. Y nunca es así. No programamos nada. Ni controlamos tampoco. Y menos la vida que llevamos. Caminamos por el placer de hacerlo, no por otra cosa. Ni siquiera lo hacemos por dieta. Y no entramos en otra casa porque a nosotros lo que nos gusta es caminar, respirar al aire libre, aunque nos sintamos por momentos dentro del show de Truman.
En fin, que sin entrar en detalles, la salud es lo primero!!
Juan FERRERA GIL



























Normas de participación
Esta es la opinión de los lectores, no la de este medio.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.
La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad
Normas de Participación
Política de privacidad
Por seguridad guardamos tu IP
216.73.216.168