Ventana folclórica, hoy con la romería a san Juan en Arucas (fotos)

La Romería-Ofrenda de Arucas cumple 50 años como símbolo de identidad y transformación social, reflejando la evolución histórica y cultural de Gran Canaria a través de sus tradiciones festivas.

Moisés Rodríguez Gutiérrez Jueves, 11 de Junio de 2026 Tiempo de lectura:
Romería de San Juan 2017. ArucasRomería de San Juan 2017. Arucas

Aquí el rasguido de las guitarras y timples, sobre cuyas notas las melodías isleñas lo llenan todo como voces guanches que suenan todavía en nuestros campos. Y, por arriba de todo eso, ese no sé qué, ese embrujamiento de las horas sanjuaneras que son como una caricia para las almas”. Con esta célebre cita que Juan Zamora Sánchez dejó escrita en 1967, nos adentramos en el corazón de una de las festividades más entrañables de Gran Canaria. Al calor de los días de junio, cuando el solsticio de verano parece detener el tiempo sobre la silueta de la imponente Iglesia de San Juan, la ciudad de piedra viva se transforma. Desde el año 1976, uno de los actos más emblemáticos, transversales y esperados de sus Fiestas Patronales es la Romería-Ofrenda, una manifestación festiva y de profunda religiosidad popular que en este año 2026 alcanza una efeméride dorada: su quincuagésimo aniversario de historia, tradición y sentimiento compartido.

 

Para profundizar en el significado de este medio siglo de andadura, según se constata a través de las investigaciones de la memoria histórica local, debemos comprender que la romería de Arucas no es un acto estático. Al contrario, se define como un organismo vivo que ha fluctuado, mutado y madurado al compás de los cambios de su propia gente.

 

 

I. Génesis y evolución: El eco de la "Batalla de Flores"

 

Para rastrear los orígenes de la fiesta es necesario desandar el camino y comprender de dónde venimos. La palabra "romería" evoca de forma ancestral un viaje, una peregrinación piadosa por devoción hacia un santuario o ermita. Tras la conquista de Gran Canaria por la Corona de Castilla a principios del siglo XVI, este modelo se impuso con fuerza en el archipiélago, documentándose desde antiguo celebraciones señeras como la de San Antonio Abad en La Laguna o la histórica Romería de La Naval en el Puerto de La Luz. Historiadores y literatos como Domingo J. Navarro en su obra Recuerdos de un noventón (1895) o Isaac Viera en Costumbres isleñas (1916) ya narraban la dureza y el fervor de aquellas comitivas en carretas que cruzaban dunas, playas y desafiaban vientos para cumplir promesas.

 

Sin embargo, a mediados del siglo XX, a medida que la sociedad eminentemente agrícola de las islas iba desapareciendo, el mundo rural pasó de ser una realidad cotidiana a un referente de añoranza y un fortísimo marcador de identidad. Es en este contexto sociológico donde se modelan las romerías-ofrendas institucionales modernas.

 

En el caso de Arucas, antes de la aparición de la romería actual y durante varias décadas, el festejo principal de San Juan consistía en la llamada "Batalla de Flores". En ella, empresas y grupos de vecinos se vestían y decoraban de forma artística carruajes con diferentes alegorías, que servían también como reconocimiento a la reina de las fiestas. En 1975, aunque todavía no se hablaba de romería en el sentido en que hoy la entendemos, el programa de fiestas ya anunciaba un «artístico desfile con exhibición de carrozas bellamente adornadas... acompañadas por numerosas rondallas y agrupaciones folklóricas». El espíritu popular ya estaba sembrado.

 

Fue finalmente en 1976 cuando, por primera vez, aparecieron en el programa oficial los términos romería y romero. Aquella primera «Romería Típica Canaria», celebrada el domingo 20 de junio a las 11:30 de la mañana, partió desde la carretera a Trasmontaña y recorrió las calles céntricas ante el entusiasmo de los vecinos. Hacia la una de la tarde, la comitiva llegó al pórtico principal de la iglesia, donde tuvo lugar una ofrenda floral al santo patrono con representación de los distintos barrios del municipio. Aquella histórica primera jornada culminó con la llamada Fiesta del Ron. La casa Ron Arehucas aportó la bebida, mientras la Comisión de Fiestas ofrecía huevos duros y papas arrugadas a los asistentes, bajo una condición esencial para participar: «es necesario estar ataviado a lo canario».

 

 

II. El pulso del calendario: Radiografía histórica de la comitiva

 

La regularidad y la organización horaria de la romería a lo largo de este medio siglo ofrece una lectura fascinante sobre la adaptación del evento a los hábitos colectivos. El balance histórico de su programación muestra que la franja del sábado por la tarde ha terminado por consolidarse como la más frecuente, acumulando un total de 27 ediciones. Por su parte, el formato de domingo por la mañana, característico de los primeros años entre 1976 y 1982, se celebró en 15 ocasiones. El sábado por la mañana acogió la fiesta en dos ediciones excepcionales (los años 1993 y 1998), mientras que se registra una única edición en lunes por la noche (en 1986, coincidiendo con la víspera de San Juan y con un recorrido abreviado) y otra en martes por la tarde (en 1987, también víspera del patrón y organizada por la Asociación de Vecinos Guanche).

 

El balance se completa con dos años en los que la romería se adaptó a formatos domésticos y alternativos debido a las restricciones de la crisis sanitaria (2020 y 2021) y únicamente dos años en los que se suspendió por completo el evento (1988 y 1990). Durante el confinamiento de 2020, la celebración se trasladó a las casas compartiendo fotografías de los "enyesques" mientras un vehículo con música canaria recorría el municipio, mientras que en 2021 adoptó un formato de ofrenda en la parroquia con una sola carreta y la actuación de un grupo folclórico.

 

El recorrido tradicional ha mantenido una gran fidelidad a lo largo del tiempo, estableciendo de forma general su concentración y salida en el Cruce de Acequia Alta-Cerera, para continuar por las calles Acequia Alta, Barranquillo, Plaza de la Constitución, León y Castillo y Reloj. La ofrenda tiene lugar en la portada lateral de la vertiente sur de la Parroquia de San Juan Bautista. A continuación, Cáritas Diocesana de Arucas se encarga de distribuir todos estos alimentos donados entre las familias más necesitadas.

 

Un indicador muy preciso de la participación popular ha sido siempre el número de yuntas presentes en el desfile. El mayor pico histórico registrado se alcanzó en el año 2004, cuando un total de 28 yuntas (lo que supuso 56 vacas de la tierra y 28 carretas) recorrieron las calles hacia el pórtico de la iglesia. Por el contrario, la situación económica del año 2008 provocó una reducción notable a tan solo 12 yuntas participantes, disminuyendo en consonancia el número de carros tirados a mano.

 

 

III. Personajes, oficios y nostalgia en la escenografía urbana

 

Una romería se construye a través de las personas y de las estampas costumbristas que rescatan la memoria del campo. El desfile de Arucas se abre habitualmente con el sonido de las caracolas y la estampa singular de las cabras y ovejas de Antonio García, engalanadas con vistosos lazos de colores vivos. Custodiadas por pastores que portan sus garrotes y acompañadas por el fiel perro de ganado, avanzan entre cencerros y silbos encabezando la comitiva. Tras ellos, las carretas decoradas con motivos canarios son arrastradas por yuntas de vacas de raza bovina canaria. Las romerías veraniegas de Gran Canaria se han convertido en un elemento fundamental para el apoyo económico y la conservación de esta raza ganadera autóctona, que de otro modo estaría abocada a la desaparición.

 

La memoria colectiva de Arucas conserva con profundo cariño a personajes entrañables que han dado vida al acto año tras año. Es el caso de Manuel Ruiz Ramírez, quien, acompañado de una de sus mejores cabras y con un sencillo kit de ordeño guardado en su zurrón —balde, escudilla y gofio—, recorre el itinerario invitando a las autoridades municipales a probar suerte con el ordeño, un gesto simpático que simboliza escenas de otros tiempos. También permanece grabado el entrañable recuerdo de Isabel Alonso Alemán, "Tita", quien danzaba de forma indomable con una botella de ron coronando su cabeza, firme y entregada por completo al latido de la música canaria, acudiendo siempre como fiel guardiana de la tradición en las representaciones oficiales del municipio en la Romería del Pino.

 

Junto a ellos, destaca la participación entrañable del burro en las primeras romerías, transportando viejas lecheras que evocaban los tiempos del reparto domiciliario o llevando el pan en grandes cestas de mimbre y caña. Todavía hoy, en las fachadas de algunas casas del casco histórico, se conservan las viejas anillas donde se amarraba a estos nobles animales, recordando aquel dicho popular que respondía al saludo de ¿Cómo va la vida?: —Haciendo por la vida como el burro por la albarda.

 

Al paso de la comitiva, los vecinos de calles como Acequia Alta y Barranquillo se suman activamente decorando sus viviendas con motivos tradicionales. En ventanas y balcones se exhiben antiguas lecheras, queseras gastadas por los años, herramientas de labranza, traperas tejidas en telares y piñas de millo. Todos estos objetos componen una escenografía cargada de nostalgia, una recreación idealizada de una realidad rural que en su momento fue más dura y compleja, funcionando como un discreto mecanismo del alma para reconciliarse con el tiempo.

 

 

IV. Custodios del folklore y la vestimenta tradicional

 

El apartado musical y folclórico de la romería ha sido sostenido históricamente por una extensa lista de agrupaciones locales y asociaciones vecinales organizadas por distritos. Entre las formaciones musicales y de danza cabe destacar a Los Labrantes, San Patricio, La Goleta y su cuerpo de baile, la Agrupación Folclórica ENAC, la Rondalla Piedra y Flor de Montaña de Cardones, la Rondalla del Centro de la Tercera Edad, el Taller de Baile San Fernando, los tocadores y el grupo de baile del Centro de Adultos, así como Ende Cuando No Salimos y la Agrupación Folclórica Rumantela. También las asociaciones de vecinos como Gumidafe, Guanche, Verode, Párroco Déniz de Cardones, Arahucana o Vispiflor han desempeñado un papel muy relevante, aunque su presencia ha disminuido con los años debido a los cambios culturales.

 

Esta labor de conservación ha tenido su gran cantera en las Escuelas Artísticas de Arucas desde 1995. Es obligado reconocer la entrega de músicos y enseñantes como Víctor Batista Velázquez y Manuel Pérez Domínguez, así como el legado de familias de gran tradición musical como los González, Cabrera y Padrón. De manera muy especial, la memoria local rinde tributo al músico Manuel González y a la inolvidable voz de Quecha González, cuya manera de cantar llenó de emoción y alegría tantas romerías.

 

Finalmente, la vestimenta de los participantes se ha transformado en un indicador de avance cultural. En las primeras romerías imperaba la sencillez, vistiendo los romeros con humildad: camisa blanca (a veces con marcas del trabajo en las plataneras), pantalón oscuro, chaleco negro y el inseparable sombrero de cachorro, portando a veces cachimbas sin encender. Incluso muchas mujeres jóvenes se vestían de hombres con bigotes dibujados, en una improvisación humorística que homenajeaba al jornalero del campo.

 

En las romerías del siglo XXI, los participantes lucen trajes tradicionales de distintas épocas minuciosamente elaborados. Conviven en las calles los diseños cargados de simbolismo del célebre "traje de Néstor" —creado en 1934 por el artista Néstor Martín Fernández de la Torre para dar vistosidad y colorido tradicional adaptado al turismo— con vestimentas de campesinos humildes de los siglos XVIII y XIX, recuperadas gracias a las investigaciones etnográficas de Domingo Pérez Navarro, José Antonio Pérez Cruz o el profesor de baile Jorge Guzmán Villegas, y plasmadas por hábiles costureras especializadas.

 

 

V. Un relevo garantizado: El Pasacalle Romero

 

El mayor logro de la Romería de Arucas al cumplir sus cincuenta años de historia es haber asegurado la transmisión de sus valores identitarios hacia el futuro. Desde el año 2024, una nueva iniciativa se incorporó con fuerza al programa festivo de las Fiestas Patronales de San Juan: el Pasacalle Romero. En este acto participan activamente los distintos centros educativos del municipio, dinamizando la jornada lectiva mediante la implicación entusiasta de los más jóvenes. Se trata de una romería protagonizada por los niños y niñas de Arucas, que favorece desde edades tempranas el acercamiento a los valores identitarios y tradicionales de su comunidad.

 

Se cumple de este modo aquel emotivo llamamiento colectivo que los propios niños y jóvenes realizaban a través de las ondas de Radio Arucas: «¡Vístete de Romería, vístete de tradición, cuidemos nuestras raíces, para que nuestra cultura siga creciendo, disfrutemos de nuestra Romería!».

 

Este año, cuando el sol comience a inclinarse hacia el horizonte sobre la Plaza de San Juan y las carretas pongan fin a su pausado caminar, las parrandas darán su última arrancada musical en las plazas y el recinto ferial para prolongar la fiesta. Las voces del pasado y del presente se fundirán en un solo sentimiento compartido, y en medio del aroma a gastronomía de la tierra, volverá a resonar con fuerza el estribillo que nos hermana desde hace medio siglo: "Para Arucas voy, para Arucas voy a la fiesta...".

 

 

Bibliografía

 

  • Navarro, D. J. (1895). Recuerdos de un noventón. Las Palmas de Gran Canaria.

  • Saavedra, M. (2001). La vestimenta tradicional en Gran Canaria. Las Palmas de Gran Canaria.

  • Santana, A. (2001). Manifestaciones religiosas y mutaciones sociales en las romerías de Gran Canaria. Las Palmas de Gran Canaria.

  • Socorro, J. (2015). Origen y evolución de las fiestas populares en las medianías de Gran Canaria. Las Palmas de Gran Canaria.

  • Viera, I. (1916). Costumbres isleñas. editado por primera vez en 1916.

  • Zamora Sánchez, J. (1967). Estampas de las fiestas de San Juan en Arucas. Programa Oficial de Fiestas de San Juan Bautista, Excmo. Ayuntamiento de Arucas.

 

Te invitamos a ver las galerías fotográficas recuperadas de los archivos de Infonortedigital y realizadas por Juan FERRERA GIL.

 

Romería en honor a San Juan en la ciudad de Arucas. 14 de junio de 2014

Romería a San Juan en Arucas. 20 de junio de 2015

Romería en honor a San Juan. Arucas, 18 de junio de 2016 

Romería en honor a San Juan Bautista en Arucas. Junio 2017

 

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