LA BRISA DE LA BAHÍA (286). Ver (I)

Recuerdos de infancia, amistades entrañables y vivencias universitarias en Arucas y La Laguna se entrelazan en una evocación nostálgica del pasado canario.

Juan Ferrera Gil Lunes, 08 de Junio de 2026 Tiempo de lectura:

De aquellos instantes perdidos de mi niñez y adolescencia tengo grabados varios acontecimientos.

 

Por un lado, la vida académica e infantil en el Colegio de La Salle de Arucas, mezclada con los partidos de fútbol en el pequeño campo de tierra colorada, a la subida de la Montaña. Al mismo tiempo, las visitas a la Dulcería de mi padre (desde la calle de Los López a la de León y Castillo: cruzar el Terrero y el Parque de San Juan) frente al Cine Díaz, hoy felizmente reconvertido en Biblioteca Municipal, colmaban la curiosidad infantil del chiquillo que fui entonces. Todavía veo algunos escaparates de tiendas de pueblo que avivaban la imaginación, convertida ésta, posiblemente, en creatividad constante. También recuerdo una primera adolescencia muy aburrida en sus inicios, sin amigos, solo con la compañía de Radio ECCA que los domingos por el mediodía emitía sonidos folklóricos de unos desconocidos y primeros Sabandeños que comenzaban a irrumpir en el panorama musical y radiofónico de las islas. Luego comprendimos, 60 años después, que su larga y dilatada trayectoria ha servido para dejar mensajes de unión y prosperidad en un archipiélago siempre necesitado de comprensión y lealtades políticas. También suelo ver a los amigos y novios de un tiempo lejano que construyeron vidas en común: por ejemplo, Juan Antonio y Nanda, que después del cine se acercaban a la dulcería de mi padre en un tiempo lejano y perdido.

 

Por otro, la estancia en La Laguna: única ciudad universitaria de aquel tiempo que abarcó el período de 1974 a 1979 (antes las carreras duraban cinco años) y que supuso el espaldarazo hacia una vida laboral en la que ha habido de todo, como no podía ser de otra forma. En la misma esquina del Ayuntamiento aruquense, convertida en lugar de encuentro ocasional, el amigo Antonio Vega nos felicitó con sinceridad espontánea sobre mi reciente Licenciatura. Hoy, a pesar de que él ya no está con nosotros, aún no lo he olvidado. Ese gesto fue toda una declaración de intenciones. Sin embargo, como creerán ustedes, hubo otros amigos entrañables que aún hoy lo siguen siendo: Lidia, Tina, Ernesto y Nereida. Hay más, por supuesto, pero nombrarlos a todos es tarea muy difícil y un empeño muy costoso por el peligro que conlleva dejar olvidados a otros.

 

De Lidia y Tina, de Gáldar y Guía, es lo mismo, recuerdo sus venidas a Arucas y el día en que almorzaron en casa de mi madre, que les puso un potaje hecho y derecho (“se comen lo que quieran”) y unas palabras regadas y regaladas a su estilo: un tiempo único y distinto al actual. De Ernesto, Los Silos, y de Nereida, Arrecife, sirvieron para cimentar una amistad que aún hoy permanece y goza de buena salud. Me acuerdo perfectamente de los padres de Ernesto y de Agustín de la Hoz, el padre escritor de Nereida, que no paraba de fumar y hablar a través de continuos paseos en la cocina de su casa en Arrecife.

 

Y después los amigos de aquí. Son tantos y tan variados, y de distintas épocas y momentos, que de todos ellos he ido aprendiendo a sobrevivir y a una manera de estar en el mundo: desde Los Compadres en los años juveniles hasta estos días en los que el saludo cotidiano de las caminatas ayuda a cimentar una relación esporádica que se sustancia en dolor en cuanto no vemos a los personajes con los que nos cruzamos casi diariamente.

 

La realidad se impone. Y siempre es más dolorosa de la que uno cree.

 

Juan FERRERA GIL

Comentar esta noticia

Normas de participación

Esta es la opinión de los lectores, no la de este medio.

Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.

La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad

Normas de Participación

Política de privacidad

Por seguridad guardamos tu IP
216.73.216.128

Todavía no hay comentarios

Quizás también te interese...

Con tu cuenta registrada

Escribe tu correo y te enviaremos un enlace para que escribas una nueva contraseña.