LA BRISA DE LA BAHÍA (285). Mariposas

La llegada de la primavera se entrelaza con la proliferación de mariposas y el resurgir de viejas tensiones políticas, marcando un tiempo de cambios y contradicciones.

Juan Ferrera Gil Lunes, 01 de Junio de 2026 Tiempo de lectura:

Esta Primavera de ahora he venido cargada de novedades nuevas: numerosas mariposas blancas revolotean por los caminos y solares donde la hierba ha crecido más de lo que acostumbrados estábamos.

 

Seguramente, todo ello se deba a este invierno y al intenso frío que ha reinado en los lugares de siempre: las orillas de la carretera, donde las flores de los caminos rebrotan ante una nueva existencia, y las casas. Pero también ha traído, como si de una plaga se tratase, la mentira de aquellos políticos que han tenido que subirse al estrado de la Justicia, que siempre ha estado más al lado de unos que de otros, y comparecer en consecuencia.

 

Ya no es imprescindible que la Justicia camine por las tarimas más elevadas, como queriendo impresionar y que está por encima del resto de los mortales. Son algunos jueces los que no aceptan ni una crítica, en connivencia con la clase política de los mentirosos. En fin, esta doble vara de medir ha venido para quedarse. Y ya se ha puesto en práctica otra vez: jueces, algunos, que juegan a ser políticos y mentirosos de la clase dirigente capaces de inventar sin que la vergüenza se imponga debidamente. Y se atreven a torcer la realidad más cruda. Ahí los tienen. Nos gobernarán los próximos años. Y contemplarán que los suyos no han desaparecido del todo: por ellos harán una especie de revolución. Es el momento de devolver los favores, de las escuchas jamás pronunciadas y de las grabaciones que no reconocerán nunca. Y todo ello sin sonrojo alguno, sin escrúpulos. Por eso, porque han tenido buenos maestros, que ¡Dios nos libre de la Justicia! Así se rezaba antes.

 

Quisiera decir tantas cosas que las palabras se nos aturullan en constante lucha entre la verdad y la mentira. Solo sabemos que hay muchas mariposas esta Primavera, que ha venido y nadie sabe cómo ha sido: deseamos que el verano dure el tiempo estipulado y no abarque más de lo estrictamente necesario.

 

Y que regresen las cuatro estaciones de siempre para que la vida tenga sentido y poder recuperarla. Y las mentiras se escondan en la mesa de noche y nos dejen tranquilos. Sin variaciones ni interpretaciones que pongan en duda la inteligencia del resto de los mortales. A ver.

 

Juan FERRERA GIL

Comentar esta noticia

Normas de participación

Esta es la opinión de los lectores, no la de este medio.

Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.

La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad

Normas de Participación

Política de privacidad

Por seguridad guardamos tu IP
216.73.217.177

Todavía no hay comentarios

Quizás también te interese...

Con tu cuenta registrada

Escribe tu correo y te enviaremos un enlace para que escribas una nueva contraseña.