Inclusión

El Centro Ocupacional de Valleseco levanta el telón de la inclusión

El taller ha supuesto una auténtica evolución personal y artística para nuestros usuarios y usuarias

Redacción Viernes, 29 de Mayo de 2026 Tiempo de lectura:
Imagen del tallerImagen del taller

El Centro Ocupacional de Valleseco ha clausurado el taller de expresión corporal, danza y teatro desarrollado durante los últimos meses gracias al respaldo de la Consejería de Educación y Juventud del Cabildo de Gran Canaria, una iniciativa que ha permitido poner en valor el enorme talento, la sensibilidad artística y la capacidad de superación de las personas usuarias del centro.

 

La actividad, incluida dentro del proyecto subvencionado por el Cabildo de Gran Canaria, contempló un total de 44 sesiones centradas en el movimiento, la interpretación, la expresión emocional y la creatividad, convirtiendo el escenario en un espacio de convivencia, autoestima, inclusión y crecimiento personal.

 

La concejala del Centro Ocupacional del Ayuntamiento de Valleseco, Inma Herrera Marrero, destacó la importancia de seguir impulsando proyectos culturales inclusivos que permitan visibilizar las capacidades y fortalezas del colectivo.

 

“Este taller ha demostrado que el arte rompe barreras y abre caminos de crecimiento personal, convivencia y participación. Nuestras usuarias y usuarios han mostrado una enorme capacidad creativa, muchísima implicación y un talento extraordinario sobre el escenario. Queremos agradecer especialmente a la Consejería de Educación y Juventud del Cabildo de Gran Canaria por apostar por iniciativas que generan oportunidades reales de inclusión y desarrollo personal”, señaló.

 

Durante la jornada de clausura pudieron disfrutarse pequeñas muestras teatrales inspiradas en leyendas canarias como Gara y Jonay o la historia de Ico, combinadas con música, danza e interpretación, en una puesta en escena cargada de emoción y simbolismo.

 

Las clases fueron impartidas por los profesionales Iván Álamo y Lucía Viera, quienes guiaron al grupo a través de dinámicas teatrales, expresión corporal, música y ejercicios escénicos adaptados a las capacidades y ritmos de cada participante.

 

El director del Centro Ocupacional de Valleseco, Miguel Pérez Sarmiento, definió el taller en una sola palabra: “evolución”.

 

“Ha sido una evolución constante para todos. Cuando comenzó este proyecto era impensable llegar a realizar una representación como la que veremos ahora. Han ganado en autoestima, en control emocional y en capacidad para expresarse y perder la vergüenza. Cada usuario y usuaria ha conseguido reforzar su personalidad y ganar confianza a través del teatro”, afirmó.

 

Pérez destacó además que el grupo ya contaba con un importante bagaje artístico previo gracias a la participación habitual del centro en actividades culturales, carnavales y proyectos audiovisuales desarrollados en el municipio.

 

“No partíamos de cero. Ya existía una base artística importante y eso se nota. Han participado en cortometrajes, actuaciones y actividades culturales, y todo ello ha ayudado a enriquecer al grupo. Este taller ha servido para reafirmar capacidades y seguir rompiendo barreras”, explicó.

 

Asimismo, quiso subrayar el vínculo humano generado durante estos meses. 

 

“El trato, la cercanía y la conexión que han creado Iván y Lucía con el grupo ha sido fundamental. Han conseguido que cada persona se sintiera protagonista, válida y capaz de expresarse libremente”, añadió.

 

Por su parte, el actor y profesor de teatro Iván Álamo resumió la experiencia con una palabra muy significativa: “talento”.

 

“He visto muchísimo talento. Talento artístico, emocional y humano. Ha sido una experiencia transformadora también para mí como profesional y como persona. Me llevo el cariño, el esfuerzo y la verdad con la que ellos y ellas viven cada ejercicio y cada escena”, expresó.

 

Álamo explicó que el taller nació con el objetivo de ofrecer herramientas teatrales y expresivas que favorecieran tanto el desarrollo social como artístico de las personas participantes.

 

“Empezamos realizando dinámicas para conocernos, ver hasta dónde podíamos llegar y cómo adaptarnos mutuamente. Pero la evolución fue tan grande que conseguimos superar ampliamente los objetivos iniciales. Al principio ni siquiera contemplábamos realizar una muestra final tan completa y han sido ellos y ellas quienes nos demostraron que podían llegar mucho más lejos”, señaló.

 

El profesor destacó además que una de las mayores enseñanzas de esta experiencia ha sido comprobar que el arte escénico no entiende de barreras.

 

“Muchas veces pensamos equivocadamente que determinados colectivos tendrán más dificultades para enfrentarse al teatro, pero aquí hemos comprobado exactamente lo contrario. Ellos se han adaptado incluso más rápido que nosotros y han demostrado una enorme capacidad para crear, emocionarse y emocionar”, afirmó.

 

En la misma línea, Lucía Viera aseguró que esta iniciativa le ha reafirmado tanto profesional como personalmente.

 

“Me llevo muchísimo amor. Ha sido una experiencia profundamente enriquecedora. Ellos y ellas nos han enseñado también a nosotros. Su implicación, sus ganas de aprender y la ilusión con la que vivían cada ensayo hacían que cada clase fuese especial”, manifestó emocionada.

 

La profesora destacó la naturalidad y autenticidad con la que el grupo afrontó el proceso creativo.

 

“Han sido capaces de convertir canciones, movimientos y escenas en emociones reales. Cada propuesta tenía sensibilidad y verdad. Han demostrado que el teatro puede convertirse en una herramienta maravillosa para expresarse, crecer y conectar con los demás”, indicó.

 

Viera también subrayó que el grupo superó todas las expectativas iniciales del proyecto.

 

“Ellos y ellas nos dieron mucho más de lo esperado. Gracias a esa implicación pudimos construir una muestra final mucho más ambiciosa de lo que imaginábamos al inicio”, añadió.

 

Las propias personas usuarias también compartieron sus emociones tras finalizar el taller. Sara Quintana, participante en la representación de Gara y Jonay, aseguró haber disfrutado enormemente de la experiencia.

 

“Me he divertido mucho, me he reído muchísimo y he aprendido muchas cosas”, explicó tras interpretar el papel de Gara.

 

Por su parte, Juan Luis García destacó cómo la actividad le ha ayudado a expresar nuevas emociones y descubrir nuevas capacidades artísticas.

 

“He aprendido a cantar, bailar y expresar nuevas emociones. Me transformo cuando actúo o canto y eso me hace sentir muy bien”, señaló.

 

Desde el Ayuntamiento de Valleseco se subraya que este tipo de proyectos continúan consolidando al Centro Ocupacional como un espacio referente en inclusión, participación y desarrollo artístico, demostrando que la cultura y las artes escénicas son herramientas fundamentales para fortalecer la autoestima, la autonomía y la integración social de las personas con diversidad funcional.

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