La sentencia de muerte

Francisco González Tejera

"A la pobre Lola hubo que leerle la sentencia porque no veía bien las letras escritas a máquina por los militares. Su cara se volvió oscura de repente, como si hubiera envejecido millones de años en un minuto..."

Rosa García López

 

[Img #32801]Revolviendo papeles para la aportación de nuevas pruebas e indicios a incorporar en la investigación de la Agrupación de Familiares Fosa Común del Cementerio de Vegueta en Las Palmas GC, me encontré de repente en los gigantescos archivos con la sentencia de muerte de mi abuelo Francisco (Pancho) González Santana. Algo se removió dentro de mi, una especie de corriente eléctrica que me estremeció.

 

No la tenía en mis manos hacía muchos años, olía a la vieja casa de Tamaraceite y solo con leerla de nuevo percibí la inmensa frialdad de quienes la redactaron y firmaron, todos aquellos altos cargos del ejército español, apellidos conocidos de la oligarquía canaria, que aún en la actualidad tienen mucho poder, ostentando cargos en la política, la judicatura, las constructoras, los fondos buitre, las multinacionales que están destruyendo las islas con todo tipo de proyectos megalómanos, altamente especulativos y al margen de la mayoritaria clase trabajadora canaria, esa que sufre los índices de empobrecimiento y exclusión social más altos del estado español.

 

Leí cómo lo llevaron torturado durante semanas a La Isleta junto a sus compañeros para colocarlo ante el paredón de lava aquel 29 de marzo de 1937 a las cuatro de la tarde.

 

Pensé en lo que sentiría en esos momentos fatídicos, sabiendo que con tan solo 41 años perdería su vida, dejando una viuda sin trabajo, ni recursos económicos, con tres hijos pequeños tras la muerte violenta del benjamín, el bebe de cuatro meses Braulio González García, asesinado brutalmente por un jefe falangista mientras registraban su casa buscándolo.

 

[Img #38950]

 

Al día siguiente se entregó temiendo por la integridad del resto de su adorada familia.

 

Seguí leyendo hasta donde pude, últimamente cuando siento demasiada tristeza la vista se me nubla.

 

Las firmas eran grandes, pomposas: “gente rica pensé”. También me dio angustia y dolor la forma en que los trataban a todos los condenados en el texto, la falta de respeto con hombres que defendían la democracia, los que aún en 2026 en su mayoría siguen sus restos en fosas comunes, sin posibilidad alguna de exhumación, ante la sospechosa pasividad y dilación institucional.

 

Luego en la tremenda bajona sentí una gran ansiedad, atenuada por las nuevas compañeras y compañeros que se están sumando con muchas ganas y preparación a la Agrupación. Personas conscientes, no todas familiares, no es necesario, gente con mucha empatía y conciencia. Eso me dio fuerzas en mi corazón derrotado pero no vencido.

 

Queda mucho por hacer. No estamos solas/os. Nuestra causa es invencible porque nace del amor incondicional.

 

Francisco González Tejera

Comentar esta noticia

Normas de participación

Esta es la opinión de los lectores, no la de este medio.

Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.

La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad

Normas de Participación

Política de privacidad

Por seguridad guardamos tu IP
216.73.217.22

Todavía no hay comentarios

Quizás también te interese...

Con tu cuenta registrada

Escribe tu correo y te enviaremos un enlace para que escribas una nueva contraseña.