El Museo Escuela del colegio Antonio Padrón y la actividad de MareaViva
La pasada semana tuve la ocasión de ser testigo en primera persona de dos iniciativas que, desde sus ámbitos de actuación, realizan una absoluta defensa del patrimonio artístico, arqueológico e histórico de las islas Canarias. Me estoy refiriendo, por un lado, al proyecto Museo Escuela puesto en marcha por el colegio Antonio Padrón y por otro, a una iniciativa desarrollada de mano de la Asociación MareaViva vinculada igualmente con el conocimiento del patrimonio arquelógico local.
El proyecto Museo Escuela del CEIP Antonio Padrón nació en el año 2014 con el fin de convertir este centro educativo en un Museo en el que se recoja y muestre la cultura de los antiguos canarios junto a la obra del pintor más insigne de Gáldar, Antonio Padrón (Gáldar, 1920-1948). Con este fin, se puso en marcha un proyecto educativo que ha venido involucrando a la totalidad de la comunidad educativa durante estos últimos doce años.
Como les indicaba, tuve el placer de disfrutar de esta apuesta educativa ya que el alumnado del centro, auspiciado por el equipo docente del mismo, tuvo a bien realizar para un grupo de miembros del Club de Lectura Maguadas Literarias, una visita guiada por las diferentes instalaciones del colegio, en un recorrido realizado nada menos que en tres idiomas: español, inglés y francés.
Durante casi una hora, los menores, de entre 10 y 12 años, presentaron inicialmente al pintor galdense para después iniciar un recorrido durante el cual fueron explicando las temáticas de las réplicas de cuadros expuestos así como ofreciendo detalles de la evolución artística del pintor.
Lo maravilloso de esta iniciativa es que, no solo se da a conocer al alumnado galdense la figura de su más conocido creador pictórico sino que este conocimiento se comparte con las familias y con todas aquellas personas que visitan el centro para realizar actividades de diferente índole. De esta forma, en el transcurso de la visita, en la que fuimos guiadas por un grupo de niñas y niños, fuimos conociendo de su mano las más de veinte réplicas de la obra de Padrón así como de otros ilustres creadores como Borges Linares, Felo Monzón y otros artistas que integran la corriente del indigenismo canario. Además, este Museo Escuela, que presumo único en su género dentro de la comunidad educativa canaria, se engrandece en la incorporación de papagüevos padronianos, calabazas de agua o jareas.
A este recorrido se suma otro que también tuve el placer de disfrutar durante la mañana del sábado pasado. Se trató de una iniciativa desarrollada de mano de la Asociación MareaViva, con financiación del Instituto para la Gestión Integrada del Patrimonio Mundial y la Reserva de la Biosfera de Gran Canaria–Cabildo de Gran Canaria y la colaboración del Ayuntamiento de Gáldar, que trasladó a un treintena de personas a los principales enclaves del patrimonio arqueológico de Gáldar, muchos de ellos relativos al legado de los antiguos pobladores de Agáldar.
El recorrido, realizado de mano del historiador David Naranjo, comenzó con una visita al emblemático Yacimiento Arqueológico Bocabarranco-El Agujero-La Guancha, primer yacimiento de Canarias en adquirir el nivel de protección tras ser declarado Monumento Histórico Artístico bajo la denominación de “Ruinas de casas y tumbas descubiertas de Gáldar” a finales de los años cuarenta del siglo pasado. La denominación del Bien pasó a ser “La Guancha, El Agujero y Bocabarranco” en 2013.
Tras el recorrido al yacimiento arqueológico y ya de regreso al casco histórico de la antigua Agáldar, el grupo se trasladó al mercado municipal La Recova, donde pudo disfrutar del mural obra del artista Diego Higuera así como de las dos obras de campesinos del artista local Borges Linares, para continuar por la calle Capitán Quesada, la calle Larga para los originarios de Gáldar, y culminar el recorrido en el Museo histórico de la ciudad, el Museo Agáldar, antigua residencia del reconocido Capitán Quesada, impulsor del templo matriz Santiago de los Caballeros de Gáldar, donde disfrutó de la bella voz musical de Alba así como de una selección de caldos de la tierra de mano del viticultor, y también artista, Cristóbal Guerra.
La belleza de ambas iniciativas -y es aquí adonde quiero llevar la reflexión- es que no parten de las instituciones vinculadas a la defensa del patrimonio, aunque se apoyan en ellas, sino que están impulsadas por la colectivos sociales organizados. Pero voy más allá y es que ambas iniciativas buscan poner en valor el patrimonio artístico, histórico y arqueológico, no solo del municipio de Gáldar, primera capital de Gran Canaria, sino que reivindica mediante la acción un elemento que trasciende a la propia localidad y a la isla: la defensa de la cultura y la riqueza patrimonial de todo el archipiélago canario, dando valor a nuestro patrimonio, a nuestra cultura, a nuestra historia, a nuestra tradición, a nuestra creación artística. Que no es poco.
La defensa de eso que denominamos 'lo nuestro' comienza por conocerlo. No se ama ni se defiende lo que se desconoce. Cuando nos ponemos las gafas del 'conocer', descubrimos el valor del acerbo cultural que nos rodea y así, aprendemos a valorarlo y a defenderlo.
Las dos iniciativas expuestas son claros ejemplos de lo que hay que hacer desde la acción ciudadana para compartir el conocimiento y generar ese respeto tan necesario como urgente hacia nuestra historia y nuestro legado patrimonial. Enhorabuena a sus impulsores por ello. Y por favor, que cunda el ejemplo.
Josefa Molina






























Normas de participación
Esta es la opinión de los lectores, no la de este medio.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.
La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad
Normas de Participación
Política de privacidad
Por seguridad guardamos tu IP
216.73.216.14