A/A de Juan Reyes González de Paco Vega
Resulta muy interesante el título del artículo del señor Reyes al poner de relieve la dualidad entre energía limpia y amenaza ambiental, focalizándose en “el caso de La Atalaya”. Sin embargo, desde la primera línea discrepo en gran parte de su planteamiento, especialmente en lo referido a la proximidad de la pretendida instalación industrial: a escasos 500 metros de la población, a 100 metros del antiguo vertedero de La Atalaya —sellado hace apenas 13 años sin control ni supervisión alguna—, a 30 metros del cementerio municipal y a 20 metros del velatorio.
Empieza el Sr. Reyes alabando las ventajas del biogás (que nadie discute), pero ignora que es precisamente su ubicación lo que descuadra la ecuación de este polémico proyecto. Dicha ubicación favorece claramente al promotor por la presencia en la misma parcela de un aerogenerador de su propiedad, pero choca frontalmente con la distancia a los núcleos poblacionales. Este "mix energético" se anuncia con vocación expansiva, pero perjudica gravemente a toda la comarca noroeste de Gran Canaria y, muy especialmente, a las poblaciones de La Atalaya, Becerril, Llanos de Parra, Guía, Gáldar, La Montaña, Cañada Honda, El Agujero y Caleta. No se ha tenido en cuenta que el viento reinante en la zona —evidenciado por el propio aerogenerador— se encargará de repartir los peligros y el hedor por toda la comarca; un factor que no aparece en ningún informe técnico.
Debido a la futura expansión de la planta y su necesidad de importar grandes cantidades de estiércol, nunca debió plantearse su ubicación cerca de núcleos habitados. Las implicaciones medioambientales y la influencia negativa en la calidad de vida son evidentes. No es que "pueda" generar olores, como dice el Sr. Reyes: es que los va a generar. Solo hay que investigar los problemas que están ocasionando plantas similares en la península, situadas incluso a dos o tres kilómetros de distancia. Tampoco es que "puedan" producir gases de efecto invernadero o contaminar el subsuelo; es que lo hacen por su propia naturaleza técnica y el historial de estas instalaciones lo atestigua.
No se entiende la falta de tacto del grupo promotor al proyectar esta planta junto a la población por simple conveniencia económica. De un grupo empresarial que "va a lo suyo" no esperamos más, pero sí de las instituciones que deben velar por el interés general.
Es necesario aclarar que, actualmente, no existe en Gran Canaria ninguna planta de biogás en servicio. La ubicada en el Polígono Industrial de Arinaga está en construcción y, debido a su ubicación en la zona más ventosa de la isla, generará serios problemas cuando arranque. Las únicas instalaciones con aprovechamiento de biogás hoy día están en los Ecoparques de Salto del Negro y Juan Grande. El señor Reyes realiza afirmaciones que no se ajustan a la realidad de los hechos. Por ello, le invito a visitar los siguientes enlaces donde se reúne información sobre la pretensión de la empresa Conagrican S.L. (Grupo Félix Santiago Melián) y la problemática de estas plantas en España:
-El rincón de Maestro Pancho:
https://elrincondemaestropancho.blogspot.com/p/stop-la-planta-de-biogas-en-laatalaya.html
-Facebook Stop Planta de Biogás en La Atalaya:
https://www.facebook.com/profile.php?id=61576297166091
Es vital informar con la verdad: los Ayuntamientos de Guía y Gáldar han tenido tiempo para frenar este proyecto por tóxico y lesivo, pero no han querido. Durante meses, el Ayuntamiento de Guía no solo no velaba por los vecinos, sino que obstaculizaba el trabajo de la plataforma, ninguneándola a pesar del Reglamento de Participación Ciudadana del que tanto presumen. El Alcalde de Guía no recibió a los afectados hasta el 10 de junio de 2025. Por su parte, el Alcalde de Gáldar lo hizo a regañadientes el 20 de junio, afirmando que "en cosas de Guía no podía meterse" y que "tenía muchos calderos al fuego", evidenciando sus prioridades. Parece que ahora el "caldero del biogás" arde con más vigor debido a la proximidad electoral y no a la gravedad del asunto.
Aunque el 1 de agosto del año pasado el Ayuntamiento de Guía votó por unanimidad el "NO" a la planta, su Grupo de Gobierno ha seguido remando a favor del promotor, solicitando al Cabildo y al Gobierno de Canarias la calificación de "interés general o social". Esto significaría la concesión automática de todos los permisos. Es una hipocresía gritar "NO" en los medios mientras se tramitan informes técnicos a favor del proyecto industrial.
Tras diez meses de lucha contra el promotor y las instituciones, ya no valen estudios de impacto ambiental ni promesas tecnológicas. Se nos ha negado la palabra y la escucha hasta límites inauditos. Se nos ha mentido y ninguneado mientras defendíamos de buena fe a nuestros vecinos. Invito amablemente a Juan Reyes a que hablemos en privado para explicarle los pormenores y no extenderme más. No podía quedarme en silencio ante un artículo cargado de "medias verdades", probablemente fruto de la falta de información. No obstante, le agradezco que se ocupe de un tema tan complejo y con tantas aristas.
Paco Vega
Ex-portavoz de la plataforma Stop Planta de Biogás en La Atalaya































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