El árbol dibujado en la pared que actúa de lienzo, además de indicar la posición del sol adorna y engalana el lateral de la casa. Y todo el lugar. Por eso los dibujos del sol son tan eficaces en su cotidianidad y continuidad. Solo hay que estar con ojo avizor y descubrirlos para que realmente signifiquen y digan. Y en esta ocasión la pared lateral no solo se convierte en improvisado cuadro, sino que el resultado es tan importante como “el aire que respiramos trece veces por minuto”, en palabras de aquel poeta de quien nadie se acuerda. Tiempos nuevos, sí.
Normas de participación
Esta es la opinión de los lectores, no la de este medio.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.
La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad
Normas de Participación
Política de privacidad
Por seguridad guardamos tu IP
216.73.216.152