Efemérides

110 años del reconocimiento de la propiedad de la Fuente Agria de Teror

La lucha vecinal y la intervención de figuras clave como Baldomero Argente marcaron el proceso que permitió al municipio recuperar la gestión y propiedad de la emblemática fuente, consolidando su valor patrimonial y económico para Teror.

José Luis Yánez Rodríguez Miércoles, 25 de Febrero de 2026 Tiempo de lectura:
Manifestación de 1914Manifestación de 1914

El enero de 1916, el pleno terorense manifestaba que, con las mejoras de embellecimiento e higiene, el cumplimiento de la Real Orden del 14 de septiembre de 1914 y la compra de maquinaria de lavado y encorchado de botellas, “estaba conjurado el conflicto y el pueblo a salvo de que se atentara contra sus legítimos derechos que ostenta sobre la Fuente”

 

El 27 de febrero de aquel mismo año, se inauguraban las nuevas instalaciones de la Fuente Agria de la Villa de Teror que, con la intención de aplicar las condiciones que establecía la Real Orden mencionada, habían consistido en retirar una antigua caseta de ladrillos, sustituyéndola por el templete parecido al que durante décadas pudimos ver al fondo del Barranco de Teror.

 

Bendecidas por Ángel Marquina, obispo de la Diócesis, suponían una mejora del lodazal anterior y con un interior recubierto de cemento, cuatro caños y baldosines hidráulicos, se adornaba además con una gruta de helechos y culantrillos. Pese a lo exiguo de la obra, significaba el inicio de una nueva época para la Fuente Agria y su consideración asimismo como una significativa fuente de ingresos para la corporación terorense.

 

[Img #37047]

 

Se aplicaba una férrea normativa de acceso, que establecía que “desde las primeras horas de la mañanita a la noche, un guardia municipal vigila la operación de llenar las vasijas de boca ancha y transporte del agua al sitio que se trasiega a las botellas, según dispuso la Real Orden de autorización al Ayuntamiento para la venta del agua”

 

Durante la noche, la fuente quedaba cerrada a fin de que no se llenaran botellas sin la inspección municipal, dejándose un caño exterior para el servicio del vecindario.

 

Además, el propio municipio nombró personal que se dedicaba al lavado de botellas y al taponamiento mecánico para garantizar la mayor pulcritud y limpieza en el agua.

 

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Los primeros empleados de “Aguas de Teror"

 

Todo venía desde unos años antes, en que una familia terorense, argumentado derechos de propiedad sobre los terrenos circundantes a la fuente, había conseguido la cesión legal de la misma. Pero los vecinos de la Villa no se quedaron quietos y empezaron a moverse y protestar ante las más altas instancias, llegando a un hecho de movimiento social nunca visto en la Villa por motivos que no fueran relacionados con la Virgen o la propiedad de los terrenos comunales: la Manifestación de 1914, en la que el himno que escribiera el terorense José Dominguez Miranda, se convirtió en un exaltado grito contra quienes atentaban contra lo que se consideraba patrimonio del pueblo.



“¡Alerta terorenses!
Enardeced los pechos
hoy que nuestros derechos
vamos a defender
La cristalina Agua Agria
es nuestro patrimonio
y os da por testimonio
valor para vencer”

 

El mismo año, la elección del diputado granadino Baldomero Argente, como representante de los intereses comunes del pueblo de Teror contra los intereses particulares forjó aún más el camino de los siguientes meses.

 

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El 22 de septiembre de 1914, un telegrama de Argente comunicaba el haberse dictado por el ministro de la Gobernación la Real Orden que se menciona arriba, por la que se restablecía el derecho tradicional de poder transportar embotellada el agua agria, lo que facilitaba su comercialización por parte del municipio.

 

Además, aconsejaba no llegar a acuerdos con Jerónimo del Río y Falcón (presidente y gestor de la empresa “Del Río y Compañía” que estaba apoderado por los particulares dueños del Agua Agria y también embotellaba las aguas del Barranco de Las Madres, en Firgas) en espera de mayores avances legales en cuanto a la propiedad de la Fuente y "porque para ello holgaba la actitud digna que en aquella ocasión o un poco antes había tomado Teror en este asunto"

 

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El agradecimiento terorense no se hizo esperar. Aquel mismo día, se tomaron por unanimidad varios acuerdos que no se llevaron al cumplimiento en su totalidad: nombrar Hijo Adoptivo al diputado; erigir un busto suyo en la parte más visible de la población; dar su nombre a la Fuente Agria y, por último, nombrar como "Baldomero Argente" la calle principal de la Villa, la Real de la Plaza, que sí llevaría su nombre hasta la década de los 30 del pasado siglo.

 

Pero no dejaba por ello Argente de preocuparse y mover los hilos madrileños por los intereses terorenses. Por todo lo cual, era lógico que cuando dos años más tarde, el 13 de mayo de 1916, una sentencia del Tribunal Supremo dictada en Madrid acordaba la incoación del oportuno expediente para la declaración de interés público de las aguas de la Fuente Agria, zanjando el tema de su propiedad y le otorgaba al ayuntamiento un año para solicitar la misma; fue Argente quien lo comunicó por telegrama al consistorio de Teror en septiembre del mismo año.

 

La Fuente Agria era, por fin, de todos los hombres y mujeres de Teror y no de una familia en particular; y el año de 1916 quedó para siempre marcado con el honor que tal decisión meritaba.

 

[Img #37050]

 

Hace diez años, para celebrar el centenario, escribí las Polcas Piconas que interpretadas por el grupo Camino Nuevo sirvieron entonces y ahora para agradecer al pueblo de Teror el camino que nos ha llevado desde aquel momento al actual.

 

En el fondo del barranco

entre cañas y ñameras

brotan chorros de agua agria

cada día con más merma.

Lolita baja del pueblo,

Carmela de Las Mimbreras,

dicen que a llenar las tallas

¡Vienen a pegar la hebra!

Llega Juan desde El Hornillo

suelta garrafa y botellas

y a chupar los chochos frescos

va con Pino pa la tienda.

El guardián controla todo

que si se queda dormido

se meten a coger agua

hasta los de Valsequillo.

Si está con el garrafón

Fefa cuando le dan flatos;

para ver cómo se abana

se junta un coro de machos.

Beben agua de la Fuente

curas, alcaldes y obispos,

también la beben los burros

¡Ya sé yo que no es lo mismo!

Están siempre controlando

los del agua de Tenoya

¡Todo para la Heredad!

¡Yo los mando pa…ra Moya!

De la Fuente pal' barranco

baja todo lo sobrante;

a veces algunos corren

con las vergüenzas al aire.

Que tienen que inventar algo,

protestan los aguadores,

con el zarandeo del agua

los corchos son voladores.

En las cañas y en los tilos

hay nidos de capirotes

¡No los cojas, niño malo,

que te dan en el cogote!

La Fuente del Agua Agria

es del pueblo de Teror;

celebramos más de un siglo

que tenemos su control”

 

 

El año, que aparece desde entonces sobre los chorros de la Fuente dejaba clara la satisfacción de los representantes terorenses por la resolución del problema y además las pueblerinas venganzas y enfrentamientos familiares y políticos que habían traído el barullo y estaba mezclado en la política de entonces; marcando el inició de lo que hoy es “Aguas de Teror”

 

[Img #37052]

 

Gracias al trabajo y preocupación de cientos de hombres y mujeres y, en suma, de todo el pueblo de la Villa; se ha convertido en uno de los referentes y símbolos de la misma; sólo por debajo de Nuestra Señora del Pino.

 

José Luis Yánez Rodríguez

Cronista Oficial de TeroR

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