La dirección de los balnearios declarados de utilidad pública estaba en manos del «cuerpo de médicos de aguas minerales del Estado»1. Anualmente, previo a la temporada, tenía lugar la publicación de los establecimientos autorizados que precisaban cubrir éstas direcciones. Por ello y de acuerdo con las disposiciones vigentes, los médicos contratados en temporadas anteriores y los que se designaban para la presente, se hacía público el listado a través de la Dirección General de Sanidad.
![[Img #36683]](https://infonortedigital.com/upload/images/02_2026/9403_antonio1.jpg)
Ejemplares de la Guía Oficial de Balnearios y aguas minero-medicinales de España, 1942 y 1944.
Colección de Antonio J. Cruz y Saavedra
Los estatutos sobre balnearios precisaban y obligaban a los propietarios de los establecimientos, que no estuvieran atendidos por médicos del cuerpo, cubrir la asistencia médica, contratando a licenciados en medicina que habían cursado las asignaturas de «Análisis Químico e Hidrología Médica». La elección de las plazas vacantes se hacía por riguroso orden de méritos y antigüedad, no concursando aquellos establecimientos donde el facultativo decidía continuar una temporada más. También era habitual que los médicos concursaran cada año, recorriendo así distintos establecimientos, como también lo era el solicitar la excedencia, ya que los contratos tenían vigencia indefinida y no podían ser denunciados por los propietarios sino por causa justificada, previo informe de la Inspección Provincial de Sanidad y del Colegio Médico.
Los médicos de balnearios contaron hasta 1868 con un sueldo del Estado, además de los ingresos por las consultas de los usuarios. El alojamiento y la manutención solía correr a costa de los propietarios de los establecimientos, por lo que éstos exigieron en reiteradas ocasiones el derecho a contratar al médico que debía ocupar la plaza. El citado reglamento facultaba a los médicos de la localidad balnearia a pasar consulta en los balnearios; generalizándose en 1904 a cualquier facultativo, aunque no residiese en el lugar de origen.
El auge del termalismo de finales del xix trajo consigo el aumento del número de establecimientos, ocupando las plazas con mayor número de agüistas los médicos del cuerpo, mientras que los balnearios que no garantizaban unos recursos suficientes eran cubiertas por facultativos no adscritos al mismo; optando los primeros por la excedencia para no concursar en balnearios con escasa concurrencia.
El director médico era el «único» encargado de la asistencia facultativa de los «pobres de solemnidad», por lo que estaba obligado a no negarse a prescribir las aguas a los enfermos que a su juicio no les convenía. También, al finalizar cada temporada, estaban obligados por la Dirección General de Sanidad a remitir el nombre del balneario, el yacimiento, el número de manantiales, el caudal de litros por minuto, la temperatura en grados, las propiedades físicas, el análisis químico, la clasificación de las aguas, los datos estadísticos, la concurrencia, las indicaciones generales, la especialización, las instalaciones, la temporada oficial, el propietario del establecimiento y el lugar donde tenía fijada su residencia. Cada cierto tiempo, la Dirección General de Sanidad recordaba a los médicos directores la obligación de presentar las estadísticas de concurrencia al terminar la temporada y el lugar de residencia, siendo expedientados en caso contrario por los alcaldes donde estaban situados los balnearios.
Cada establecimiento balneario en situación de «legalidad» estaba obligado como mínimo a cubrir la temporada con un médico del cuerpo. Aún así y a pesar de la claridad manifiesta de los reglamentos, estatutos y disposiciones del Ministerio de la Gobernación y de la Dirección General de Sanidad, los había en situación de ilegalidad o quebrantando la misma. Un ejemplo de ello fue el balneario de Los Berrazales, que si bien fue declarado de «utilidad pública» el 15 de enero de 1929, antes de la referida fecha y hasta la Orden que autorizaba su apertura, estuvo prestando sus servicios a enfermos y visitantes, siendo la afluencia considerable, trascendiendo su fama las fronteras insulares. Por lo que es obvio pensar en una cierta complacencia y permisividad de las autoridades provinciales y locales con los propietarios de la explotación, permitiendo como se ha dicho, que los médicos residentes hicieran las visitas a las precarias instalaciones.
Justo es pensar en la influencia ejercida por la familia de Armas para que esto fuera así y no de otra manera. El estatuto de 25 de abril de 1929 –art. 81– venía a recordar que los balnearios clandestinos o la venta de agua embotellada sin la correspondiente autorización, serían objeto de sanción por los Gobernadores Civiles o la Dirección General de Sanidad, con multa de 500 a 1.500 pesetas y la clausura de los establecimientos, además de la responsabilidad civil en las que pudieran incurrir.
*****
Relación de los Médicos Directores del Balneario de Los Berrazales (Agaete)
Dr. Francisco de Armas Medina. Construido el establecimiento y legalizada la explotación del balneario con fines terapéuticos, el primer gerente al frente del mismo fue el Dr. Francisco de Armas Medina, médico de profesión e hijo de uno de los propietarios del balneario, Francisco de Armas Merino. Francisco de Armas Medina había sido también profesor interino de gimnasia en el Instituto de Las Palmas durante el curso de 1922-1923. Desempeñando interinamente la plaza de profesor especial de Higiene Industrial y Educación Física en la Escuela Superior del Trabajo de Las Palmas desde el 14 de enero de 1926, por acuerdo del claustro de profesores. Nombrándole, el 30 de mayo de 1927, la comisión permanente de Enseñanza Industrial por unanimidad, con la gratificación anual de 1.000 pesetas. Permaneciendo en la misma hasta el 28 de septiembre de 1929, fecha en la que se le concedía licencia por dos meses por asuntos propios.
![[Img #36681]](https://infonortedigital.com/upload/images/02_2026/1822_antonio02.jpg)
Dr. Francisco de Armas Medina (1896-1939). médico y humanista
Por su condición de médico, había realizado el servicio militar en las milicias universitarias, quedando adscrito el 15 de julio de 1927 como Teniente Médico a la Jefatura de Sanidad Militar de Las Palmas. Resolviendo el gobierno de Burgos el 28 de enero de 1937, durante la contienda civil, ampliar hasta los 45 años su continuidad en la escala como Teniente médico, concediéndole el empleo de Capitán de complemento el 4 de febrero.
No sabemos nada de su condición de médico del cuerpo de balnearios, lo cierto es que la legislación le permitía ocupar la gerencia a este poeta enamorado de su Agaete natal, director de la leprosería y médico del Hospital Militar de Las Palmas2.
Pensamos que por este motivo, desde la temporada de 1933 hasta 1939, el balneario de Los Berrazales no aparece relacionado en ninguno de los concursos públicos de adjudicación de plaza, como tampoco el «delegado sanitario» correspondiente. Asimismo no se menciona en las sucesivas convocatorias celebradas anualmente, ni siquiera en los concursos especiales para cubrir determinadas plazas que se encontraban en situación de vacante. No obstante, contrario a la reflexión anterior, el 3 de junio de 1937, el balneario salía a concurso como vacante, lo que vendría a demostrar que Francisco de Armas Medina no fue médico del establecimiento y que este no estuvo cubierto por un médico del cuerpo de balnearios hasta 1943.
Una Real Orden de 26 de abril de 1887, firmada por Fernando de León y Castillo, instaba a que se dictara una disposición de carácter general indicando que el cargo de médico director fuese incompatible con la de propietario o arrendatario de cualquier manantial. De cualquier manera, el Dr. Francisco de Armas Medina fue movilizado durante la guerra civil, volviendo a la isla a su término, impidiéndole sus múltiples ocupaciones como médico en la capital asumir la de médico residente en el balneario3.
*****
![[Img #36682]](https://infonortedigital.com/upload/images/02_2026/7154_antonio3.jpg)
Dr. Enrique Blanco Sapera, médico titular de Gáldar, 1876
Aún así, en plena guerra, la Orden de 19 de junio de 1937 permitía ocupar aquellas direcciones de balnearios que estaban vacantes, una vez examinados los informes por la «comisión depuradora» del cuerpo de baños, permitiendo a los establecimientos que no quedaran cubiertos comenzar la temporada hasta una nueva adjudicación. De la misma forma, la Orden de 10 de marzo de 1938, venía a decir que los médicos que habían desempeñado plaza en propiedad con anterioridad al 18 de julio, permanecerían al frente de sus respectivos establecimientos. Por el contrario, la convocatoria de 14 de marzo de 1940, permitía a los médicos que habían obtenido plaza en 1936 y la conservaron por residir en la zona nacional durante la guerra, se les respetaría y los que no la pudieron ocupar por encontrarse en zona republicana podían volver a ella. También es cierto que la ausencia de médicos del cuerpo de balnearios durante este periodo pudo tener relación con la guerra civil.
![[Img #36684]](https://infonortedigital.com/upload/images/02_2026/723_antonio4.jpg)
Firma del Dr. José Martinón León, 24 de junio de 1947
Con todo, el balneario de Los Berrazales salía el 14 de marzo de 1940 a concurso público como disponible. Desgraciadamente, el Dr. Francisco de Armas Medina fallecía repentinamente el 7 de septiembre de 1939. En adelante y hasta el 24 de mayo de 1943, no hay constancia de que fuera ocupada la plaza por ningún médico del cuerpo, por lo que es justo pensar que los médicos con plaza en este municipio tuvieron un papel destacado ante la ausencia de médicos del cuerpo de balnearios.
![[Img #36685]](https://infonortedigital.com/upload/images/02_2026/7859_antonio5.jpg)
Terraza del Hotel Guayarmina. En la imagen el Dr. José Martinón León, Rosa
Corominas Arbós y su hija Rosa María, 1937. Fotógrafo desconocido
No olvidemos que en 1931, en el valle, se había instalado el Dr. Víctor Mendiola Álvarez, donde tenía fijada su residencia y su consulta privada. Por lo tanto, el Dr. Mendiola Álvarez, atendió a los enfermos que acudieron al balneario desde 1931 hasta la temporada de 1942, exceptuando como hemos referido, en el periodo en el que estuvo recluido en prisión, desde julio de 1936 a marzo de 1937. En este himpas, el Dr. José Martinón León, atendió el consultorio y la clientela que acudía al balneario, de ahí la cantidad de fotografías realizadas junto a su familia en este establecimiento.
*****
Dr. Arturo Valdés Gutiérrez. El Dr. Arturo Valdés Gutiérrez es el primer médico del Cuerpo Médico de Balneario del que tenemos noticia, haciéndose cargo de este establecimiento termal al solicitar la plaza de Los Berrazales en la convocatoria celebrada el 19 de junio de 1943. El 26 de abril de 1944 se cita de nuevo al balneario como vacante, no apareciendo en la resolución de mayo, por lo que seguramente fue ocupada cuando salió a concurso. El 22 de julio de 1944, en una cuestación a favor de las víctimas de la guerra, consta el donativo que efectuó el Dr. Arturo Valdés junto a los veraneantes hospedados en el Hotel Guayarmina. Asimismo, el 16 de noviembre de 1944, la prensa recogía que finalizada la temporada de baños, regresaba a Madrid el médico director del balneario el Dr. Arturo Valdés Gutiérrez.
El Dr. Arturo Valdés Gutiérrez nació en 1896 en La Felguera (Asturias). Fue nombrado a principios de 1918, con carácter provisional, soldado del Cuerpo Médico de Sanidad de la Armada con destino en el Regimiento de Zaragoza. Pasando a la situación de retiró con el grado de Comandante Médico el 20 de agosto de 1938, percibiendo la cantidad de 495 pesetas al mes, a disfrutar con carácter provisional por contar con 31 años de servicios, que cobraría a partir del 1 de septiembre a través de la Delegación de Hacienda de Oviedo (Asturias), en cuya provincia fijó su residencia.
![[Img #36698]](https://infonortedigital.com/upload/images/02_2026/5617_antonio6.jpg)
Dr. Arturo Valdés Gutiérrez (1886-1974). Comandante y Director Médico del balneario de Los Berrazales en 1943-1944, (Agaete)
El 12 de julio de 1945 casó con Pepita Franzi Novell en Madrid, visitando diversas capitales españolas durante su luna de miel. Trasladando su domicilio a La Felguera (Asturias), al obtener la plaza de médico titular de Asistencia Pública Domiciliaria –médico de familia–. Como médico de balneario era especialista del aparato circulatorio, llegando al grado de Inspector del Cuerpo Médico de Balnearios y vocal de la Sociedad Española de Hidrología Médica en representación de los balnearios del norte de España.
Ejerció de médico hasta 1966, año en que se jubiló a los 70 años, residiendo en Madrid en la calle Alcántara número 21, donde murió el 7 de noviembre de 1974, con 78 años de edad. Fruto de su matrimonio nacieron Pepita y Arturo Valdés Franzi, que casaron con Mario Ruiz de Villa y María Jesús Diéguez, respectivamente. Su mujer Pepita, falleció el 28 de diciembre de 1987 a los 78 años. Según su hijo, el Dr. Arturo Valdés Franzi, después de Los Berrazales, en los veranos ejerció de médico de balneario, desplazándose con toda la familia. Siendo director durante varias temporadas en el balneario de Mogrovejo (León); trasladándose posteriormente al Balneario de Zuazo (Álava), pasando a ocupar la plaza del Balneario de Alceda y Ontaneda (Santander), en 1955-1956. Hacia 1960-1961 frecuentó el balneario de Urberuaga de Ubilla, cerca de Marquina (Vizcaya), siendo en 1968-1969 la última temporada que acudió. Delicado de salud y jubilado, dejó de asistir los últimos años a los balnearios4.
*****
Dr. Gabriel Liébana Luque de la Riva. En la temporada de 1945 el balneario se reseñaba en el listado de establecimientos que no habían cubierto su plaza de médico junto al de Santa Catalina (Las Palmas G.C.), a la vez que era clasificado como digestivo, nutrición y piel, mientras que el de Santa Catalina se le refería sorpresivamente de utilidad para las enfermedades reumáticas, además de digestivas, nutrición y piel. No obstante, el 24 de julio de 1945, la prensa local recogía que el Médico Director de Los Berrazales, el Dr. Gabriel Liébana Luque de la Riva, regresaba de Tenerife; siendo su especialidad en digestivo, reumatismo y aparato circulatorio. Por otra parte, el Dr. Liébana estuvo hospedado en el Hotel Guayarmina el 26 de octubre de 1948, firmando en el libro de honor del antiguo Hospital de San Juan de Guía el 11 de octubre, como médico de La Laguna (Tenerife). Aún así no sabemos si estuvo como médico en otras temporadas.
![[Img #36687]](https://infonortedigital.com/upload/images/02_2026/987_antonio7.jpg)
Firma del Dr. Gabriel Liébana Luque de la Riva, de 11 de octubre de 1948, Médico interino del balneario de Los Berrazales (Agaete)
*****
Dr. José Oriol Sevilla Vallejo. En el concurso anual publicado el 21 de mayo de 1946, Los Berrazales salía vacante, no habiendo constancia de que se cubriera en dicho año, por lo que es lógico pensar que el médico titular de Agaete, el Dr. José Mª Gómez Fernández Retana, atendiera los pacientes y enfermos crónicos de Los Berrazales. En la temporada siguiente consta, el 16 de junio de 1947, como disponible en el listado hecho público, subordinándosele en digestivo; ocupando la plaza el 10 de julio el Dr. José Oriol Sevilla Vallejo, especialista en digestivo, hospedándose durante su estancia en el Hotel Guayarmina.
Una temporada solo estuvo en Los Berrazales, solicitando el 7 de mayo de 1948 el puesto en el balneario de Cortegada (Orense); eligiendo el 17 de abril de 1950 el de Villaró (Lérida), el 23 de abril de 1951 la de Sobrón y Soportilla (Álava) y en la temporada de 1954 y 1955 en Camarena de la Sierra (Teruel).
El Dr. Sevilla Vallejo casó con María Rosario Alonso Pujales, de cuyo matrimonio nacieron cinco hijos. Llego a ser Inspector Médico y con la democracia formó parte de la lista al Congreso de los Diputados por la Unión Nacional en 1979.
María Rosario Alonso Pujales nació en 1927 y murió en Madrid el 18 de febrero de 2014, a los 87 años de edad. El Dr. Sevilla Vallejo nació en 1922 y falleció en Madrid el 17 de diciembre de 2014.
![[Img #36688]](https://infonortedigital.com/upload/images/02_2026/9138_antonio8.jpg)
Dr. José Oriol Sevilla Vallejo (1922-2014), inspector y director médico del Balneario de Los Berrazales (Agaete)
*****
Dr. José Fernández Piña. En la convocatoria de 5 de abril de 1948, Los Berrazales no consta entre los establecimientos con plaza vacante, aunque la Orden determinaba que las direcciones médicas que no se cubrieran lo podrían hacer interinamente con aquellos médicos que tuvieran aprobadas las asignaturas de Hidrología Médica y Análisis Químico. Aunque no fue preciso aplicar la resolución, ya que el 7 de mayo de 1948 fue elegida por el Dr. José Fernández Piña, excombatiente y especialista en digestivo y reumatismo. Solicitándola, el 21 de mayo de 1949, el Dr. Miguel Fernández Pérez, que había estado en excedencia la temporada anterior; pasando el Dr. José Fernández Piña a ocupar la del balneario de Cortegada (Orense).
Como se puede apreciar, los médicos directores rotaban con relativa facilidad hasta lograr la plaza deseada. Constituyendo la de Los Berrazales, hasta el momento presente, un atractivo para los facultativos, ya que los que habían elegido este destino lo habían hecho concursando en un lugar destacado dentro del escalafón del cuerpo de médicos.
El 13 de marzo de 1950, la plaza de Medico Director del balneario de Los Berrazales salía como vacante, no cubriéndose en el concurso adjudicado el 17 de abril; el Dr. Sevilla Vallejo había elegido Villaró (Lérida), y el Dr. Fernández Pérez el de Auxiliadora de Fortuna (Murcia), pasando a la excedencia voluntaria el Dr. Fernández Piña.
El 5 de marzo de 1951 continuaba vacante y sin adjudicar en la convocatoria de 23 de abril, donde el Dr. José Oriol Sevilla Vallejo solicitaría Sobrón y Soportilla (Álava), y el Dr. Miguel Fernández Pérez el de Auxiliadora de Fortuna (Murcia), continuando en excedencia el Dr. José Fernández Piña.
*****
Dr. Marino Garralda Iribarren. En las órdenes de 25 de febrero y 2 de marzo de 1952, el balneario de Los Berrazales seguía sin cubrir la plaza de médico correspondiente, solicitándola el 7 de abril el Dr. Marino Garralda Iribarren, permaneciendo como médico director desde 1953 a 1954. Asimismo, en la convocatoria de 7 de febrero y 28 de marzo de 1955, Los Berrazales no aparece en el listado de balnearios vacantes, como tampoco aparece el Dr. Marino Garralda Iribarren entre los médicos que continuaban, existiendo una ligera posibilidad de que siguiera en Agaete por su especial cariño al balneario. Aunque la resolución especificaba que el resto de médicos que componían el escalafón quedaban en excedencia voluntaria.
Con todo, en la temporada de 1955, el balneario se publicitaba indicando que estaba atendido por un médico director perteneciente al cuerpo de balnearios de España. De cualquier manera, por su especial relevancia, el Dr. Garralda es merecedor en este trabajo de un capítulo pormenorizado de su biografía, aunque no ha sido posible por falta de documentación. Al parecer nació en San Sebastián (Guipúzcoa), en 1920, falleciendo el 14 de abril de 1987 a los 67 años de edad. Era hijo de Leandro Miguel Garralda de Argonz y Fermina Iribarren y hermano de Esperanza, María Victoria, María Asunción, Jaime y Teófilo.
Fue médico titular de Asistencia Pública Domiciliaria y autor del libro «Aportaciones al estudio de las aguas de Los Berrazales de Agaete (Gran Canaria», publicado en diciembre de 1952 y todo un referente para ulteriores estudios sobre el balneario.
![[Img #36689]](https://infonortedigital.com/upload/images/02_2026/9622_antonio9.jpg)
Ejemplar del libro sobre «Aportaciones al estudio de las las aguas de Los Berrazales de Agaete (Gran Canaria)», del Dr. Marino Garralda Iribarren 1952.
*****
Desde 1955 hasta 1974, el balneario salía a concurso cada año como establecimiento vacante y clasificado como digestivo, aunque no hay constancia de que ningún médico del cuerpo de balneario la ocupara. Aún así, la prensa local anunciaba, en 1963, que el balneario estaba asistido por un médico director del cuerpo. Publicitándose el Hotel Guayarmina, en 1964, como un establecimiento emplazado en medio de montañas majestuosas, donde se podía tomar las aguas ricas en minerales y baños con un médico residente.
En 1965, la dirección del balneario informaba que permanecía abierto durante todo el año y que era atendido durante la temporada por un médico director del cuerpo de balnearios de España. Significando que cada día muchas personas regresan a sus hogares curadas o aliviadas de sus dolencias después de los quince baños preceptivos «entre como pueda y salga nuevo». Lo cierto es que algunos vecinos recuerdan todavía al Dr. José María Gómez Fernández Retana subir todas las mañanas a pasar consulta a los bañistas del balneario. Pero a partir de 1975, no se reseña en ninguno de los diferentes concursos públicos, señal de que a partir de la fecha fue cerrado definitivamente al uso para el cual fue concebido.
*****
En este sentido y para las ausencias reiteradas de médico no adscritos, se enmarcan las reflexiones del alemán Walter Jablonowski cuando criticaba la gestión del balneario, alegando con razón que era imprescindible en el establecimiento un buen médico especialista fijo, ya que no era de recibo que viniera uno cada ocho días para tomar el pulso y la tensión arterial y que ningún enfermo extranjero se conformaría con esta desatención médica, admitiendo que vendrían una sola vez, haciendo en su país una mala propaganda del balneario. Sin embargo, muchos fueron los médicos de Tenerife y de Las Palmas los que veraneaban temporada tras temporada, coincidiendo en periodos en la que no estuvo cubierto por un médico del cuerpo.
![[Img #36690]](https://infonortedigital.com/upload/images/02_2026/1832_antonio10.jpg)
Escena de playa del matrimonio Elsa Margaret y Walter Oscar Jablonowski
Recuperado de los episodios de reumatismo, 1935. Fedac
Alguno de los médicos habituales, como el Dr. Juan Francisco Apolinario, era un asiduo cliente agradecido de las aguas de Los Berrazales, de cuyos efectos se había beneficiado su salud desde hacía más de catorce años. Otros, como el Dr. Rafael González Hernández, atendían a sus pacientes en el balneario, sometiendo a sus enfermos a estudios y exploraciones antes y después de los baños. Por lo que deducimos que su anunciada crisis viene también por este lado y al abandono de las prestaciones reglamentadas, quizás auspiciado por el floreciente negocio de la embotelladora y el nuevo rumbo dado por sus propietarios, gentes llegadas de fuera con un objetivo muy lejos de los que movieron a las familias de «Armas y Suárez», a sus trabajadores y empleados.
*****
Antonio J. Cruz y Saavedra
Licenciado en Historia del Arte
Catedrático de Enseñanza Secundaria (Jubilado)
Universidad de La Laguna (Tenerife)
Álbum Fotográfico
![[Img #36691]](https://infonortedigital.com/upload/images/02_2026/1319_antonio11.jpg)
Vista panorámica de la estación balnearia y del hotel Guayarmina, 1954.
Pertenece a la colección de Antonio J. Cruz y Saavedra
![[Img #36692]](https://infonortedigital.com/upload/images/02_2026/2523_antonio12.jpg)
Grupo de veraneantes posando en el puente alto en las inmediaciones del Hotel Guayarmina, 1949. Pertenece a la colección de José Arencibia Gil
![[Img #36693]](https://infonortedigital.com/upload/images/02_2026/2063_antonio13.jpg)
Voz del Norte (Guía de Gran Canaria, 3 de mayo de 1931), p. 2
![[Img #36694]](https://infonortedigital.com/upload/images/02_2026/676_antonio14.jpg)
Cartel anunciador de la temporada 1965 del balneario. Observase la referencia al médico director del cuerpo de balnearios de España.
Diario Las Palmas (Las Palmas de Gran Canaria, 26 de abril de 1965), p. 7
![[Img #36695]](https://infonortedigital.com/upload/images/02_2026/5004_antonio15.jpg)
Cartel anunciador del balneario. La Provincia (Las Palmas de Gran Canaria,
7 de agosto de 1925), p. 8.
![[Img #36696]](https://infonortedigital.com/upload/images/02_2026/5456_antonio16.jpg)
Estado actual del remate y del alero del balneario Los Berrazales (Agaete).
Fotografía del autor, 2013
![[Img #36697]](https://infonortedigital.com/upload/images/02_2026/8479_antonio17.jpg)
Trilogía del embotellado de agua de Los Berrazales y de Agaete.
Colección de Antonio J. Cruz y Saavedra
1 Este artículo forma parte de un trabajo de investigación con el título «Las aguas termales y el turismo de salud en Gran Canaria. La estación balnearia de Los Berrazales (Agaete). El hotel la Salud y el hotel Guayarmina», de 389 páginas con los anexos, estadísticas y fotografías. En vías de publicación.
2 Bosch Millares, 1967, II, p. 295.
3 Bosch Millares, 1950, núm. 33-36, p. 89.
4 El Dr. Arturo Valdés Franzi, es profesor jubilado de la Universidad de Castilla-La Mancha (Albacete), y colaborador en el Instituto Botánico de dicha universidad.





























Normas de participación
Esta es la opinión de los lectores, no la de este medio.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.
La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad
Normas de Participación
Política de privacidad
Por seguridad guardamos tu IP
216.73.216.126