Microrrelatos. El bosque encantado

Un viaje íntimo por un bosque imaginario donde los recuerdos y los sueños de la infancia encuentran refugio.

Olga Valiente Miércoles, 11 de Febrero de 2026 Tiempo de lectura:

Aquel bosque no aparecía en la guía del viaje. Tampoco en el mapa que me regalaron en el hotel. Lo supe en cuanto me adentré en él.

 

No se parecía en nada a los que había visitado antes, en todos los países que había recorrido a lo largo de mi viaje alrededor del mundo. Allí el silencio se notaba, se respirada, se sentía enredándose entre los troncos y las ramas de los árboles, incluso, me observaba con paciencia, sabiendo que todo llega. En él me sentía en casa, pese a estar a miles de kilómetros de distancia.

 

Todo a mi alrededor parecía viejo. Las raíces de los árboles sobresalían del suelo como dedos de gigantes, cansados de mucho andar. Además, tenía la sensación de que, si me quedaba quieta el tiempo suficiente, las plantas me hablarían.

 

Nunca supe cómo llegué, pero sí que nunca tuve miedo.

 

El aire no olía limpio pese a estar en plena naturaleza, sino a musgo, a humedad, a armario cerrado durante demasiado tiempo, a memoria… A secretos nunca confesados y palabras que nunca nadie se atrevió a decir. Y justo en el centro había un claro. Un espacio vacío, sin vegetación, sin piedras, como si alguien lo hubiera preparado a conciencia para un algo importante.

 

Y entonces, desperté.

 

Aquel bosque no era un bosque cualquiera, sino mi refugio. El lugar donde suelo esconder todo lo que voy abandonando cada día al hacerme mayor.

 

Allí están mis hadas, mis sueños de niña, mis ilusiones, las risas que no volví a dejar salir, las decisiones que tuve que haber tomado y no lo hice por miedo, la versión de mí misma que nunca encajó. Todo lo que un día, sin saber muy bien cómo, empecé a olvidar.

 

Cuando salí, el bosque se cerró tras de mí, desapareciendo de los mapas, ocultándose de los demás, recordándome que existen lugares que son solo míos. Lugares a los que puedo volver siempre que se me apetezca porque me pertenecen.

 

Olga Valiente

Comentar esta noticia

Normas de participación

Esta es la opinión de los lectores, no la de este medio.

Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.

La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad

Normas de Participación

Política de privacidad

Por seguridad guardamos tu IP
216.73.216.172

Todavía no hay comentarios

Quizás también te interese...

Con tu cuenta registrada

Escribe tu correo y te enviaremos un enlace para que escribas una nueva contraseña.