
El pasado viernes, 6 de febrero, la Biblioteca Pública del Estado en Las Palmas de Gran Canaria acogió la presentación de la antología de microficción Monstruas, un volumen que recoge las creaciones literarias de escritoras “desde la Tierra del Fuego a Canarias, desde México a Italia que han sabido concretar en hermosos relatos el mosaico de ideas que la cultura ha proyectado de las mujeres desde el principio de los tiempos”, según se explica en la contraportada del libro.
La obra, prologada por la chilena Pía Barros, ha sido editado por un equipo de cinco escritoras, Sara Coca, María Gutiérrez, Virginia González Dorta, Carmen de la Rosa y Paola Tena, y recoge las voces literarias en castellano de 103 microficcionistas de Canarias y de la península así como de varios países de Europa, Hispanoamérica y Estados Unidos. Las editoras del volumen, María Gutiérrez y Sara Coca, destacaron el carácter único de este volumen, en el que se recoge por vez primera y en un solo tomo, las creaciones de más de un centenar de autoras que reflexionan en torno al concepto de 'monstruosa'.
![[Img #36506]](https://infonortedigital.com/upload/images/02_2026/5360_whatsapp-image-2026-02-07-at-183759-2.jpeg)
Y es que tal como escribe Pía Barros en el prólogo: “¿Por qué estos microcuentos ahora viene a construirse desde la monstrua femenina?, porque también cuando decimos “eres un monstruo” es casi un adjetivo de admiración, pero cuando decimos que alguien es “monstruosa” es una descalificación”. Se trata, continúa, de “resignificar y readecuar nuestros cánones para saber qué consideraríamos monstruoso es también un modo de acercarnos a otras formas de lo femenino y a otros lados ocultos, donde nosotras mismas podemos instalar modos de mirar”.
El evento, auspiciado por la Asociación de Escritoras y Escritores Palabra y Verso, contó con la intervención de Maruja Salgado, encargada de realizar la presentación del libro, así como varias de las autoras incluidas en el volumen, entre ellas, María del Pino Marrero Berbel, Josefa Molina Rodríguez, Patricia Rojas, María Gutiérrez, Sara Coca y la propia Salgado, cuyo texto de presentación ofrecemos a continuación para su lectura y disfrute.
![[Img #36505]](https://infonortedigital.com/upload/images/02_2026/8076_whatsapp-image-2026-02-07-at-183759-1.jpeg)
PRESENTACIÓN DE LA ANTOLOGÍA “MONSTRUAS”
por Maruja Salgado
Adán vivía tan tranquilo en el paraíso. Recorría a sus anchas aquella inmensidad y sin tener que dar golpe, podía comer de todos los frutos que el Edén le ofrecía. No, perdón, no de todos; había un árbol del cual el poder establecido, le había prohibido terminantemente degustar sus apetitosas manzanas; tenían muy buena pinta, pero Adán era obediente, jamás se le habría ocurrido transgredir una norma. A todas estas, llegó un momento en que empezó a aburrirse y solicitó compañía; no cualquier compañía por supuesto, sino alguien con quien poder practicar el sexo, pero con un estatus inferior al suyo. El gran hacedor le hizo el gusto y formó a Eva, no con el mismo material del que estaba hecho Adán, sino con un pedazo de su costilla para que quedara bien claro que estaba supeditada a él. Claro que, se olvidó de restringirle a este ser-mujer sus capacidades cognitivas. Al poco tiempo, Eva mostró una clara inteligencia, que Adán apabullado, para no sentirse de menos, llamó intuición, y una portentosa imaginación con la que empezó a elucubrar qué ocurriría si comieran de la manzana. Entonces, en su mente se presentó un mundo de infinitas posibilidades, sin tener que rendir obediencia a nadie. Además de todo esto, Eva poseía fuerza mental, valentía y determinación; osadía lo calificó Adán. El día que Eva con toda tranquilidad arrancó una manzana del árbol y se la comió, Adán, otra vez para no quedar por debajo, la imitó. Claro que cuando el poder infinito lo castigó a tener que trabajar por desobediente, Adán le echó la culpa a Eva, que es verdad, poseía un notable poder de convicción, pero él bien que gozó de lo que ella había conquistado. A pesar de esto y como ciertamente, Adán sí poseía en mayor grado el don de la fuerza bruta, logró implantar en el mundo un sistema llamado patriarcado donde está claramente establecida la superioridad que él siempre deseó para sí.
Ahora vamos a verlo desde otra perspectiva:
Es ciencia que en el ADN masculino ya viene fijado un mayor porcentaje de masa muscular, luego la testosterona se encargará de impulsar el desarrollo de esos músculos y dotarlos de fuerza. El fenotipo masculino suele ser más alto y musculado que el femenino porque sus genes así lo determinan. Es evidencia que a una fuerza física superior, no sería muy inteligente enfrentarla sin armas. De todo esto yo libremente deduzco que la mujer, a quién no le falta inteligencia, seguramente movida por su espíritu de supervivencia, ha dotado su ADN con unos genes que le facilitan adquirir capacidades y afinar estrategias que compensen esas diferencias físicas.
Aunque esa llamémosla superioridad musculo esquelética masculina, haya dominado desde tiempos remotos y con ella se instaurara el patriarcado, sobre todo, como sabemos, después de la aparición de la propiedad privada, no fuera a ser que el cacho de tierra del Adán de turno, la fuera a heredar el hijo de su Eva con cualquier vecino, a pesar de esto, digo, la mujer ha conseguido escalar posiciones en este mundo desigual. Es verdad que para ello se ha empleado a fondo y que a lo largo de la historia ha habido altibajos. Incluso en el momento actual, lo que jamás imaginábamos posible, parece darse un retroceso en cuanto a los derechos conquistados y en cuanto al propio pensamiento de los y las jóvenes. Yo confío en que la situación remonte, gracias a la resiliencia que siempre mostró la mujer para crecerse ante las adversidades. Esto ocurrió incluso, cuando su sabiduría en el campo del conocimiento y preparación de remedios curativos, fue argüida como excusa para tacharla de bruja y quemarla en la hoguera. De este modo la sabiduría femenina fue utilizada en su contra; con persecución y muerte primero, luego con ninguneo, por ejemplo cuando a grandes artistas, como Sofonisba Anguisola, no le estuvo permitido firmar sus propios cuadros, o cuando literatas como las hermanas Bronte, Mary Ann Evans, Amantine Dupin y Louissa May Alcott, entre otras, para ser tenidas en cuenta frente a la misoginia imperante, adoptaron seudónimos masculinos. Observemos también el caso aún más sangrante, de María de la O Lejárraga que firmó con el nombre de su marido, el aprovechado Gregorio Martínez Sierra, la mayoría de su obra. Otras mujeres, tal vez más atrevidas, se enfrentaron y defendieron con su propio nombre posiciones claramente feministas, como es el caso de María de Zayas que en el S.XVII denunció la violencia machista, y la gran Emilia Pardo Bazán que abogó por la emancipación y la educación de la mujer, siendo objeto de crueles burlas; porque del ninguneo, se pasó a la burla y el escarnio. Esto ocurría hasta anteayer mismo, cuando se llamaba “marisabidilla” o sabionda a la buena estudiante; a la que se atrevía a abrir la boca para opinar.
Por otra parte, sabemos que el ser humano posee múltiples tipos de inteligencia, ahora bien, cuando los muestra la mujer se les aplica una denominación peyorativa frente a la reservada al hombre con la misma capacidad. Por ejemplo, la intuición es femenina, porque si es masculina se llama perspicacia (mucho más importante, dónde va a parar) o la astucia, tan denostada en la mujer y sin embargo, en el hombre es sagacidad.
Digamos además que a las múltiples capacidades femeninas, hemos de unir con mucha frecuencia la belleza. Si tenemos en cuenta la mayor atracción por el físico que muestra la sexualidad masculina y la envidia que le produce al hombre el placer multiorgásmico de la mujer, esto podría producir a la vez en su mente deseo y miedo; algo que se escapa a su dominio, algo monstruoso. Me atrevo a aventurar que podría ser una de las causas que lleven a muchos hombres a querer apoderarse por la fuerza de aquello que desean y no está a su alcance; máxime si por considerar su propio género superior en su fuero interno, están convencidos de que tienen derecho a ello. Múltiples casos de terribles violaciones siguen produciéndose en la actualidad, pero para estar más en consonancia con el terreno ficticio en que nos encontramos, hablemos de seres femeninos mitológicos que se han revelado ante los comportamientos asignados a su sexo y han actuado de forma monstruosa, bien es verdad que como respuesta a actitudes violentas ejercidas por el sexo opuesto.
Tenemos a Medea, el arquetipo de la mujer fuerte que reacciona de forma bárbara y cruel al ser traicionada por su amante. Experta en hierbas y pociones mágicas representa la bruja poderosa, libre de ataduras patriarcales, que es capaz de vengarse hasta dando muerte a sus propios hijos.
La Gorgona Medusa, que con el poder de su mirada, convierte en piedra a quien la mire a los ojos. Es representada como un monstruo con gesto horrible y cabellos de serpiente en actitud de ataque. Aunque Ovidio la describe con gran belleza y cuenta que su prodigiosa mirada había enamorado a Poseidón que la violó en el templo de Atenea.
Por último citemos a la maga Circe, el poder femenino de la seducción, unido a la magia y a la medicina, que convertía a los hombres que la ofendían en animales. Aunque no lo cuenta la Odisea, en la novela contemporánea de Madeline Miller se expone la idea de que previamente a su comportamiento monstruoso, había sufrido una violación.
Para terminar volvamos a Adán, pero ahora hablemos de la que según mitos mesopotámicos había sido su primera mujer, Lilith, que no fue creada de una costilla, sino de barro, como él. Ella reivindicó su igualdad, se negó a la sumisión y abandonó el Edén. Claro que por esto fue terriblemente castigada porque, como todas sabemos, y aunque ahora esto es más sutil, la mujer ha de reunir las siguientes características:
. Belleza y cuerpo escultural
. Obediencia ciega al hombre
. Sumisión ante lo establecido por muy injusto que sea
. Opinar lo justito y nunca en cuestiones de enjundia
. Aceptación silenciosa de las meteduras de pata masculinas
Si no contamos con esas virtudes, corremos grave riesgo de ser tachadas de monstruas, así que, ustedes verán.
Maruja Salgado





























Normas de participación
Esta es la opinión de los lectores, no la de este medio.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.
La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad
Normas de Participación
Política de privacidad
Por seguridad guardamos tu IP
216.73.216.172