LA BRISA DE LA BAHÍA (268). "Políticos interinos"

La desconexión de algunos líderes con la ciudadanía alimenta actitudes autoritarias y una gestión pública distante, marcada por la falta de empatía y el olvido del interés común.

Juan Ferrera Gil Lunes, 02 de Febrero de 2026 Tiempo de lectura:
Interinidades.Interinidades.

Es curioso cómo algunas personas nunca reconocerán que los puestos que ocupan tienen el marchamo de interinidad en el respaldo de sus asientos provisionales.

 

Por ejemplo, algunos políticos consideran que el despacho que ahora ocupan les pertenece de por vida. De ahí su comportamiento, tan lleno de normas y órdenes dadas a funcionarios, que son los que se enfrentan al público en general, como si fueran poco más que simples cuentagotas de usar y tirar. Por eso los funcionarios hacen lo que les dicen desde arriba. Y nunca mejor dicho lo de arriba. Porque el piso superior no solo agranda la brecha que separa a los mandamases del resto de los mortales ciudadanos, sino que se convierte con el paso del tiempo en el sinsentido más notorio: evidencia clara que esconde comportamientos extraños y que sirve, además de otras consideraciones, de alejamiento de la realidad.

 

Esa nueva realidad, que contrasta claramente con la verdadera, se transforma en nuevas actitudes que cuando menos se aventuran como dictatoriales. ¡Ay, la vanidad! (¡y el miedo aconsejan mal!), que actúa como impedimento cultural de un tiempo dedicado, aparentemente, al interés general. Eso, inevitablemente, debería ser así. Pero nos tememos que la capacidad de olvido de algunos de nuestros dirigentes es directamente proporcional a la nula empatía que muestran en sus distintas actuaciones: incierta y sin sentido alguno. No hay cosa peor que considerar que las ideas propias prevalecen sobre otras, que también deberían ser cuando menos escuchadas. Bien es verdad que los impulsos de algunos políticos resultan rentables y que las ideas manifestadas por la población dejarían para después su materialización, que nunca llega. Es cierto que hay que aprovechar los dineros públicos cuando se originan; sin embargo, el sentirse oído dice mucho del talante y la disposición del que gestiona los intereses públicos.

 

En cualquier caso, tengan a bien recordar algunos dirigentes, que ocupan los puestos de manera interina, que los despachos se pueden convertir en auténticas celdas de aislamiento. Pues eso. Solo la cordura y la buena disposición conseguirá que el cortado de media mañana no se les indigeste.

 

Juan FERRERA GIL

Comentar esta noticia

Normas de participación

Esta es la opinión de los lectores, no la de este medio.

Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.

La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad

Normas de Participación

Política de privacidad

Por seguridad guardamos tu IP
216.73.216.1

Todavía no hay comentarios

Quizás también te interese...

Con tu cuenta registrada

Escribe tu correo y te enviaremos un enlace para que escribas una nueva contraseña.