Es obvio que hay relación entre simpatías futbolísticas e ideología

Juan Reyes González

[Img #5587]Desde mi punto de vista, no hay ningún buen motivo para unir el fútbol a la política, y sin embargo, es bien cierto que nuestra ideología o el partido por el que votamos puede tener relación con el equipo de nuestros amores. El vínculo descarta casi totalmente la casualidad, pero si que tiene mucho de circunstancial, y está claro que existe. Este artículo lo que pretende es examinar precisamente la cuestión de como se correlacionan nuestras afinidades políticas y deportivas. Me atreveré a confirmar la admiración y estima que tienen los votantes de izquierdas por el F.C. Barcelona, pero también sorpresas como las de que el Atlético, es más popular entre las clases altas y de que el Real Madrid entre la clase obrera.

 

Tomando como referencia, una encuesta del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS), se puede precisar y afirmar que el fútbol interesa bastante; nada más y nada menos que al 48% de los españoles; lo que quiere decir, que interesa a muchísima gente.

 

Pero no solo de fútbol vive el hombre; el resto de los deportes, ni que decir tiene, que poseen muchos menos aficionados; el tenis, por ejemplo, según la citada encuesta, interesa al 22% y el baloncesto al 17%, y son menos todavía los que no tienen ni el más mínimo interés por ningún deporte, el 13%. Ese y ningún otro, es el motivo, del por qué los medios de comunicación dedican tanta información al fútbol; porque, ni tan siquiera da a entender que esté injustificada; ni mucho menos que sea fruto de una agenda conspirativa; de lo que da más bien la impresión, es de que a la gente el fútbol le resulta bastante interesante. Es posible y fácil argumentar que ese interés no es externo, sino que es la atención de los medios, lo que crea el interés y no al revés; pero a ver, quien es capaz de explicar sin dificultad, cómo se mantendría ese equilibrio.

 

El fútbol, no me cabe la menor duda, de que no solo interesa a mucha gente, sino que además, me quedo corto, si digo que le interesa a gente diferente. Pero, eso es algo que tiende a pasarse por alto y que a mí, me parece relevante, porque el fútbol es una afición que comparten muchas personas, independientemente de su profesión, su clase social, o su ideología; como lo demuestran algunos datos, también tomados del CIS en la citada encuesta. Está demostrado, que la afición por el fútbol tiene poco que ver con la clase social o el tipo de profesión que desempeña una persona. Podríamos poner como ejemplo que, entre las clases altas hay apenas, un 4% menos de aficionados al fútbol que entre los obreros no cualificados; y que tampoco veremos grandes diferencias por ideologías, al menos en las zonas donde se ubican la mayoría de ciudadanos; en tanto que, el 66% de los españoles se colocan en un espectro político donde 0 es extrema izquierda y 10 extrema derecha, entre el tres (centro-izquierda) y el siete (centro-derecha) y todos esos grupos muestran un interés semejante; el fútbol interesa a la mitad más o menos. No obstante, es cierto que entre quienes se declaran muy de izquierdas hay menos aficionados al fútbol y que ocurre justo lo contrario con los más de derechas.

 

Hay datos en esta misma encuesta que nos permite observar, que se confirma una impresión generalizada: la mayoría de aficionados son seguidores del Real Madrid (38%) o del FC Barcelona (25%). Juntos acaparan las simpatías de dos de cada tres aficionados (eso si asumimos que los que tienen simpatías por ambos equipos no están bien consideradas… en número). A mucha distancia tenemos al Atlético (6%), y aún más lejos a Valencia, Athletic y Betis.

 

Es evidente que un factor para tener muchos aficionados es ser del equipo de una ciudad muy poblada. No obstante, la demografía no es suficiente para explicar que Real Madrid y Barcelona sean tan populares. Ocurre que si una liga no se regula para favorecer a los perdedores, hay bastantes razones para pensar que existe el riesgo de que continúen perpetándose en todos los aspectos los equipos ganadores. Antes dijimos en uno de los párrafos de este artículo, que el fútbol es una afición que gusta a muchos, sin que importe su clase social o su ideología; pero no podemos decir lo mismo sobre los seguidores de los diferentes equipos. Las simpatías políticas y futbolísticas tienden a mostrar patrones bastante claros, aunque con algunas sorpresas.

 

Veamos pues, cómo se distribuyen las simpatías de los tres equipos más populares. Es comprobable que los aficionados del PSOE, tienen un perfil muy similar al del ciudadano medio español; entre ellos, dominan los simpatizantes del Madrid; pero los barcelonistas les andan a la zaga.

 

Se podrá ver también, que entre los votantes del PP, casi la mitad son del Real Madrid y solo el 15% del FC Barcelona. Sin embargo, quizás no se preveía encontrar tantos aficionados del Atlético, entre los votantes del PP; pero son más abundantes que en término medio.

 

Los aficionados que votaron a Izquierda Unida se diferencian aún más de la mayoría de españoles; es más frecuente que sean del FC Barcelona que del Real Madrid, y muestran una sobreabundancia de aficionados del Atlético de Madrid.

 

Sin embargo, el patrón más claro de todos es el de la derecha liberal-conservadora catalana, ya que prácticamente la mayoría mayoritaria de los aficionados que votaron por el partido nacionalista catalán, se suelen declarar simpatizante del FC Barcelona.

 

En la susodicha encuesta también hay datos para el resto de equipos; pero eso sí; teniendo en cuenta, que para los equipos con pocos simpatizantes, la muestra de la encuesta es pequeña y los resultados no tienen valor estadístico. Al explorarlos veríamos algunos patrones, como que los votantes del PSOE muestran una simpatía particular por el Betis, seguramente motivada porque hay mucho votante andaluz al PSOE. Y no es difícil adivinar cuáles son esos otros partidos; en esa categoría se incluyen las formaciones nacionalistas vascas, gallegas y canarias; lo que explica que tengan tanta afición por sus equipos locales.

 

Visto lo visto, se podría presagiar que existirá cierta relación entre la ideología de una persona y las probabilidades que tiene de simpatizar por uno u otro equipo. Y efectivamente, los datos de la encuesta del CIS, nos dicen que la simpatía por Real Madrid, FC Barcelona y Atlético de Madrid, no son ni mucho menos constantes, según la ideología en el eje izquierda-derecha.

 

En los extremos las diferencias son muy claras y vienen a confirmar los tópicos: entre los votantes muy a la izquierda, son mayoría los del FC Barcelona, y abundan los atléticos, que son casi tantos como los madridistas; lo que supone una desviación notable respecto a la media de la gente, pero que implica que todavía es más habitual encontrar un madridista muy de izquierdas, que un atlético. A la derecha ocurre lo contrario: más de la mitad son aficionados del Real Madrid y los seguidores del FC Barcelona caen por debajo del 20%. Sin embargo, precaución, ya que de nuevo cabe recordar que la mayoría de los españoles se ubican en un espectro de 0 a 10, en posiciones más centrales, un 35% se ubica sobre el 3-4 y un 37% sobre el 5-6; es decir, que la mayoría se ubica centrada y algo a la izquierda; y que en esa zona las diferencia por ideología son mucho menos marcadas.

 

Lo que acabamos de ver es que, si bien es evidente que existe una relación entre simpatías futbolísticas e ideología, es también evidente que la relación está muy lejos de ser casualidad y que podemos encontrar aficionados de diferentes colores entre personas de cualquier tendencia política. Aún es más; el cuadro que relaciona fútbol y política, se complica si añadimos la variable de la clase social (clasificada por el CIS). Para sorpresa de muchos, resulta que el Real Madrid es relativamente poco popular entre la clase alta y media-alta, donde uno encuentra más aficionados del FC Barcelona y sobre todo del Atlético de Madrid. En cambio, es entre los obreros no cualificados donde son más abundantes los madridistas; casi la mitad de ellos simpatizan con el equipo blanco; mientras que escasean los aficionados del Barcelona y muy especialmente los del Atlético de Madrid. Estos resultados pueden parecer incongruentes con las relaciones que vimos antes, entre equipos y partidos políticos; la razón es que la relación entre voto y clase social no siempre es la que muchos creen intuitivamente.

 

Sin embargo, la política no es fútbol; el apoyo a un partido político no se debería dar porque de pequeños elegimos esos colores, o porque eran los colores de nuestros padres o abuelos, porque gane siempre o porque pierda siempre, porque sea el de nuestros amigos y no queramos sentirnos diferentes. La política se debería valorar desde la ideología y las propuestas políticas, y no desde el fanatismo y la subjetividad, como pasa con el fútbol; en tanto que, la función de la política es la de ser una herramienta para resolver problemas y no entiende, ni tiene que entender de sentimientos, porque solo entiende de razones; muy al contrario que el fútbol, que solo tiene que ver con los sentimientos y con el corazón.

 

Juan Reyes González

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