Deportes

Gáldar dice adiós a Venancio Monzón Mendoza en la Ciudad Deportiva que lleva su nombre

Durante el recorrido por el terreno de juego que vio crecer su pasión, sonó el himno oficial del Club Deportivo San Isidro, seguido de la canción ‘Ay, pena, penita, pena’, que acompañó al féretro en su último trayecto hacia el Cementerio Municipal de San Isidro

Redacción Lunes, 26 de Enero de 2026 Tiempo de lectura:
Homenaje a Venancio MonzónHomenaje a Venancio Monzón

El municipio de Gáldar despidió esta tarde a Venancio Monzón Mendoza, icono del deporte local, con un emotivo homenaje en la Ciudad Deportiva que lleva su nombre. Tras la ceremonia religiosa celebrada en la Parroquia de San Isidro Labrador, el cortejo fúnebre recorrió el campo de fútbol en un acto cargado de simbolismo que reunió a representantes del Ayuntamiento de Gáldar, figuras del ámbito político, históricos ex futbolistas llegados desde distintos puntos de la isla, numerosos jugadores que estuvieron bajo su batuta, al equipo del Club Deportivo San Isidro, así como a familiares, amigos y vecinos que quisieron rendir tributo a su legado.

 

Durante el recorrido por el terreno de juego que vio crecer su pasión, sonó el himno oficial del Club Deportivo San Isidro, seguido de la canción ‘Ay, pena, penita, pena’, que acompañó al féretro en su último trayecto hacia el Cementerio Municipal de San Isidro. Un adiós a la altura de un hombre cuya vida estuvo íntimamente ligada al barrio, al Club y al fútbol base.

 

Venancio Monzón Mendoza, nacido en San Isidro el 1 de abril de 1941, falleció este domingo a los 84 años de edad dejando un legado irrepetible que lo convierte en un referente. Fue jugador, entrenador y, sobre todo, un pilar en la construcción del tejido deportivo galdense.

 

Jugador histórico del CD San Isidro durante más de dos décadas, Venancio protagonizó hitos como el ascenso a Primera Regional en 1960 y la victoria en la Copa Federación en 1969 frente al Agaete. Tras cerrar en 1977 su faceta de jugador, obtuvo el carné de entrenador regional e inició una prolífica etapa en los banquillos, dirigiendo equipos juveniles y senior del San Isidro y otros clubes de la comarca.

 

Entre sus logros técnicos destacan los ascensos del juvenil a Primera Preferente y del equipo regional a Primera Regional. Carpintero de oficio, supo compaginar su trabajo con su devoción por el fútbol base, convirtiéndose en símbolo del deporte comunitario en Gáldar. Siempre fiel a sus colores, jamás dejó de apoyar al CD San Isidro, el club de su vida.

 

Comentar esta noticia

Normas de participación

Esta es la opinión de los lectores, no la de este medio.

Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.

La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad

Normas de Participación

Política de privacidad

Por seguridad guardamos tu IP
216.73.216.6

Todavía no hay comentarios

Con tu cuenta registrada

Escribe tu correo y te enviaremos un enlace para que escribas una nueva contraseña.