No se lo está diciendo mi amigo Domingo en plan “vete por ahí” ni tampoco de manera sarcástica, como que John Travolta no tiene razón en lo que dice, sino como “qué bien te lo has montado”, pues fue muy notorio el hecho de que a este actor consagrado de Hollywood, que ha hecho películas de la relevancia de “Fiebre del sábado noche” (1977), o “Pulp Fiction” (1994), no se le ha subido la fama a la cabeza.
De encantador, simpático, amable, agradable, cordial, cariñoso, atento y unos cuantos adjetivos afectuosos más lo han catalogado diversas personas que se han fotografiado con él y que consideran que no iba de sobrado, que no se portaba como un divo sino sencillo y natural como cualquier persona normal, sin pretensiones ni ínfulas de ningún tipo.
Además aprendió frases y palabras españolas tipo: “¿cómo estás?”, “¿vives aquí?, “yo estoy muy bien”, “Sardina es preciosa”, “me encanta la playa”, “este paisaje es maravilloso”, “gracias”, “fantástico”, “sensacional”, “encantado de verte” y algunas más, demostrando que tenía en cuenta a la gente, con la que quería comunicarse, por la que sentía gran consideración, y que respetaba a sus entusiastas que le esperaban cada día, a las siete de la tarde, para sacarse fotos con él, demostrando ser muy educado y galante con unas y otros.
De hecho, no hay más que ver la expresión, en la foto que encabeza este artículo, que tanto mi amigo como el actor muestran en sus caras, ambos risueños, y que, posteriormente, un hermano de dicho amigo aprovechara la foto para hacer una composición con el chatGPT,
…haciendo alusión a la película de Quentin Tarantino, cambiando la palabra inglesa pulp (pulpa) por pulpo, refiriéndose, supongo, a que estamos en la playa de Sardina, donde se rodó parte de la película “Mareas negras”, en la que Travolta interpreta el papel de Bill Pierce, un padre que pretende reconciliarse con su hija y con su nieto. Los tres se van a pasar unas vacaciones en alta mar, las cuales se ven alteradas por un grupo de orcas asesinas que ponen en peligro sus vidas.
A pesar de que su vida ha sido bastante azarosa, pues perdió a su novia, Diana Hyland, en 1977 a causa de un cáncer, a su hijo Jett, de dieciséis años, en 2009, y luego a su esposa, Kelly Preston, en 2020 (quizás el dolor sufrido le hizo mejor persona), a John Travolta no se le ve afligido ni desconsolado sino que sigue siendo un hombre sociable y campechano al que le gusta la gente, como queda demostrado en la foto con mi amiga Milagrosa,
![[Img #33994]](https://infonortedigital.com/upload/images/11_2025/1410_quico3.jpeg)
… a la que mira casi con ternura, o esta otra con mi amiga Mary Carmen,
![[Img #33997]](https://infonortedigital.com/upload/images/11_2025/4002_quico4.jpeg)
… con quien aparece muy sonriente. Ella no fue a las siete de la tarde, sino por la mañana, a eso de las once y media, y se lo encontró paseando con un perro. Entonces preguntó que si podía hacerse una foto con él y su ayudante le contestó que para eso había una hora estipulada. Pero John Travolta, que les oyó, dijo que con mucho gusto, y, como mi amiga sabe inglés, pues se echaron una buena conversada.
Me quito el sombrero ante un hombre así, que, aparte de actor con un globo de oro, es cantante, músico, bailarín, productor de cine, productor discográfico de cine, televisión y teatro y encima piloto. Por eso es que, con todos mis respetos, le digo: “Arráyate un millo, John”.
Quico Espino
Composición chatGPT: Francis Velázquez
Normas de participación
Esta es la opinión de los lectores, no la de este medio.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.
La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad
Normas de Participación
Política de privacidad
Por seguridad guardamos tu IP
216.73.216.32