Hacer cultura, a pesar de todo
El pasado fin de semana se celebró en la isla de La Gomera el Encuentro de Mujeres en la Cultura-Canarias, un evento que se desarrolló desde el viernes al domingo en el municipio de San Sebastián de La Gomera.
El Encuentro supone el quinto que pone en marcha la Asociación de Mujeres en la Cultura-Canarias pero, sin duda, ha resultado ser el que ha entrañado más dificultades y más obstáculos ha sufrido a la hora de su organización previa y de su materialización posterior.
Personalmente estoy acostumbrada a organizar eventos. Llevo casi diez años al frente de la Asociación de Escritoras y Escritores Palabra y Verso y son numerosos los actos que realizamos a lo largo del año. Además, he impulsado el Festival de Poesía Baltasar Espinosa que también ha desarrollado dos eventos en la ciudad de Gáldar. Y permítanme que les comente que no es fácil y a veces todo se complica cuando quieres ser un punto más ambiciosa, máxime cuando no se cuenta con ningún aporte económico para sufragar los gastos varios que genera la actividad de cualquier asociación. Pero una lo asume y lo hace desde la voluntad y, sobre todo, desde el más puro amor a la literatura y a la difusión literaria.
Con la Asociación de Mujeres en la Cultura-Canarias llevo colaborando desde que se constituyó como tal hace ya unos cuatro años. La entidad es una asociación sin ánimo de lucro de ámbito regional que aspira a congregar en su seno a las mujeres que trabajan en el ámbito de la cultura en nuestra tierra para defender el papel de la mujer en la cultura y dar visibilidad a las potentes y bravas mujeres que enriquecen el tejido cultural de Canarias.
La junta de la Asociación está constituía por cinco mujeres que, aparte de sus trabajos, que son con el que pagan las facturas y llenan las despensas, desarrollan diversas actividades vinculadas al quehacer cultural canario, que va desde el teatro y el folclore pasando por la literatura y la música. Muchas veces desde el puro voluntarismo. Es decir, sin cobrar ni un euro.
Pues bien, llevamos algo más de un año para lograr que una entidad bancaria tenga a bien hacernos una cuenta para poder comenzar a dinamizar la asociación a través de la inclusión de socias. Y parece que nos están haciendo un favor. Terrible el abuso de los bancos hacia cualquier asociación sea cultural, social o vecinal.
Pero lo más increíble de entender es cuando intentas realizar un evento que moviliza entre treinta y cincuenta mujeres durante tres días y te encuentras con que no cuentas con apoyo ninguno de los ayuntamientos ni de los cabildos insulares, como lo que nos ha pasado, sin explicación ninguna, en La Gomera, donde no hemos recibido ni el más mínimo apoyo aunque solo fuera con la difusión del Encuentro. Ya pagar una guagua para trasladarnos desde el aeropuerto, un café o un almuerzo, pues, vamos, ni pensarlo.
Estos encuentros, al menos, en los que yo he estado implicada directamente, se han organizado a costa del dinero, el teléfono y el tiempo de las miembros de la junta directiva que extraen de donde sea la voluntad y las ganas para sacar adelante el único proyecto que hemos podido sacar hasta la fecha: los Encuentros insulares.
Y es que mucho me temo pero la Asociación de Mujeres en la Cultura-Canarias parece jugar en la peor liga: la de la Cultura y la de las Mujeres. No somos importantes, no interesamos, ¿por qué tendrían las instituciones públicas que apoyarnos? (nótese el tono irónico de la cuestión)
Pues puedo enumerarles algunos motivos para el apoyo: porque somos parte del tejido cultural de las islas; porque tanto a nivel colectivo como individual, hacemos cultura que enriquece a la colectividad de nuestra tierra; porque, además, las instituciones están para ayudar y promover a sus asociaciones y porque hacemos un trabajo que, en la actualidad, nadie hace. Y encima, lo hacemos gratis.
Los Encuentros de Mujeres en la Cultura-Canarias que ya se han celebrado en Tenerife, Gran Canaria, La Palma, Fuerteventura y La Gomera, han movilizado a un grupo de personas que, durante el tiempo de celebración del Encuentro, ha comido, dormido y visitado las tiendas de la localidad del encuentro.
Por tanto, han consumido, movilizando el sector de restauración y los hoteles además de, insisto, ofreciendo un añadido de oferta cultural para la ciudadanía residente en la localidad de celebración.
Y, sin embargo, también insisto, no contamos con ayudas apenas de las administraciones públicas. Quiero destacar que esta no ha sido la dinámica de los Encuentros pasados ya que tanto el Ayuntamiento de Gáldar, en Gran Canaria; como el de los Llanos de Aridane en La Palma, como el de Puerto del Rosario en Fuerteventura, no solo estuvieron presentes sino que ayudaron y promocionaron el Encuentro.
Se me puede acusar de estar resentida y dolida. Y sí, lo estoy, pero no solo por el inexistente apoyo de San Sebastián de La Gomera ni del resto de los ayuntamientos gomeros y del Cabildo insular en el caso concreto de este Encuentro, sino porque me duele y exaspera no se apoyen a las asociaciones culturales y sociales aunque sea con un mínimo.
La ciudadanía es un ente que nos engloba a todas y todos. Y las instituciones son espacios administrativos de todas y todos. Pagamos nuestros impuestos y los cargos políticos no se deben de olvidar que los ayuntamientos, los cabildos y los gobiernos no son de ellos, sino de toda la población. Su posición es temporal. La de todas y todos, no.
Hacer política es estar a pie de calle. No para hacer campaña cada cuatro años sino para apoyar a los colectivos de todo tipo, actividad y color. La ciudadanía no debemos nada a la clase política. Es la clase política la que debe rendir cuentas y actuar por el bien social de la población. Se trata de apoyar, acompañar, auspiciar, promocionar.
Me parece a mí que no es tan difícil de entender. Otra cosa es estar sordo. Claro que de eso, la clase política va sobrada.






























Gaumet Javier Martín García. | Lunes, 09 de Diciembre de 2024 a las 11:33:58 horas
Buenos días: Es hasta cierto punto comprensible lo que usted comenta si no fuera porque sería necesario que aclarase si de alguna manera esa Asociación ha solicitado algún tipo de subvención a entidades públicas deduzco que no porque alega no tener aún cuenta abierta en sucursal bancaria. Todo lleva su ritmo, hay entidades que ponen menos pegas a la hora de abrir cuentas para asociaciones. He abierto yo recientemente dos para dos asociaciones distintas eso si, en el mismo banco porque es después de estudiarlo quien más ventajas ofrecía y ahí están funcionando. Para abrir una he tardado un mes aproximadamente y para la segunda dos meses. Eche usted cuentas y según el tiempo que dicen haberse constituído ya me parece demasiado tiempo. Y respecto al apoyo de los organismos oficiales entiendo que no habría problema si se solicitan las correspondiente subvenciones en tiempo y forma que engloben los proyectos que la Asociación pretende realizar. Pero repito que sin antes solucionar una cosa no se puede pretender obtener la otra. Parece que quiere usted dejar entrever un cierto comportamiento machista o de afectación hacia una asociación de mujeres cuando en realidad son otras las cosas. Saludos.
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