![[Img #22821]](https://infonortedigital.com/upload/images/11_2024/8809_fabian-cubasavila.jpeg)
En unos tiempos donde todos los males de un país demócrata parecieran querer ser solucionados con mensajes “patriotas” de odio, que atienten contra la democracia, qué mejor que pararse a reflexionar sobre qué implica ser un hijo de la patria.
La Real Academia Española define la patria como la tierra ordenada como nación, a la que se siente ligado el ser humano por vínculos jurídicos, históricos y afectivos. Por otro lado, da un significado, entre varios, que identifica como madre a aquello en lo que figuradamente concurren circunstancias propias de la maternidad, poniendo como ejemplo la madre patria. De ambos conceptos surge la idea de sentirse hijo de la patria.
Como en toda familia numerosa, España, abarca multitud de conflictos. Y es lo natural, dado que un supuesto grupo de hermanos responderá a la pregunta de quién es su madre con el mismo nombre. E incluso tendrán observaciones parecidas si se les interroga por el físico de su madre. Pero si la cuestión es cómo es su madre, cada uno resaltará unas cualidades o defectos, porque cada uno tendrá un tipo de sensibilidad y apego diferente. Esto teniendo en cuenta que la supuesta madre se haya comportado igual con todos sus descendientes, sin ser más dictatorial, ausente o permisiva con unos que con otros.
Para empezar a escudriñar algunos ejemplos de descripciones de nuestra patria, se debe empezar aclarando que, como en el ejemplo anterior, siempre habrá distintas versiones de la misma madre. Ya lo explicaba Machado cuando escribió: “Españolito que vienes / al mundo te guarde Dios. / Una de las dos Españas / ha de helarte el corazón.”. Difícilmente se podrá decir más con menos. En el imaginario colectivo están presentes los símbolos patrióticos más comunes, entre los cuales están la Marcha Real, la bandera rojigualda, la Selección Española de fútbol, el flamenco o el Toro de Osborne. Sin embargo, que no se preocupen las personas que no se identifiquen con este corpus de elementos asociados a la España cañí. Se puede amar a España amando otras cosas y amando a las dos, porque la dicotomía entre ambas la inventamos nosotros. Como decía la canción de Rubén Baldes: “¡Patria, son tantas cosas bellas!”.
Siguiendo con la música, quisiera exponer dichos ejemplos de visiones sobre la patria mediante diversos artistas. Quién no recuerda o ha visto alguna vez, a esos cantantes de los setenta que, como comediaba Joaquín Sabina, eran de canción protesta y ahora de próstata. Pues el propio cantautor sacó una canción titulada “Máter España”, donde nombra tanto a Millán Astray como a Unamuno, costumbres como la siesta, hechos y lugares con los que sentirse identificado. Y comienza cada estribillo nombrando a la patria con apelativos como madrastra, cómplice, bendita, huérfana, Judas, cervantina…
En cuanto a los hijos de la patria, tan patrióticos como cualquiera, que por cuestiones económicas, políticas o de otras índoles, han tenido que partir, se encuentra la canción “Los hijos de España” de Luis Pastor, donde narra lo duro que es tener que dejar la patria por una guerra o una dictadura, con versos como: “Perdidos de todos, / perdidos de España, / en tierra de nadie / en campos de rabia.”.
Como último ejemplo, aunque la lista sería interminable, reflejando cierta resignación a una “reseca historia que nos abrasa con acercarse sólo a mirarla” y a la vez arrogando un rayo de luz esperanzador y pacífico, se encuentra la canción “España, camisa blanca de mi esperanza” de Ana Belén y Miguel Ríos, que además es interpretada de forma sublime e inenarrable.
España es una alegoría de sí misma, con una historia inmensa, con una cantidad de personajes ilustres inabarcables, con un crisol de culturas y estilos muy significativo, con poetas, con un patrimonio artístico, gastronómico y natural inconmensurable, con tantas cosas bellas… No importa tanto si es una madre que viste tricolor, bicolor o de blanco, si pare a sus hijos o los adopta, si canta copla, folía u otros folklores, si habla castellano, euskera, catalán, valenciano o bereber. Lo importante es que dentro de la familia quepa todo el mundo, nadie se margine ni se olvide. Y que reine ante todo la libertad, la igualdad y la fraternidad, como dicen los enfants de la patrie. ¡Viva Mamá España, la de todos y todas, la de izquierda y derecha, la de sur y norte, la demócrata!
Fabián Cubas Ávila
Normas de participación
Esta es la opinión de los lectores, no la de este medio.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.
La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad
Normas de Participación
Política de privacidad
Por seguridad guardamos tu IP
216.73.216.32