Híbridos

Quico Espino

 

Gillie es la mujer conejo y Marc es el hombre perro. Gillie y Marc, una pareja australiana que lucha en defensa de los animales, esculpiendo cientos de enormes esculturas de rinocerontes, osos, elefantes, jirafas …, esparcidas éstas por toda la faz del planeta (Londres, Nueva York, Pekín, Melbourne…), y que ha logrado fama en el mundo, después de treinta años juntos, como Rabbitwoman y Dogman.

 

África fue el primer amor de ambos. Ella se crió en Zambia. Y a los nueve años presenció cómo abatían a tiros a un elefante. Él vivió en Tanzania, donde aprendió mucho sobre la vida de los chimpancés. Años después, juntos, se fueron a Kenia para estudiar la manera de que no hubiera animales en peligro de extinción, como el rinoceronte

 

[Img #17831]

 

… con el que Dogman está jugando al ajedrez, o la jirafa, a la que Rabbitwoman, ante una mesa llena de frutas y verduras, está ofreciendo comida:

 

[Img #17830]

 

En la mesa también hay dos copas y una botella, presumiblemente de vino, lo cual indica que su pareja puede llegar en cualquier instante. Podrán brindar entonces Gillie y Marc, alzando sus copas y mirándose tiernamente, ambos con la mirada agradecida por haber sido tan bien acogidos en el ámbito  de la escultura, siempre reivindicando el bienestar de todos los animales.

 

También el mundo de los niños les encanta y permiten que sus personajes representativos, Rabbitwoman y Dogman, montados en una moto con sidecar verde chillona, inviten a subir a bordo a los chiquillos, a que las personas se acerquen a ellos, que halla interrelación,

 

[Img #17832]

 

… e igualmente los mandan al psicoanalista, el cual es un oso gigantesco que debe agacharse para mirarlos.

 

[Img #17833]

 

La pareja también mira al oso, interesados, con las piernas cruzadas en perfecta armonía, que es uno de los rasgos particulares del tándem artístico que forman Gillie y Marc, la concordia de los animales en la naturaleza, la unidad que vivieron en África, el color del cielo en Tanzania, los paisajes de Kenia, la cordialidad natural de la tierra del que una y otro disfrutaron antes y después de conocerse,

 

[Img #17834]

 

… y el impulso que dieron a su carrera cuando se les ocurrió la idea de esculpir enormes animales salvajes,

 

[Img #17835]

 

… inmensas reproducciones de animales hechas de bronce, como ese colosal rinoceronte, sostenido en el aire por dos pequeñas figuras que lo levantan, o el descomunal hipopótamo, con el hocico como una camioneta, según Pancho Guerra, cuando Rabbitwoman le ofrece algo de comer:

 

[Img #17836]

 

Paseando por las ciudades arriba citadas, se puede uno tropezar con esos grandes animales salvajes esculpidos por Gillie y Marc, los cuales, desde mi punto de vista, han realizado una estimable labor en pro de los animales del mundo. Yo espero de verdad, porque la esperanza no debe perderse jamás, que no desaparezca ninguno de los que están en peligro de extinción, pues me cuesta pensar en un mundo sin rinocerontes, hipopótamos, jirafas, osos polares, linces ibéricos o pinzones azules, quienes tienen tanto derecho a la vida como cualquiera que exista sobre la faz de la tierra.

 

Texto: Quico Espino

Fotos: François Hamel y Google.

Comentar esta noticia

Normas de participación

Esta es la opinión de los lectores, no la de este medio.

Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.

La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad

Normas de Participación

Política de privacidad

Por seguridad guardamos tu IP
216.73.216.32

Todavía no hay comentarios

Quizás también te interese...

Con tu cuenta registrada

Escribe tu correo y te enviaremos un enlace para que escribas una nueva contraseña.