La educación y la crianza de nuestros hijos, deberíamos quizás tomarla como un gran proyecto vital. Y como todo proyecto debe tener sus etapas, su base sólida, su objetivo final y sus herramientas y recursos para mantener el éxito en el tiempo. Así que sería de gran ayuda tener una guía que nos vaya llevando por esas etapas. Una Hoja de Ruta de la crianza.
El objetivo final de todo padre/madre, es sembrar en sus hijos esas semillas que finalmente en un futuro harán de él un adulto funcional.
Todos queremos hijos empáticos, simpáticos, responsables, con autoestima, honrados, resilientes, cariñosos, trabajadores, independiente, con sentido del humor…..en fin, que tenemos las mejores perspectivas puestas en ellos.
Pero…¿las actuaciones o las actitudes en nuestro día a día, en nuestra dinámica familiar, hacen que acerque a mi hijo/a a ese ser maravilloso que anhelo? O lo aleja?
Para llegar a ese objetivo final, primero necesitamos ponernos en contexto. Dónde estamos, qué situaciones vivimos en el día a día en nuestra casa, con nuestros hijos, qué nos bloquea o nos impiden vivir la crianza y la educación de nuestros hijos de una forma satisfactoria. Hay que hacer una análisis y una reflexión de nuestra situación.
Esto es imprescindible para establecer nuestra hoja de ruta.
El siguiente punto es adónde queremos llegar y qué estoy haciendo para llegar a ese punto. Como todo en la vida, si no tengo mi objetivo final claro, estaré dando tumbos, probando hoy una estrategia y mañana otra, sin tener una consistencia, una coherencia y una meta clara.
Y tendremos que conocer también, cómo funciona el desarrollo infantil, qué es normal y qué no, que hay detrás de los comportamientos de nuestros hijos para, primero, quitarnos el peso de la culpa o la frustración, porque ya sé, que esta situación que ahora me desgasta, es una etapa normal en su desarrollo; y después, porque para implementar estrategias y redirigir esas situaciones tengo que saber cómo funcionan.
Esto es lo primero que debemos hacer para mejorar nuestra dinámica familiar y nuestro día a día en casa; ponernos en contexto, traer al consciente aquello que hoy por hoy hacemos con el piloto automático; educar y criar por inercia, sin un objetivo claro, sin una claridad de mis acciones y mis estrategias.
Esta puesta en contexto, es imprescindible como base sólida para el resto del viaje.
Porque habrás comprobado seguramente, que hay un montón de información ahí afuera, en redes, en blogs, videos….que te proporcionan un montón de información sobre estrategias, sobre cómo actuar en una situación concreta, etc. Pero realmente es información desordenada, sin una base sólida, y que después al ponerla en práctica, quizás no te funcione. Porque las estrategias así sueltas, sin una base, sin un porqué, no sirven de mucho.
Las mismas estrategias no sirven para todos los casos, ni para todos los niños, ni para todas las familias. Una estrategia que me funcione a mí puede que a tí no, y al revés. Pero si sabemos lo que hay detrás de los comportamientos, si sabemos descifrar el mensaje que nuestros hijos nos quieren transmitir con sus acciones, si sabemos qué necesidades quieren transmitirnos, qué están pidiendo, podremos adaptar esas estrategias , a la singularidad de nuestro caso, de nuestro hijo, de nuestra familia.
Una vez pasemos esta primera etapa, es momento de implementar y poner en práctica estrategias concretas para mejorar la dinámica familiar e ir adaptando a cada caso concreto. Cómo actuar ante los conflictos del día a día, cómo comunicarnos de una forma amable pero muy efectiva, cómo conseguir que nuestros hijos contribuyan dentro de la familia, cómo establecer normas y límites desde la firmeza y la empatía, cómo redirigir el “mal” comportamiento y como lograr que nuestra dinámica familiar tenga un enfoque positivo, empático y de colaboración.
Como digo, estas estrategias deben tener una base tan sólida de conocimiento y un objetivo tan claro, que te sea muy fácil identificar qué está pasando y cuál es el camino, la ruta, para enfrentarlo.
El último punto sería hacerte con recursos y herramientas extras para fomentar la autonomía, el auto concepto y el sentido de pertenencia de tus hijos, para afianzar y permitir que esta dinámica familiar que hemos creado y mejorado a lo largo del proceso, se mantenga en el tiempo y se convierta en rutina y forma de vida de tu familia.
Te invito a que te plantees tu Hoja de ruta de la crianza y que te sientas orgullosa/o del proyecto más importante de tu vida, Tu Familia.
Harídian Suárez
Trabajadora social y Educadora de Disciplina Positiva para las familias






























Normas de participación
Esta es la opinión de los lectores, no la de este medio.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.
La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad
Normas de Participación
Política de privacidad
Por seguridad guardamos tu IP
216.73.216.4