
El presente artículo está extraído del libro Amagro, historia y naturaleza, de Domingo Oliva Tacoronte, editado por el Cabildo de Gran Canaria, el Ayuntamiento de Gáldar y la editorial LeCanarien.
Aunque el término Lomo de Barrial, históricamente, hace referencia al que se sitúa, entre el barranco de El Roque y el de La Sabina, desde el curso del barranco de San Isidro (o de Las Majadillas) y el de Gáldar hasta las laderas bajas del macizo, poco más arriba del camino entre Barrial y San Isidro, extenderemos nuestro estudio hasta la cima de Amagro.
Algunos de los topónimos tienen actual vigencia, otros se fueron perdiendo desde mediados del siglo XX, cuando paulatinamente se abandonaron los usos tradicionales (extracción de leña, pastos para el ganado, agricultura de secano, hornos de cal...) y otros, por último, tuvieron vigencia durante el siglo XVIII, cuando Amagro fue repartido, en suertes de 13 celemines, por las que se había de pagar un real de plata anual a favor del Hospital de San Lázaro, entre la población galdense.
De los dos periodos históricos se observan pervivencias, pero algunos topónimos solo permanecen en el recuerdo de los pastores que transitaron estas lomas e, incluso, solo en la documentación archivística. Del estudio de esta, la información de aquellos y el análisis de la situación de los topónimos más antiguos, ya desaparecidos, con respecto a las pervivencias hemos podido establecer la ubicación de la inmensa mayoría.
El orden que seguimos es geográfico, descendente. Arrancamos en el punto más alto y descendemos ladera abajo, luego analizamos los topónimos orientales, en torno al barranco de El Roque, continuamos con los occidentales, en torno al barranco de La Sabina, y finalizamos con 4 que exceden este cauce, reservando para concluir el propio término Barrial, y su origen. Añadimos el siglo en que estuvo vigente.![[Img #9992]](https://infonortedigital.com/upload/images/08_2023/5443_barranco-de-el-roque-francisco-dominguez-sanchez.webp)
Montaña Alta (XVIII)
Degollada de Los Mojones (XX)
Cazadero de Antoñito Jiménez (XX)
Barranquillo del Marinero (XVIII)
Solapón del Guirre-La Guirrera (XX)
El Gamonal (XX)
Caserón del Perro (XVIII, XXI)
El Blanquizal (XVIII, XXI)
Lomo Blanco (XX)
Lomo del Viento (XX)
La Guirrera (XVIII)
Barranco del Roque (XVIII, XXI)
Caiderillo del Roque (XVIII)
El Badén (XX)
El Montecillo (XVIII)
Casillas de Domínguez (XVIII)
Alcarabaneras (XVIII, XXI)
García (XX, XXI)
Barranco de La Sabina (XVIII, XXI)
La Meseta (XX)
Cuevas de Barrial (XVIII)
Lomo y Hoya de Tía Petrona (XIX)
Cueva de La Perra (XX, XXI)
Lomo de La Villarda (XX)
Presa de Grimón
Lomo de Barrial (XVIII, XXI)
Del conjunto de topónimos hemos de señalar que, en su totalidad, son de origen hispano, y que, en cuanto a su significado, encontramos muestras de casi todos los grupos que hemos manejado para nuestra clasificación.
Metáforas toponímicas: Degollada de Los Mojones.
Fitotoponimia: El Gamonal, Barranco de La Sabina.
Zootoponimia: La Guirrera, Solapón del Guirre, Caserón del Perro, Alcarabaneras, Cueva de La Perra.
Relacionados con la historia y la vida locales: Caserón del Perro, Cueva de La Perra, Degollada de Los Mojones, Barranquillo del Marinero, Casillas de Domínguez, Lomo de La Villarda.
Toponimia y antroponimia: Cazadero de Antoñito Jiménez, Lomo y Hoya de Tía Petrona.
Topónimos del relieve: Montaña Alta, Barranco del Roque, Caidero del Roque, La Meseta, Cuevas de Barrial, Cueva de La Perra, El Montecillo.
Topónimos de materiales: El Blanquizal, Lomo Blanco, Barrial.
Relacionados con fenómenos meteorológicos: Lomo del Viento.
Hidrotopónimos: Caiderillo del Roque, Barranco de...
Topónimos del relieve.
Son todos aquellos que denominan un accidente geográfico: barranco, lomo, caidero, cueva...Veamos aquí solo los que no incluyen, además, un complemento de otro tipo.
Montaña Alta. Se refiere a la mayor elevación del macizo, origen, en última instancia del Lomo de Barrial.
Barranco del Roque. Nace en la vertiente norte de Montaña Alta y delimita por el este el Lomo de Barrial. Del Roque por discurrir junto a este morro de fonolita que domina San Isidro.
La Meseta. Pequeño llano en la ladera occidental del barranco de La Sabina.
El Montecillo. Lomo entre el barranco del Roque y el de La Sabina.
Topónimos de materiales.
El Blanquizal. Loma y ladera entre el Barranco del Roque y el de La Sabina, en la parte alta, llamadas así por la presencia de caliches, producto de épocas de gran sequía, usados para la obtención de cal.
Lomo Blanco. En la parte baja de El Blanquizal, es llamado así por idéntico motivo. En él se encuentra un horno tradicional de cal que fue utilizado en el siglo XX por Frasco Tacoronte Orihuela.
Metáforas toponímicas.
Degollada de Los Mojones. Pequeño arco entre la Montaña Alta y el pico que se encuentra a su lado, hacia el sureste. Desde ella se divisa la Hoya de Los Mojones. Topónimo del siglo XX.
Relacionados con fenómenos meteorológicos.
Lomo del Viento. Al oeste del Lomo Blanco, sobre el Barranco de La Sabina. Topónimo del siglo XX, cuando aún manaba en él un naciente desaparecido en los años 80.
Hidrotopónimos.
Caiderillo del Roque. Un caidero es un salto de agua provocado por la presencia de un pequeño risco peinado en el cauce de un barranco. Este se encuentra a la altura de El Camello.
Fitotoponimia.
El Gamonal. En la parte más alta de la vertiente norte de Montaña Alta. Siglo XX.
Barranco de La Sabina. Llamado así por un ejemplar de este árbol que crecía en su cauce, desaparecido en los 80 del siglo pasado.
Zootoponimia.
La Guirrera. Riscos situados en el arranque de El Montecillo. Con el aumento de las zonas de habitación y de cultivo, especialmente en el siglo pasado, estas aves fueron desplazadas hacia el interior de Amagro, de forma que, a mediados de esa centuria, La Guirrera estaba en la vertiente occidental de Montaña Alta, también denominada en algún mapa como Solapón del Guirre. Al final, esta rapaz fue extinguida con los venenos empleados para combatir la plaga de cigarra de 1954.
Solapón del Guirre.
Caserón del Perro. Caserón, antes Casarón, hace referencia a una construcción, de variable envergadura, realizada en piedra seca. En Amagro se conocen tres, uno en el Punto Mira, destruido para el levantamiento de este vértice geográfico, otro en la cumbre de Montaña Alta, que subsiste a pesar de haberse instalado sobre él una cruz a finales de los 60 del siglo pasado, y este, del que se tiene noticia desde los repartimientos del siglo XVIII, y que fue destruido para hacer una parrilla para asaderos.
Alcarabaneras. Amplia zona entre el lomo de Barrial y la carretera de Sardina. Importante fue en el XVIII su acequia. Debió ser zona de anidamiento de esta ave.
![[Img #9991]](https://infonortedigital.com/upload/images/08_2023/5600_equipo-femenino-de-futbol-de-barrial-y-hoya-de-la-tia-petrona-mediados-de-los-60-paco-luis-mateos.webp)
Cueva de La Perra. En el Barranco de Tía Petrona.
Relacionados con la historia y la vida locales.
Barranquillo del Marinero. Uno de los que nacen en Montaña Alta.
Casillas de Domínguez. Trozo de terreno entre en Barranco del Roque y el camino desde San Isidro a Barrial, frente al actual instituto.
Lomo de La Villarda. Situado entre el Barranco de La Sabina y el de Tía Petrona. Sigue en uso en documentos notariales y entre los vecinos del lugar.
Toponimia y antroponimia.
La denominación de lugares con los nombres de quienes los usaron, poseyeron o transitaron a veces es efímera y hasta caprichosa.
Cazadero de Antoñito Jiménez. En la parte más alta de El Gamonal, lugar preferido por este vecino de San Isidro, a mediados del XX, para esa actividad. Es el padre de su homónimo El Niño.
Lomo y Hoya de Tía Petrona. Al oeste del Barranco de La Sabina, ya fuera del Lomo de Barrial, pero muy unidos a él. Término semejante en su uso a La Villarda debe su nombre a una mujer que vivió en Nido Cuervo a comienzos del XIX .
Lomo de Barrial.
Se ha pretendido que su nombre proceda de un desconocido Juan de Barrial, “licenciado y propietario de aquellas tierras” en el siglo XVI. Deben referirse a Juan de Berriel que, en los repartos de comienzos de ese siglo, aparece vinculado a propiedades en el sur de la isla. No conocemos documento alguno que acredite la propiedad de que se habla. Además, hasta el siglo XIX, los terrenos del terrazgo de Amagro, dentro del que está el Lomo de Barrial, tuvieron carácter de realengos, es decir, no tenían otro propietario que el rey.
Descartada la anterior hipótesis, el origen del nombre se debería a los materiales presentes en el suelo. En los deslindes efectuados a mediados del siglo XVIII, previos al reparto en suertes entre los vecinos, se dice:
En ese reparto encontramos también varios topónimos relacionados: Cabeza de Montaña Pelada de los Barriales y Lomo del Barrial de Rosetas (en El Cerrillal).






























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