¡San se acabó!

Quico Espino

Hoy en día, la pareja retratada tendría un montón de fotos de ambos en sus móviles, pero en 1961 sólo tenían esta instantánea y era ella quien la atesoraba y la cuidaba como oro en paño.
 
Pero un día, por hache o por be, por esto, por aquello o por lo de más allá, se enfadaron y cuando él fue a mocear, ella, que ya había roto la foto en dos, le dijo: no te quiero ver ni en pinta y san se acabó, al tiempo que le daba el cacho de foto en la que aparecía él.
 
No hubo tu tía, por más que él lo intentó. Ella se cerró en banda y aunque intercedieron padres y amigos, todos mortificados porque ya llevaban tiempo de novios y hacían una pareja estupenda, no hubo nada que rascar.
 
Con todo el dolor de su alma, él se marchó a trabajar como soldador a Mauritania, en una plataforma petrolera, donde la mayoría de los obreros eran canarios, y desde allí le escribía cartas a la que seguía considerando su novia, cartas en las que fijo le reiteraba su amor, las cuales, durante los seis primeros meses, siempre le fueron devueltas sin abrir.
 
La sonrisa le llegó a las orejas una tarde que el que hacía de cartero de la plataforma le puso en la mano una carta remitida por su prometida. ¡Menos mal!, suspiró él, después de leerla. Y esa misma noche le escribió que en unos cuantos meses más ya tendría reunido el dinero suficiente para la boda que tanto ansiaban.
 
Una boda que se celebró a principios del año siguiente y que fue amenizada por la orquesta Acapulco, la cual tocó, a su manera, el Vals de las olas para que bailaran los novios, acaramelados ellos, sumamente enamorados, y luego repitieron el Pancho Pancho, contigo me marcho, para que bailaran los familiares, amigos e invitados, que formaron una fila india agarrándose por la cintura.
 
Y, por supuesto, pegaron la foto que ella había roto en la primera página del álbum de boda porque, a pesar de los malos recuerdos que les traía, era la primera foto que se habían sacado juntos.
 
Texto: Quico Espino
Imagen: archivo familiar
Restauraci´ón de la imagen: Carmen Nieves Cabrera Estévez
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